La Investigación Educativa: parentescos, relacionalidades y conexiones que hacen/son con-tactos. Presentación de  Silvia Grinberg y Luis Porta. Praxis educativa, Vol. 30, N° 2 mayo-agosto 2026. E -ISSN 2313-934X. pp. 1-6.

https://dx.doi.org/10.19137/praxiseducativa-2026-300202


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DOSSIER

La Investigación Educativa: parentescos, relacionalidades y conexiones que hacen/son con-tactos

Educational Research: kinships, relationships and connections that make/are con-tacts

Pesquisa educacional: parentescos, relações e conexões que criam/são con-tatos


Silvia Grinberg

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; Universidad Nacional de San Martín, Argentina

silvia.grinberg@gmail.com

ORCID 0000-0001-9261-9035

 

Luis Porta

Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina

luisporta510@gmail.com

ORCID 0000-0002-5828-8743

Recibido: 2026-01-15 | Revisado: 2026-04-17 | Aceptado: 2026-04-20

Por debajo de la memoria y la experiencia, por debajo de la imaginación

y la invención, por debajo de las palabras hay ritmos ante los que la memoria,

la imaginación y las palabras se ponen en marcha: la tarea de quien escribe es ahondar lo

suficiente para sentir ese ritmo y dejar que ponga en marcha la memoria y la imaginación

para que estas encuentren las palabras.

Ursula k. Le Guin (2018:19)

Camino porque otros escribieron y escribo porque otros

Caminaron hacia una cima similar.

Diego Alfaro Palma (2025: 24)

Ha/s/c/er contactos

con-tacto

A 30 años de la creación y aparición de la Revista Praxis Educativa, revista de investigación de la Universidad Nacional de La Pampa y, a modo de homenaje por los diálogos que a lo largo del tiempo ha promovido, nos propusimos este dossier que, desde hoy y con la trayectoria histórica de la revista, interpone “nuevas futuridades” para el campo de la educación. Nuevos parentescos que parten de consanguinidades, pero también de adopciones fértiles que proponen y promueven relacionalidades otras, que dan cuenta de re-com-de-posiciones, formas y metodologías que subvierten, se hacen lugar y coexisten con estos y otros mundos que nos hacen ser-hacer-sentir investigación.

En este diálogo se constituye, capa sobre capa, un palimpsesto creativo que imagina vínculos y se sos-tiene entre el humus y las redes de micelio. Estas últimas actúan como si fuera un complejo sistema de comunicación sosteniendo todo el ecosistema en el subterráneo mundo de las raíces, haciéndose lugar. Humus y micelio se co-componen en una familiaridad continua, recíproca. Descomponiendo la materia orgánica para crear humus y proporcionando, el primero, el en-con-torno ideal para que prospere el segundo.

Como plantean los epígrafes: memoria, experiencia e imaginación requieren sentir el ritmo, todos los sentidos y coexistencialidades en marcha para encontrarse en palabras o en distintas formas de textualización que performen en el andar, un archivo que nos lance a la potencia del ser y hacer contactos con-tacto. Las nuevas formas, metodologías, problemas y preguntas de la investigación educativa requieren sos-tener modos alternativos de vivir-ser investigación, sentir más, ver más, oír más y que, esa posición no detenga la posibilidad de hacer algo que estimule nuestra imaginación y la experimentación sin métodos sin dejar de lado lo que nos parece. Se trata de estar “en estado de viaje”, no tener límites y conectar aquello que no pareciera que se conecta.

El concepto filosófico y metodológico de “trabajar bajo tachadura”, introducido por Heidegger y sostenido por Derrida, dejando visible a partir de cruzar con una línea las palabras y dejando ambos elementos visibles, lo usamos en este caso como poesía experimental, como recurso que nos permite evidenciar silencios y escuchar con más fuerza lo que queremos condensar en las palabras. Ponemos a dialogar a Ursula Le Guin, Diego Alfaro Palma y nuestro gesto de llamar a hacer y ser contacto. Este dossier entre memoria, experiencia, ritmo, escritura y el andar, hace un llamado político y ético a que la investigación educativa con-tacte: posiciones epistemológicas, teóricas, interpelaciones de mundo, sensibilidades, territorialidades y gestos menores abren los límites, desbordan sentidos y posibilitan memorias de futuro. Esta es, por tanto, una co-composición posible de relacionalidades que pone en el arte de crear, participar e imaginar nuevas maneras de colaboración humanas y no humanas, materiales e inmateriales (Manning, 2025: 87). Tachando, bajo el color naranja que significa energía, creatividad, alerta y seguridad reconocemos, deseamos y sostendremos territorios aptos como el humus necesario para que el bosque no limite el bosquizaje y la posibilidad de an-dar coherentemente por la investigación … y por las vidas.

Por debajo de la memoria y la experiencia, por debajo de la imaginación

y la invención, por debajo de las palabras hay ritmos ante los que la memoria,

la imaginación y las palabras se ponen en marcha: la tarea de quien escribe es ahondar lo

suficiente para sentir ese ritmo y dejar que ponga en marcha la memoria y la imaginación

para que estas encuentren las palabras.

 

Camino porque otros escribieron y escribo porque otros

Caminaron hacia una cima similar.


Ha/s/c/er contactos

con-tacto

Re-conocer y re-cuperar de nuestros vestigios las posibilidades de conexión posibles y los ritmos, haciendo lugar, nos remite a la textura musical[1]. En este sentido, reconocemos tres tipos de texturas: monofonía –una única línea melódica sin acompañamiento-, homofonía –una melodía principal apoyada por acordes- y polifonía –varias melodías independientes que suenan a la vez-. Ritmos, texturas musicales e imaginación se conectan en estos tres movimientos que pusimos a dialogar polifónicamente.

Ha/ser contacto[2]

El primer movimiento lo compostamos con Leonora Carrington (1917/2011), representante del surrealismo. Pintora, escultora y escritora donde los híbridos animales y humanos, criaturas enigmáticas y magia ponen de manifiesto rincones inhóspitos de nuestra psique. Su relación con Max Ernst marcó una afinidad por la pintura onírica que se pone de manifiesto en sus maravillosas creaciones. Desde 1942 Leonora se muda a México, previo a haber pasado por una internación psiquiátrica en Santander, España. La vida cotidiana, la sanación, el reino mágico de la cocina la llevaron a explorar el misterio del mundo que la rodeaba. Sus maravillosas obras dan cuenta simbólicamente de su experiencia y sensibilidad.

En La creación de las aves (1957), una de sus obras más famosas, una figura antropomórfica nos remite a la sabiduría. Esta lechuza –o búho- tiene un violín y una lupa triangular que capta la luz y da vida a las aves que dibuja. La obra muestra la creación como un acto místico y científico, llamando la atención la paleta de colores utilizada proveniente de sustancias destiladas. Alquimia y magia, para Carrington, se transforman en la energía de su propia vida. Crear una energía alrededor de lo que hacemos y coherentizar la investigación y el cómo con nuestra propia vida, se emparentan consanguíneamente en nuestra coexistencialidad.

Leonora Carrington: 5 lugares dónde ver sus obras de arte (Foto: Leonora C.)

Fig 1. La creación de las aves, Leonora Carrington (1957)

Ha/ser contacto

El segundo movimiento encuentra compostando, mezclando y coexistiendo a Annie Ernaux (1940) y a Camila Sosa Villada (1982). La primera, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 2022, la segunda narrando prodigiosamente su identidad trans, haciendo político su cuerpo y su obra completa.

En el caso de Ernaux, su obra es un rastreo por lo que denominó “autobiografía impersonal” para dar cuenta de las vivencias personales y de cómo se conectan con las estructuras de clase y género. En su libro “El acontecimiento” (2000) narra su experiencia con un aborto clandestino a sus 23 años y reconoce la soledad, el miedo y la búsqueda de sostén durante ese proceso. Su escritura es despojada y puede funcionar como espejo de la vida de otros ya que expone con mucha precisión problemas y dilemas de la vida contemporánea. Memoria y experiencia se confabulan en la obra de Annie Ernaux.

Camila Sosa Villada en su obra “El viaje inútil” (2018), narra autobiográficamente su vínculo con la escritura de manera cruel y simbiótica a partir de vivirla como una vía de escape frente a la pobreza, la exclusión, la vida familiar y el tránsito (desde su nombre de varón, lo primero que le enseñó su padre a escribir) y su identidad travesti. El viaje inútil para Camila implica un ejercicio que no tiene un objetivo práctico sino que tiene un destino inexplicable y vital.

Tanto Annie como Camila medularmente comparten una escritura que pone al cuerpo como territorio político a partir de instalar la posibilidad desde su propia vida, de desmantelar las representaciones colectivas, de volver sobre su propia historia para dar cuenta de la vergüenza de clase y de origen en el caso de Ernaux y, de exclusión y marginalidad desde la identidad trans en Sosa Villada. Se reconoce en ambas una honestidad brutal que, la ponen de manifiesto visceralmente. Ambas existen-son y tienen derecho a ser narradas. Justicia narrativa para las escrituras del yo-nos, un manifiesto para la investigación educativa y sus posibilidades de producir algo que signifique salir otros, transformación en la inmersión.

Ha/ser contacto

El tercer movimiento experimenta y crea, imagina y sensibiliza. La obra “La llave en la mano” de la artista y performer Chiharu Shiota (1972) creada para la Bienal de Venecia en 2015, utiliza más de 50000 llaves suspendidas de una red de cuatrocientos kilómetros de hilo rojo. La obra de Shiota pone en valor preocupaciones como la vida, la muerte o la memoria creando ambientes poéticos y delicados a través de la cotidianeidad en red con hilos, objetos personales, venas rotas, zapatos, ropa usada o pianos quemados. Memoria y olvido, ansiedad, vida y muerte, oportunidades y esperanza despiertan sentimientos como seguridad, temor, fascinación, rechazo o repulsión. Incomodidad que se manifiesta en una atmósfera opresiva y claustrofóbica.

La instalación crea un espacio inmersivo donde se entrelazan memorias individuales en conexión con materialidades y humanos. En la obra, las llaves donadas por personas del mundo entero, simbolizan recuerdos, secretos personales que hablan de sensibilidad, historias, secretos e intimidades. Los dos barcos de madera en medio de la lluvia de llaves representan manos que recogen los recuerdos y los símbolos de la memoria global puestos en el tiempo y en el mar. Crear ambientes, conectar historias, constituir redes, despertar sentimientos: esa energía y posición necesaria para re-crear la investigación educativa hoy.

weaving new worlds: designboom speaks to chiharu shiota

Fig 2. La llave en la mano, Chiharu Shiota (2015)

Estos tres movimientos, estas tres atmósferas vitales que imaginamos conectadas polifónicamente, como una armonía musical con ritmos propios, metaforizan desde donde y con quiénes pensamos este dossier. Uniendo, atando, desatando, componiendo, co-componiendo, viviendo juntos, aunque en diferentes latitudes, modos de vivir, ser y hacer investigación educativa desde bordes que hacen con-tacto, des-bordan y nos permiten resistir y reexistir por ese compromiso ético-político que nos llama y energiza.

Porque nos gusta y apasiona hacer lo que hacemos. Deseamos que, a partir de la lectura del dossier, podamos despertar en otros esos pliegues que corren como el agua del río, pero que nos dan la seguridad que desembocan en el mar.

Referencias bibliográficas

Alfaro Palma, D. (2024) Mar pequeño del que peregrina. Diario de huerta. Portaculturas, Córdoba.

Le Guin, U. (2023) Conversaciones sobre la escritura. Alpha, Buenos Aires.

Manning, E. (2025) El gesto menor. Cactus, Buenos Aires.

Perearnau, M. (2025) Arterritorio. Estética del relieve. Libretto, Buenos Aires.

Scott, E. (2021) Contacto. Un collage de los gestos perdidos. Godot, Buenos Aires.

Notas

[1] La textura musical es la forma en que los materiales melódicos, rítmicos y armónicos se combinan en una composición. En general, caracteriza la cualidad sonora de una pieza, basándose en cuántas capas de sonido tiene y como se relacionan.

[2] Este juego del lenguaje nos invita a hacer y ser contacto. Llama la atención, molesta a la vista, requiere hacerse lugar, de ahí su uso escritural.