Las giras educativas como estrategia didáctica en el Colegio Científico de Puntarenas, Costa Rica. Artìculo de Jonathan Salas Alvarado. Praxis educativa, Vol. 30, N° 2 mayo-agosto 2026. E -ISSN 2313-934X. pp. 1-28.
https://dx.doi.org/10.19137/praxiseducativa-2026-300214

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional
ARTÍCULOS
Las giras educativas como estrategia didáctica en el Colegio Científico de Puntarenas, Costa Rica
Educational tours as a teaching strategy at the Scientific College of Puntarenas, Costa Rica
Excursões educativas como estratégia de ensino no Colégio Científico de Puntarenas, Costa Rica
Jonathan Salas Alvarado
Universidad de Costa Rica, Costa Rica
ORCID 0000-0001-6980-7089
Recibido: 2025-08-02 | Revisado: 2026-01-10 | Aceptado: 2026-01-20
Resumen
El presente artículo es un estudio de caso que analiza el papel de las giras educativas utilizadas como una estrategia didáctica en el Colegio Científico de Puntarenas, Costa Rica. El estudio hace una recopilación de datos mediante la aplicación de cuestionarios a cinco docentes y treinta y siete estudiantes, así como de una entrevista semiestructurada al ejecutivo institucional del colegio. Los resultados muestran que las giras educativas constituyen una herramienta pedagógica de gran valor que permite establecer vínculos entre la teoría y la práctica de los contenidos que se estudian en el salón de clases, lo que fomenta el aprendizaje significativo y fortalece competencias científicas en el estudiantado, así como sus habilidades blandas. Por otra parte, se analizan los desafíos que podrían generar las giras educativas y su impacto negativo en estudiantes y docentes. La idea es tener un panorama general de la aplicación de esta estrategia didáctica desde la experiencia de esta institución educativa, que pueda ofrecer recomendaciones basadas en su experiencia y que puedan ser de utilidad a otros centros educativos.
Palabras clave: giras educativas, educación, estrategia didáctica, estudiantes, docentes.
Abstract
This article is a case study that analyzes the role of field trips as a teaching strategy at the Colegio Científico de Puntarenas, Costa Rica. The study collects data by administering questionnaires to 5 teachers and 37 students, as well as a semi-structured interview with the school's executive. The results show that field trips are a valuable pedagogical tool that allows establishing links between the theory and practice of classroom content, fostering meaningful learning and strengthening students' scientific competencies and soft skills. Furthermore, the article analyzes the challenges that field trips could generate and their negative impact on students and teachers. The objective is to obtain an overview of the implementation of this teaching strategy based on the experience of this educational institution, which can offer recommendations based on its experience and that may be useful to other educational centers.
Key words: educational fieldtrips, education, didactic strategy, students, teachers.
Resumo
Este artigo é um estudo de caso que analisa o papel das visitas de campo como estratégia de ensino no Colégio Científico da Puntarenas, Costa Rica. O estudo coleta dados por meio da aplicação de questionários a 5 professores e 37 alunos, além de uma entrevista semiestruturada com a diretoria da escola. Os resultados demonstram que as visitas de campo são uma ferramenta pedagógica valiosa que permite estabelecer vínculos entre a teoria e a prática dos conteúdos em sala de aula, promovendo uma aprendizagem significativa e fortalecendo as competências científicas e as habilidades interpessoais dos alunos. Além disso, o artigo analisa os desafios que as visitas de campo podem gerar e seu impacto negativo sobre alunos e professores. O objetivo é obter uma visão geral da implementação dessa estratégia de ensino com base na experiência dessa instituição de ensino, que possa oferecer recomendações baseadas em sua experiência e que possam ser úteis a outros centros educacionais.
Palavras-chave: visitas de estudo, educação, estratégia didática, alunos, professores.
Introducción
Al célebre político estadounidense Benjamín Franklin comúnmente se le atribuye la frase “dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo. Involúcrame y lo aprendo”. Sin duda alguna, el proceso de enseñanza y aprendizaje de cualquier asignatura es por demás complejo; no existe una receta clara y precisa que le indique a una persona docente el camino correcto a elegir para que sus estudiantes logren la comprensión total de un tema específico. Parte de lo que hace complicada esta labor dentro del mundo de la docencia, en cualquiera de sus niveles y modalidades, es el hecho de que todas las personas son diferentes; aprenden de manera diversa; les motivan cosas distintas. Así las cosas, las personas docentes están llamadas a probar diferentes estrategias didácticas en sus clases para determinar cuáles podrían tener un mayor potencial de éxito entre las personas estudiantes a su cargo. Una de esas estrategias didácticas, que es quizás la que más se relaciona con esta frase atribuida a Franklin, son las giras educativas, giras didácticas o giras de campo.
A pesar de haber nombres diferentes para referirse a ellas, este artículo hará uso del término “giras didácticas” en vista de que es el nombre más comúnmente utilizado en Costa Rica y también porque este refiere a una actividad que se organiza fuera del aula, cuyo propósito principal es complementar procesos formativos generales en contextos reales. Las giras educativas buscan sacar al estudiantado de las cuatro paredes del aula de clase y trasladarlos a un contexto completamente distinto, menos controlado y más significativo, que les permita encontrarse situaciones, procesos, elementos y sujetos que les acerquen a los conceptos y la teoría que han estado aprendiendo en clase; pero de una forma más vivencial, de una manera que les involucre por completo, permitiéndoles una aplicación e interpretación de estos. El Colegio Científico de Costa Rica, en su sede de Puntarenas, ha tomado dentro de sus estrategias didácticas la implementación de giras educativas en muchas de sus asignaturas y, con esto, buscan marcar la diferencia en la educación de su región y proveer a su estudiantado experiencias de aprendizaje diferentes, dinámicas y novedosas.
En este punto, es importante hacer referencia al Sistema Nacional de Colegios Científicos de Costa Rica (SNCCCR). De acuerdo con el sitio web del SNCCCR, estos tienen su origen en la Ley N° 7.169, Ley de Promoción y Desarrollo Científico y Tecnológico del 1 de agosto de 1990 y en su reglamento, Decreto Ejecutivo numero 21731-MICITT-MEP. Este sistema existe gracias a un convenio entre el Ministerio de Educación Pública (MEP), Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT), Universidad de Costa Rica (UCR), Universidad Nacional (UNA), Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED).
En este momento, el SNCCCR cuenta con un total de 14 sedes distribuidas en todo el país a saber: Alajuela, Atlántico, Cartago, Guanacaste, San Carlos, San Pedro, San Ramón, San Vito, Región Brunca-Pérez Zeledón, Norte-Norte (Upala), Los Santos, Parrita, Puntarenas y Puriscal. Si bien es cierto, estamos hablando de 14 sedes muy diferentes entre sí y con una trayectoria que tiene, en algunos casos, 35 años y, en otros, apenas inició este año, todos estos colegios tienen características comunes que los distinguen de otras instituciones. De acuerdo con el sitio web del SNCCCR, estas instituciones son colegios preuniversitarios públicos con un plan de estudios exigente que se enfocan en el desarrollo de habilidades, destrezas y conocimiento de su estudiantado. Este sistema es ideal para personas estudiantes que tienen un interés particular en el estudio de las ciencias. En todos los casos, únicamente se atiende a población de decimo y undécimo año y el sistema cuenta con la posibilidad de otorgar becas a estudiantes con una situación socioeconómica que así lo amerite. Un aspecto por destacar es que, debido a convenios con las universidades públicas en las que se ubican, las personas estudiantes pertenecientes al SNCCCR cuentan con el respaldo de las universidades públicas en las que operan y, debido a esto, poseen los mismos derechos que la población estudiantil universitaria. Finalmente, es importante indicar que, para que una persona estudiante logre ingresar a este sistema, debe tener un promedio alto en sus notas de séptimo, octavo y noveno y, además de esto, tomar y aprobar un examen de admisión que se aplica anualmente a las personas interesadas. Una vez dentro, las personas estudiantes deben tener un buen rendimiento académico para poder permanecer en la institución.
En el caso particular de la sede de Puntarenas del SNCCCR, en la cual me desempeño como docente de inglés desde el 2018, fue creada el 30 de septiembre del 2004 y se localiza en las instalaciones de la sede del Pacífico de la Universidad de Costa Rica, ubicadas en el Cocal de Puntarenas. De acuerdo con el sitio web del Colegio Científico de Puntarenas, parte de su misión es ofrecer un excelente servicio académico a sus estudiantes, enfocado en las ciencias, las ingenierías y la investigación. Con relación a su visión, indican que lo que buscan es una adecuada inserción de las personas jóvenes en la realidad nacional, formando personas líderes con capacidad, creatividad, criticidad e interés en el desarrollo tecnológico.
Tal y como se adelantó previamente, una de las estrategias didácticas más comúnmente utilizadas en la sede de Puntarenas del SNCCCR es la implementación de giras educativas. Estas se implementan en diferentes asignaturas, como Química, Biología, Inglés, Estudios sociales, Cívica, Español y Orientación. El desarrollo de las giras responde justamente a la misión y visión de la institución: ofrecer un excelente servicio académico para formación de estudiantes con conocimiento de su entorno y de la realidad nacional.
Durante mi paso por la institución como docente, he visto el desarrollo de muchas giras educativas, incluidas las que, desde mi asignatura, he logrado proponer y ejecutar. He podido observar el potencial que este tipo de actividades tiene en el estudiantado, razón por la cual decido trabajar este tema tan relevante a nivel institucional, como una manera de sistematizar los procesos que se llevan a cabo y buscando generar ideas y aportes que puedan ser de utilidad para otras personas docentes de la institución o de cualquier otro sistema educativo en otras latitudes. Este artículo busca hacer una exploración del proceso de las giras educativas en la sede de Puntarenas del Colegio Científico. Mediante un instrumento aplicado a docentes y estudiantes y al ejecutivo institucional del colegio, se pretende entender el proceso de las giras educativas, así como sus beneficios para la población estudiantil, los aspectos a tomar en cuenta en su implementación y eventuales recomendaciones de las personas estudiantes y docentes para lograr una mejora constante en este tipo de actividades.
Antecedentes del estudio
Con relación al tema de las giras educativas, se logran encontrar varios estudios recientes que dan cuenta del valor que estas tienen para las personas estudiantes de diferentes áreas y edades. Por ejemplo, Blanco (2018) presenta una sistematización del trabajo realizado durante una gira didáctica con estudiantes de catalán en Costa Rica, en la que, mediante entrevistas semiestructuradas a hablantes nativos de catalán, logran poner en práctica sus destrezas lingüísticas con un resultado bastante positivo.
Por otra parte, Nawi y Azmi (2016) realizan un estudio sistemático de la experiencia de un grupo de estudiantes en Malasia que tiene la oportunidad de hacer una visita al parlamento de ese país. Mediante la revisión de los reportes de las personas estudiantes, se determinan los beneficios de la actividad, así como los detalles para mejorar dentro de la organización de la gira, por lo que el documento da cuenta de los aspectos a tomar en cuenta al momento de hacer uso de esta estrategia didáctica con un grupo de estudiantes.
En el caso de Gómez (2024), mediante su artículo, realiza un análisis de la importancia pedagógica que tienen las giras educativas a nivel universitario. Particularmente, basa su estudio en la experiencia que tiene con sus estudiantes en una gira didáctica a la comunidad indígena de Kachabri, Costa Rica. Esta actividad le permite desarrollar un aprendizaje crítico acerca de la diversidad cultural y el valor de la interacción directa con estas comunidades ancestrales.
Short y Lloyd (2017) presentan un estudio realizado con estudiantes de la Universidad de Bangor, Gales, Reino Unido. En este caso, se abordan los beneficios de las giras educativas en la enseñanza de temas sensibles. De hecho, dentro del trabajo realizado, se destacan visitas a sitios como Auschwitz en Polonia, el museo del GULAG en Moscú, Rusia, entre otros. Destacan los beneficios de la estrategia y también ofrecen recomendaciones para la realización de este tipo de actividades.
Por su parte, Zavala et al. (2022) hacen un estudio comparativo en el desempeño de sus estudiantes, en giras presenciales o virtuales, en las asignaturas del Laboratorio de Biodiversidad e Inventario de la Naturaleza en la Universidad Estatal a Distancia en Costa Rica. El estudio lo realizan entre los años 2020 y 2021 cuando, debido a la pandemia, se debió suspender todo tipo de trabajo de campo. Entre los resultados más relevantes, destacan el hecho de que el desempeño del estudiantado fue muy similar en ambas modalidades de gira.
Pedreschi y Nieto (2023) realizan un estudio en la Universidad de Panamá, Panamá. Su estudio se basó en la importancia de las giras académicas como estrategia en los cursos del área de mercadotecnia en la extensión universitaria de Aguadulce. Los autores concluyen, después de analizar las respuestas de 100 estudiantes, que el uso de guías académicas es de vital relevancia dentro del desarrollo de giras académicas, ya que le dan un valor agregado al trabajo logísticos de las giras.
Finalmente, Núñez (2017) realiza su trabajo de fin de grado para la Universidad de Valladolid, España, acerca de las salidas escolares como una herramienta de trabajo en la etapa de educación infantil. La autora destaca la importancia de este tipo de actividades como un factor motivador para niños y niñas en la etapa de educación inicial.
Así las cosas, los estudios revisados ofrecen la posibilidad de comparar, ampliar y contextualizar el presente trabajo dentro del campo de investigación sobre las giras educativas. A pesar de que todos abordan el mismo objeto de estudio, lo realizan desde perspectivas y metodologías diversas. Por ejemplo, las investigaciones de Blanco (2018), Nawi y Azmi (2016), Gómez (2024) y Short y Lloyd (2017) se centran en la sistematización de experiencias puntuales y se enfocan, en su mayoría, en describir los beneficios derivados de una gira específica. Por otra parte, el presente estudio examina un proceso de giras educativas sostenido de manera anual por mucho tiempo. Esto permite comprender no solo experiencias aisladas, sino la dinámica de esta estrategia didáctica en un contexto institucional particular.
De igual forma, es necesario indicar que, en la mayoría de los antecedentes presentados, se ha trabajado, principalmente, con población universitaria, mientras que el estudio de Núñez (2017) está más bien orientado hacia la población infantil. En el caso del presente trabajo, por su parte, se lleva a cabo con una población de adolescentes de secundaria que han tenido la oportunidad de participar de múltiples giras educativas durante uno o dos años consecutivos. El enfocar la investigación desde este punto genera la posibilidad de realizar un análisis del objeto de estudio no como un evento puntual o esporádico, sino como una estrategia sistemática e integrada al modelo pedagógico de la institución que se analiza.
Otra diferencia sustantiva radica en el enfoque metodológico que se le da a este estudio. En el caso de las otras investigaciones revisadas, tal y como se estableció ya, describen experiencias o percepciones asociadas a una única actividad puntual. En el caso de este artículo, se incorporan diversas voces: desde la administración del centro educativo hasta el personal docente y la población estudiantil. Esta metodología permite la triangulación de perspectivas, ampliando, con ello, la comprensión del fenómeno en estudio y genera la posibilidad de identificar beneficios, desafíos, tensiones organizativas y recomendaciones que pueden ser utilizadas en procesos de planificación, ejecución y evaluación de giras educativas.
Finalmente, todos los estudios analizados coinciden en el valor pedagógico y los beneficios que las giras educativas aportan a los procesos de enseñanza-aprendizaje del estudiantado en diferentes niveles. Este consenso, sin duda alguna, viene a significar un punto de apoyo fundamental para el presente estudio, ya que respalda, desde la literatura y las experiencias didácticas, aquello que la institución que se estudia en este proceso investigativo ha venido demostrando: la relevancia de las giras educativas como estrategia didáctica que fortalece aprendizajes significativos, vivenciales y contextualizados para el estudiantado.
Marco teórico
Concepto de giras educativas
De acuerdo con Krepel y Duvall (1981), a quienes citan Nawi y Azmi (2016), una gira educativa es un viaje escolar con un propósito educativo en el que las personas estudiantes interactúan ya sea con el entorno, las exhibiciones o las exposiciones, con el objetivo de generar una conexión con ideas, conceptos y temas de diversa índole. Las giras, indican los autores, llevan a las personas estudiantes a lugares que son únicos y que no pueden duplicarse en el aula de clase. Sobre este punto, Short y Lloyd (2017) señalan que, en efecto, las giras educativas ofrecen la oportunidad de llevar al estudiantado al mundo, son una alternativa para presentar el mundo al estudiantado en el aula. Las giras didácticas, entonces, permiten a la persona docente romper las cuatro paredes del aula y generar experiencias más auténticas y vivenciales para sus estudiantes. De hecho, Núñez (2017) indica que es precisamente a través de estas actividades que el alumnado tiene la posibilidad de aprender observando las cosas por su propia cuenta, esto con el adecuado acompañamiento docente.
Short y Lloyd (2017) mencionan que las giras educativas permiten que el estudiantado tenga experiencias de primera mano. Durante las giras educativas, las personas estudiantes no solo escuchan una versión específica acerca de un tema o fenómeno en particular, como lo hacen muchas veces en aula de clase; en las giras, tienen la posibilidad de analizar de primera mano lo que se refiere a ese tema o fenómeno en un contexto real, en donde pueden aplicar lo aprendido en el aula de una manera más auténtica, logrando, con esto, generarse un criterio propio al respecto.
Por su parte, Zavala et al. (2023) indican que “las giras de aprendizaje son actividades pedagógicas de gran impacto en el estudiantado porque toma en cuenta aspectos como hacer convergencia entre la teoría y la práctica” (p. 20). Se puede entender que son actividades relevantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje de las personas estudiantes ya que, como lo indican Pedreschi y Nieto (2023), estas son actividades que logran una combinación entre la teoría del aula con la práctica en el campo. Por ejemplo, en una clase de Biología, se puede hablar de las características particulares del bosque nuboso; se pueden mostrar imágenes e incluso videos al estudiantado. Sin embargo, el poder llevar a estas personas estudiantes a un bosque nuboso para que puedan verlo, sentirlo y vivirlo por su propia cuenta va a hacer que el aprendizaje sea vivencial, significativo y más duradero. Las giras académicas no deben nunca considerarse un simple paseo o excursión, son tal y como lo señalan Pedreschi y Nieto “un proceso de aprendizaje” (2023, p. 182), un proceso complejo y enriquecedor para las personas estudiantes que no tiene sustituto.
Blanco (2018) indica que las giras educativas, como técnica, ofrecen al estudiantado la posibilidad de asistir al campo y, en este, ser capaces de identificar y poner en práctica temáticas previamente estudiadas en el aula, de manera tal que puedan darle forma a la teoría, aplicándola a una realidad inmediata. Con esto, continúa el autor, la persona estudiante “alcanza un mayor dominio de la materia de estudio, amplía sus conocimientos lingüísticos y culturales, incrementa sus redes sociales y adquiere experiencias de aprendizaje” (Blanco, 2018, p. 210). El autor también indica que las giras educativas “aportan elementos y recursos para ampliar los espacios de reflexión y articulación de saberes entre los estudiantes y otros grupos poblacionales, al incrementar las dimensiones de influencia de la acción educativa en escenarios diversos y cambiantes” (p. 210).
Partiendo de las definiciones y conceptos planteados por otras personas autoras, se puede comprender a las giras educativas como un complemento muy importante al trabajo del aula. Este tipo de experiencias permite al estudiantado ampliar y profundizar el conocimiento previamente adquirido en las clases regulares, esto al favorecer la observación directa de fenómenos, la aplicación práctica y la vinculación del contenido teórico con situaciones reales. Por ejemplo, una gira educativa puede facilitar la implementación de estrategias y destrezas específicas, como el uso de instrumentos de recolección de muestras en estudios biológicos, o el uso del idioma inglés al hablar con personas nativas de este idioma en un contexto real y no tan controlado como el del aula, o bien también potencian la comprensión de fenómenos previamente estudiados, como los procesos físicos y químicos que toman lugar en pailas volcánicas o el modo de vida y la cosmovisión de grupos indígenas. En este sentido, las giras educativas constituyen un espacio para fortalecer la construcción significativa de conocimiento a través de experiencias auténticas y el contacto directo con el entorno. De igual forma, es importante destacar que las giras didácticas pueden ser el punto de partida para abordar otros temas de interés que puedan surgir durante el desarrollo de una de estas. Por ejemplo, puede ser que, durante el desarrollo de la actividad, se logre obtener información sobre un tema que no se ha estudiado en clase o que haya un tema que logre causar interés adicional en el estudiantado y sea necesario abordarlo en el aula.
Características de las giras educativas
Las giras educativas son estrategias didácticas que, para que sean efectivas, deben cumplir con una serie de características particulares. Nawi y Azmi (2016) toman los elementos del Modelo de planeamiento de giras de Myers y Jones (2015). Este, básicamente, es una guía de los pasos y aspectos más importantes a tomar en cuenta al momento de organizar una gira didáctica. Nawi y Azmi (2016), después de haber analizado las propuestas y criterios de varias personas autoras, incluyendo a Myers y Jones (2015), Kennedy (2014), entre otros, concluyen que las giras deben ser planeadas cuidadosamente para que sirvan de apoyo al currículo y, más importante aún, para lograr los objetivos esperados.
Volviendo al modelo de Myers y Jones (2015), los autores básicamente organizan su modelo en tres etapas importantes: la etapa de previa a gira, la etapa de la gira y la etapa posterior a la gira. Cada una de estas etapas contempla diferentes aspectos que se deben tomar en consideración. En el caso de la etapa previa a la gira, se deben tener en cuenta dos puntos muy relevantes: los aspectos administrativos o logísticos (reservaciones, pagos, etc.) y los aspectos instructivos (el brindar información clara y precisa al estudiantado acerca de la gira, los objetivos y pormenores de esta).
Con respecto a la etapa de la gira como tal, Myers y Jones (2015) señalan que existen dos actores principales: las personas participantes y las personas organizadoras. Cada una de estas personas cumple o debe cumplir un rol particular en el proceso. En el caso de las personas que organizan la actividad, deben cumplir un rol activo y de facilitadores durante la actividad. En el caso de las personas participantes, estas deben cumplir con lo que los autores llaman: la agenda de la gira, que debería estar restructurada en tres fases claras. La primera es una fase de exploración del lugar; la segunda es la fase informativa en la que se da un recorrido y se instruye a las personas participantes. La tercera etapa, consideran Myers y Jones (2015), debería incluir algún tipo de actividad de aprendizaje grupal que, idealmente, se debe asignar con anterioridad al estudiantado.
Finalmente, la etapa posterior a la gira debe contener, de acuerdo con los autores, una actividad de informe o reporte de esta y una actividad de cierre o culminación. En el caso de la actividad de reporte, esta consiste en un espacio en el que las personas participantes puedan expresar su opinión acerca de la experiencia. La actividad de cierre, por su parte, busca garantizar a los y las participantes la oportunidad de poder poner en práctica los conocimientos aprendidos durante la actividad.
Así las cosas, es posible indicar que las giras educativas deben estar cuidadosamente planeadas y estructuradas de principio a fin. Las personas que las organizan (docentes en la mayoría de los casos) deben formular objetivos claros y, con base en estos, planificar la actividad. Los detalles de la esta deben ser siempre socializados con las personas participantes (estudiantes generalmente) y estas personas deben tener claridad acerca de lo que van a hacer y para qué lo van a hacer. Si todas las partes manejan bien toda la información y se da un acompañamiento efectivo durante la gira, el beneficio que las personas estudiantes van a obtener va a ser mucho mayor. De hecho, Pedreschi y Nieto (2023) también insisten en la necesidad de la organización e instrucción previa al viaje, así como de la necesidad de que estas deben tener contenidos lógicos, bien planteados y diseñados de acuerdo con las necesidades de la asignatura que esté organizando la actividad.
Ventajas de las giras educativas
Las giras educativas, como ya se ha indicado, tienen un valor pedagógico bastante alto. Las personas docentes que las usan como estrategia de mediación lo tienen muy claro. El problema, sin embargo, es que muchas personas las siguen viendo como “paseos escolares”. Es necesario, entonces, el mencionar las ventajas que este tipo de actividades puede tener para las personas estudiantes y su proceso de aprendizaje en, básicamente, cualquier asignatura.
Menkshi y Braholli (2020) enumeran una serie de ventajas que se obtienen al poner en prácticas las giras didácticas como estrategias de mediación. Por ejemplo, los autores señalan que las giras se pueden considerar una experiencia valiosa para el proceso de aprendizaje de las personas estudiantes. Estas actividades, continúan los autores, ofrecen la posibilidad de motivar la comprensión y evaluación de los contenidos estudiados en el aula; mejoran el conocimiento de las personas estudiantes y promueven el aprendizaje y las estrategias de pensamiento. Otra de las ventajas que mencionan Menkshi y Braholli (2020) es que estas ayudan a que las personas estudiantes tengan una experiencia con el mundo real. Al tener esta posibilidad, los autores consideran que el estudiantado puede, además, generar una actitud más positiva hacia la asignatura a través de la que se está haciendo la gira, ya que el contexto de una gira, apuntan los autores, puede mejorar mucho las relaciones interpersonales entre las mismas personas estudiantes y las personas estudiantes y sus docentes.
Por otra parte, López (2020) citando a Alfonso (2018) indica que las giras educativas, entre otras cosas, “aportan realismo a la enseñanza por trasladar la enseñanza a la vida real” (p. 20). En efecto, las giras hacen que el aprendizaje o la instrucción ofrecida en el aula se vuelva tangible y más cercana al estudiantado, esto es algo que también señala López (2020) citando a Alfonso (2018): las giras van a ayudar a que el estudiantado pueda entender el carácter abstracto de algunos conceptos. En otras palabras, dejarán de ser ideas aisladas, imaginarios en la mente del estudiantado, para volverse algo real, ya que va a ser algo que la persona estudiante va a vivir. Todo esto, según señala López (2020) citando a Alfonso (2018), va a generar motivación en el estudiantado y ayuda a tener un aprendizaje más significativo.
Continuando con el tema, Núñez (2017) hace su investigación con relación a los beneficios que las giras educativas, o como ella las llama, “salidas escolares”, tienen en la población infantil. Si bien es cierto, este estudio aborda el fenómeno de las giras educativas con una población de secundaria; si se analiza el estudio que hace Núñez con población en edad escolar, los beneficios pueden ser los mismos. Por ejemplo, la autora señala que “el alumno aprende a mirar el mundo desde su propia experiencia, a través de sus propios ojos, y también con su tacto y su olfato” (Núñez, 2017, p. 14). La autora, además, indica que las personas estudiantes, en medio de las giras educativas, aprenden a ser más eficientes y eficaces en lo que respecta a la investigación ya que, al tener las cosas frente a sus ojos, puede desarrollar preguntas y tienen la posibilidad de tomar notas que también les permitirán, más tarde, evaluar los contenidos que reciben in situ. La autora enfatiza que las giras didácticas también “favorecen el desarrollo del pensamiento ya que implica recibir información, trate inmediato con la realidad, así como investigación, manipulación y actuación sobre el medio” (Núñez, 2017, p. 16). Finalmente, la autora señala que las giras didácticas ofrecen la oportunidad a todas las personas estudiantes de conocer lugares y aprender de ellos, lo que viene a compensar las desigualdades sociales.
En síntesis, las giras didácticas poseen un valor formativo significativo dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje; sin embargo, su valor real emerge cuando se logran entender como una ampliación crítica y muy enriquecedora del trabajo en el aula. La correcta implementación de las giras educativas como estrategia didáctica permite transformar el conocimiento escolar en una experiencia viva, pertinente e inclusiva en términos sociales. Las giras en sí no van a sustituir el trabajo sistemático desarrollado en clase. El espacio escolar sigue siendo el núcleo sobre el cual se generan las bases conceptuales y se orienta al estudiantado. Sin embargo, las giras, como parte de su ventaja principal, ofrecen la posibilidad de ser un complemento estratégico que, bien utilizado, tiene un potencial importante en la formación del estudiantado.
Justo el lograr entender el potencial de las giras y las ventajas que ofrecen en el aprendizaje del estudiantado es lo que las hace diferentes a los “paseos escolares”. En este punto, es importante indicar que un paseo, desde mi perspectiva y experiencia, es justamente una actividad lúdica que fortalece aspectos socioafectivos y psicosociales, pero que no promueve el cumplimiento de objetivos pedagógicos de asignaturas específicas. Un paseo sería justamente llevar a las personas estudiantes a un parque, un balneario o a un parque de diversiones. Tienen un valor a nivel de interacción social, salud mental e integración de grupo, más no van a reforzar contenidos estudiados en clase, como sí lo deberían hacer las giras educativas.
Desventajas de las giras educativas
Como cualquier otra actividad de mediación pedagógica, las giras educativas no son infalibles y, por supuesto, existen aspectos desventajosos en su desarrollo y aplicación. Núñez (2017) indica que este tipo de actividades, en muchas ocasiones, se entienden como “una tarea aislada del proceso de enseñanza-aprendizaje” (p. 21). La autora amplía y menciona que inclusive hay quienes las consideran algo relacionado al ocio y no a una estrategia de aprendizaje. Este tipo de actitudes genera que, en muchas ocasiones, docentes, autoridades escolares, estudiantes y padres y madres de familia les resten importancia como parte importante del proceso de aprendizaje y las vean como un paseo.
Más allá de criterios y opiniones, subjetivas en la mayoría de los casos, las giras educativas, de acuerdo con Núñez (2017), en ocasiones, se vuelven un proceso complicado debido a la falta de información que tienen las personas docentes acerca de este recurso didáctico. También, la organización de las giras, según lo menciona Núñez (2017), pueden complicarse dependiendo de la edad de las personas estudiantes. Personalmente, también agregaría que se pueden complicar debido al tamaño del grupo de estudiantes que participa en esta, así como del tipo de actividades a desarrollarse en el campo de trabajo.
Por su parte, López (2020), en su tesis de maestría, incluye una serie importante de desventajas asociadas a las giras educativas:
• Requieren un mayor esfuerzo y dedicación por parte del profesorado, pues se necesita un estudio previo, una planificación y coordinación con el centro.
• Consumen más tiempo que las explicaciones teóricas convencionales, pues normalmente requieren de tiempo de ida y vuelta al lugar de la visita.
• Suelen necesitar alterar el orden de los horarios establecidos generando conflictos entre los intereses de los diferentes profesores.
• Habitualmente tienen un coste adicional para los estudiantes o el centro.
• El profesor tiene que asumir más responsabilidad para garantizar la seguridad de todos los estudiantes.
• Dependiendo del tamaño, puede requerir la presencia de varios profesores o guías. (p. 21)
Ciertamente, el autor posee un conocimiento amplio de lo que significa desarrollar una gira educativa como estrategia didáctica. Estos procesos no son sencillos. Desde mi experiencia, puedo dar fe de que las personas docentes deben sacar de su tiempo, que en muchas ocasiones no es remunerado, para determinar todos los aspectos logísticos de la gira. Por ejemplo, debe coordinar con el lugar a visitar; debe recoger dinero de las personas estudiantes para poder hacer adelantos de pago posterior a una reserva (en los casos en que sea necesario contratar algún tipo de servicio); debe coordinar con el centro educativo para procurar no afectar o afectar lo menos posible las lecciones de otras personas docentes; debe solicitar permisos a las personas encargadas de las personas estudiantes y, adicionalmente, debe velar por la seguridad de las personas estudiantes durante la gira. Esto no es una tarea fácil para ninguna persona docente.
Finalmente, Menkshi y Braholli (2020), siendo bastante consecuentes con los argumentos de López (2020), indican que, a pesar de su importancia, las giras educativas a nivel universitario se ven limitadas debido a dificultades organizacionales, el costo financiero y lo que implica para la seguridad del estudiantado. Incluso, los autores mencionan que las giras no son incluidas en los programas debido a que no se les considera esenciales.
En efecto, la experiencia me ha llevado a entender de primera mano que toda gira implica algún tipo de dificultad para la persona docente a cargo de esta. El simple hecho de tener que solicitar el espacio para poderla realizar y el tener que organizar todos los aspectos que devienen de la idea genera una carga de trabajo adicional a la que ya se tiene. En la mayoría de los casos, las giras no se contemplan dentro del currículo educativo, de tal manera que quienes creemos en su importancia nos vemos en la obligación de hacer esfuerzos adicionales, no remunerados en la mayoría de los casos, con tal de que las personas estudiantes bajo nuestro cargo puedan beneficiarse de estas actividades.
Aspectos para tomar en cuenta al momento de organizar una gira educativa
Short y Lloyd (2017) señalan que la mejor recomendación para gestionar giras didácticas consiste en “esperar lo inesperado”. A primera vista, esta afirmación podría interpretarse como una visión pesimista; sin embargo, puede entenderse más bien como una invitación a prever posibles eventualidades y a estar preparados para responder de forma adecuada ante cualquier situación imprevista.
En la misma línea, Pedreschi y Nieto (2023) destacan la importancia de planificar cuidadosamente la actividad. Entre sus recomendaciones, se encuentran la elaboración de una guía didáctica que permita desarrollar la gira de manera lógica y coherente, así como la realización de un estudio previo del lugar a visitar. Este estudio debe incluir la identificación de personas que trabajen en el sitio y que puedan colaborar durante la actividad, proporcionando apoyo logístico o información relevante.
Las sugerencias de ambos estudios resultan particularmente pertinentes. Antes de llevar a cabo una gira educativa, la persona docente debería contar con un conocimiento claro del lugar, definir las actividades a desarrollar y establecer contacto con personal del sitio que pueda ofrecer orientación directa. Atender estos aspectos básicos no solo facilita la organización de la actividad, sino que también reduce la probabilidad de contratiempos y permite anticipar posibles dificultades, favoreciendo, así, una capacidad de respuesta más eficaz.
En la misma línea de Pedreschi y Nieto, López (2020) señala la necesidad de contar con una rigurosa planificación previo a la gira. Esta planificación debe ser socializada con las personas estudiantes para que tengan claridad de los aspectos a tomar en cuenta. El autor indica, además, que la persona docente debe servir como puente entre el lugar a visitar y los contenidos a estudiar. Este punto es esencial ya que debemos recordar que no se trata de un “paseo escolar”, sino de una gira didáctica que busca reforzar contenidos estudiados en el aula. Así las cosas, López (2020) también recomienda que la persona docente pueda complementar las explicaciones de la persona que brinde la información al estudiantado in situ y debe también propiciar o estimular las participaciones de las personas estudiantes durante la actividad. Finalmente, López menciona que es muy importante el poder realizar una síntesis de la gira después de esta mediante actividades en el aula, tales como debates.
Metodología
Enfoque de la investigación
El estudio se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, particularmente se basa en el método el estudio de caso. Se buscó entender el fenómeno de las giras educativas desde la óptica del estudiantado y el personal docente de la institución educativa para lograr describir su impacto como estrategia de mediación utilizada comúnmente en la sede de Puntarenas del Colegio Científico de Costa Rica. De acuerdo con Oranga y Matere (2023), los estudios cualitativos recolectan datos no numéricos sobre cómo viven, piensan y responden las personas a diferentes situaciones. Por tanto, son estudios que pueden llevarse a cabo para obtener una comprensión más profunda de sus experiencias, comportamientos, creencias, actitudes y motivaciones. Las personas autoras, citando a Tscholl et al. (2019), amplían la definición e indican que este tipo de investigación es efectiva para obtener información acerca de comportamientos, valores, opiniones y contextos sociales de poblaciones particulares, dando información desde el lado humano de un tema en específico.
Por su parte, Chaverra et al. (2019) señalan que “la metodología cualitativa permite abordar la realidad subjetiva e intersubjetiva como objetos legítimos de conocimientos científicos, buscando desde la interioridad de los actores, las lógicas de pensamiento que guían sus acciones” (p. 422). Se puede, entonces, ver que el valor de los estudios de tipo cualitativo reside en el hecho de que permiten entender mucho del porqué de las cosas desde una perspectiva más amplia, más descriptiva, más humana.
Por otra parte, cuando se habla de un caso de estudio, es importante entender que esta metodología, según Galeano (2004), a quien citan Chaverra et al. (2019), busca entender el significado de una experiencia. Este tipo de estudio, señala, comprende un análisis completo de muchos aspectos de un mismo fenómeno. Chaverra et al. (2019) amplían indicando que “el caso” puede ser “una persona, un programa, un evento, un proceso, un grupo social; el cual puede apreciarse en su singularidad y complejidad” (p. 423). En lo que a este estudio se refiere, justamente, se buscó estudiar un fenómeno particular: el uso de giras didácticas como una estrategia de mediación en una institución específica.
Ante esto, Jiménez (2022) señala que un estudio de caso es “particularmente útil cuando existe la necesidad de obtener una valoración profunda de un tema, evento o fenómeno de interés en su contexto natural de la vida real” (p. 2). Para este tema en específico, se decidió hacer uso de esta metodología ya que se busca tener un nivel de comprensión importante del fenómeno, contrastar lo que pasa en el Colegio Científico, sede de Puntarenas, con lo que otras personas autoras han documentado y, una vez analizado el fenómeno, tener la posibilidad de aportar recomendaciones y experiencias que puedan ser de utilidad tanto a la institución bajo estudio como a otras que presenten condiciones similares.
Población y muestra
La población participante en este estudio está dividida en tres: personas docentes, personas estudiantes y el ejecutivo institucional del Colegio Científico de Puntarenas.
Instrumentos de recolección de datos
Para la recolección de los datos, fue necesaria la utilización de tres instrumentos diferentes. En primera instancia, se aplicó un cuestionario a la población docente, este consiste en nueve preguntas abiertas acerca de su experiencia con las giras académicas; los aspectos positivos y los desafíos que estas implican. De igual manera, se les pidieron recomendaciones al momento de utilizarlas como estrategia didáctica para estudiantes.
Por otra parte, se aplicó un cuestionario a la población estudiante. Este instrumento constaba de siete preguntas abiertas con relación a su experiencia que han tenido con las giras académicas realizadas en el colegio; los aspectos positivos, negativos y las recomendaciones que, desde su posición como estudiantes, podrían dar a las personas docentes encargadas de la organización y ejecución de las giras. Es importante señalar que, al contar con un instrumento que consiste en preguntas abiertas, la información que se logra obtener se puede analizar desde un enfoque cualitativo más fácilmente en vista de que esta refleja la percepción de las personas estudiantes. Se decidió optar por este tipo de instrumento pensando en la cantidad de estudiantes participantes, lo que hacía que, por ejemplo, una entrevista requiriera mucho más tiempo y la coordinación con todas las personas estudiantes de la institución para lograr efectuarla.
Finalmente, se aplicó una entrevista semiestructurada al ejecutivo institucional para conocer su percepción acerca del tema. Esta entrevista constaba de doce preguntas abiertas que buscaban conocer la opinión del ejecutivo institucional acerca del potencial de las giras académicas, así como de los desafíos que estas suponen para la administración.
Procedimiento metodológico
Para la ejecución de este estudio, se siguió un conjunto de etapas que se detallan a continuación:
Análisis de los datos
Histórico de giras realizadas en la institución en el período 2023-2024
Previo al análisis de los datos ofrecidos por las personas estudiantes, las personas docentes y el ejecutivo institucional, es relevante presentar detalles con relación a las giras realizadas en el periodo designado para este estudio (2023-2024).
Tabla 1
|
Giras educativas del 2023 |
||
|
Destino de la gira |
Asignatura que la organiza, nivel que participa |
Objetivo de la gira |
|
1-Cuenca del río Barranca, Esparza, Puntarenas. |
Biología. Undécimo |
Tomar muestras del agua de la cuenca baja y alta del río para analizarlas en el laboratorio y determinar presencia de contaminantes en el agua. |
|
2-Asamblea Legislativa de Costa Rica, San José. |
Educación Cívica Décimo/Undécimo |
Visitar el edificio de la asamblea para comprender el papel del primer poder la república. |
|
3-Teritorio indígena Térraba, Puntarenas, Zona Sur de Costa Rica. |
Español Décimo |
Reconocer aspectos culturales y geográficos para poder conectarlos con literatura que se desarrolla dentro de la asignatura. |
|
4-Refugio de Vida Silvestre Mixto Curú, Penísula de Nicoya, Puntarenas. |
Biología Décimo |
Reconocer aspectos propios del bosque tropical seco y de la importancia del refugio. |
|
5-Planetario, Herbario y Museo de Zoología, Universidad de Costa Rica, San José. |
Biología Undécimo |
Recibir información acerca de especies de plantas y animales para comprender mejor sus características particulares y entender características del sistema solar, composición y formación. |
|
6-Museo Judío, San José. |
Estudios Sociales Undécimo |
Conocer la cultura judía como parte del estudio de esta. |
|
7-Parque Marino del Pacífico, Puntarenas. |
Biología Décimo |
Aprender acerca de la vida marina y realizar prácticas controladas en el laboratorio del parque. |
|
8-Parque Nacional Isla San Lucas, Puntarenas. |
Biología-Estudios Sociales Décimo |
Conocer aspectos relacionados al valor histórico del parque, su ecosistema y realizar limpieza en una de las playas de la isla para fomentar la conciencia ecológica. |
|
9-LIMAT, Instituto Costarricense de Electricidad, Orosí, Cartago. |
Física y Tecnología Décimo |
Comprender el proceso de producción de energía hidroeléctrica en el país. |
|
10-Teatro Nacional de Costa Rica, San José. |
Español Undécimo |
Observar una obra de teatro profesional basada en una de las lecturas obligatorias del programa de español.
|
|
12-Museo de Cultura Popular, Barva de Heredia. |
Inglés Décimo |
Reconocer aspectos de la cultura popular de Costa Rica para ser utilizados como insumos en presentaciones orales relacionadas al contenido del programa de inglés. |
|
13-Reserva del Bosque Nubuso de Monteverde, Puntarenas. |
Inglés Undécimo |
Reconocer aspectos del bosque nuboso mediante una visita guiada en la que se pueda adquirir conocimiento biológico, pero en inglés, para luego utilizarlo en la elaboración de videos y presentaciones. Por otra parte, al ser Monteverde una zona altamente turística, se aprovecha para entrevistar turistas en inglés y, con ello, poner en práctica la lengua meta en un contexto más real. |
|
14-Caribe Sur (Refugio de Vida Silvestre Manzanillo, Puerto Viejo, Parque Nacional Cahuita), Limón. |
Biología-Inglés Décimo |
Estudiar elementos propios del ecosistema marino y costero de la región caribe del país mediante la observación y la toma de muestras. Entrevistar turistas en inglés para poner en práctica esta lengua de una manera más auténtica. |
|
15-Parque Nacional Volcán Tenorio. |
Inglés Undécimo |
Reconocer elementos propios del ecosistema y los procesos químicos del parque para poder utilizarlos en la elaboración de presentaciones orales en inglés y, a la vez, lograr entrevistar turistas y, con ello, poner en práctica la lengua meta. |
|
16-Campamento Intersedes, San Ramón de Alajuela. |
Administración Institucional Undécimo |
Desarrollar actividades deportivas, culturales y recreativas con estudiantes de otras sedes del Sistema de Colegios Científicos de Costa Rica. |
Fuente: elaboración propia con datos suministrados por el Colegio Científico, sede de Puntarenas.
Tabla 2
|
Giras educativas del 2024 |
||
|
Destino de la gira |
Asignatura que la organiza |
Objetivo de la gira |
|
1-Cuenca del río Barranca, Esparza, Puntarenas. |
Biología Undécimo |
Tomar muestras del agua de la cuenca baja y alta del río para analizarlas en el laboratorio y determinar presencia de contaminantes en el agua. |
|
2-Teritorio indígena Kachabri, Bribri, Talamanca, Limón. |
Educación Cívica-Ética Undécimo |
Reconocer elementos identitarios de la cultura Bribri y su cosmovisión. |
|
3-Parque Nacional Manuel Antonio y Parque de Conservación Rainmaker, Quepos, Puntarenas. |
Biología Décimo |
Reconocer aspectos propios del bosque tropical seco y de la importancia del refugio. |
|
4- Cerro de la Muerte, Cartago |
Biología Undécimo |
Reconocer elementos y características propias del páramo. |
|
5-Parque Marino del Pacífico, Puntarenas. |
Biología Décimo |
Aprender acerca de la vida marina y realizar prácticas controladas en el laboratorio. |
|
6-Parque Nacional Isla San Lucas, Puntarenas. |
Biología-Estudios Sociales Décimo |
Conocer aspectos relacionados al valor histórico del parque, su ecosistema y realizar limpieza en una de las playas de la isla para fomentar la conciencia ecológica. |
|
7-Isla Tortuga, Puntarenas. |
Biología Undécimo |
Realizar prácticas de snorkeling para reconocer especies marinas de la costa pacífica. |
|
8-Teatro Nacional de Costa Rica, San José. |
Español Undécimo |
Observar una obra de teatro profesional basada en una de las lecturas obligatorias del programa de español. |
|
9-Museo de Cultura Popular, Barva de Heredia. |
Inglés Décimo |
Reconocer aspectos de la cultura popular de Costa Rica para ser utilizados como insumos en presentaciones orales relacionadas al contenido del programa de inglés. |
|
10-Reserva del Bosque Nubuso de Monteverde, Puntarenas. |
Inglés Undécimo |
Reconocer aspectos del bosque nuboso mediante una visita guida en la que se pueda adquirir conocimiento biológico, pero en inglés, para luego utilizarlo en la elaboración de videos y presentaciones. Por otra parte, al ser Monteverde una zona altamente turística, se aprovecha para entrevistar turistas en inglés y con ello poner en práctica la lengua meta en un contexto más real. |
|
11-Caribe Sur (Refugio de Vida Silvestre Manzanillo, Puerto Viejo, Parque Nacional Cahuita), Limón. |
Biología-Inglés Décimo |
Estudiar elementos propios del ecosistema marino y costero de la región caribe del país mediante la observación y la toma de muestras. Entrevistar turistas en inglés para poner en práctica esta lengua de una manera más auténtica. |
|
12-Parque Nacional Volcán Tenorio. |
Inglés Undécimo |
Reconocer elementos propios del ecosistema y los procesos químicos del parque para poder utilizarlos en la elaboración de presentaciones orales en inglés y, a la vez, lograr entrevistar turistas y, con ello, poner en práctica la lengua meta. |
|
13-Campamento Intersedes, San Ramón de Alajuela. |
Administración Institucional Undécimo |
Desarrollar actividades deportivas, culturales y recreativas con estudiantes de otras sedes del sistema de Colegios Científicos de Costa Rica. |
|
14- Parque Nacional Volcán Rincón de la Vueja. |
Química Décimo |
Reconocer los procesos físicos y químicos que toman lugar en las faldas de un volcán activo. |
Fuente: elaboración propia con datos suministrados por el Colegio Científico, sede de Puntarenas.
Ahora bien, ¿qué impacto particular tuvieron estas giras educativas en la población estudiantil que participó de ellas? En su mayoría, las personas estudiantes destacan las giras al territorio indígena Kachabri, así como la gira al Caribe Sur y al Cerro de la muerte. Esto se muestra en comentarios como los siguientes:
La gira a Limón fue una experiencia bastante memorable para mí, tanto por el trabajo de campo de biología, como por el desenvolverme en un lugar que nunca había estado para hablarle en inglés a personas extranjeras. Ambas las disfruté muchísimo. Además, la convivencia con mis compañeros fue preciosa y genuinamente el pase increíble. Finalmente, la cultura de Limón era bastante desconocida para mí, por lo cual conocerla —principalmente la comida— me fascinó. (Estudiante 1, cuestionario en línea, 2024)
No podría decir uno en específico, siento mucho no poder decirlo con exactitud, pero sí puedo decir que hay tres que disfruté muchísimo. La primera fue la gira de la profe Keren a Manuel Antonio, amé esa gira, debido a que me hizo amar la naturaleza, la Biología, en esa gira aprendí muchísimo. La segunda fue la gira de Inglés, me gustó muchísimo conocer acerca de la cultura que envolvió a los primeros costarricenses y sentirme cerca de los inicios de Costa Rica. La tercera es la gira a Limón, esa, en especial, es una de mis favoritas, ya que envolvió dos de mis materias favoritas, me ayudó a aprender acerca de la investigación científica y a hablar inglés con personas extranjeras, recordándome la globalización actual que tenemos en nuestro planeta, definitivamente las giras sí hacen una diferencia. (Estudiante 2, cuestionario en línea, 2024)
Diría que la de Limón, de Biología e Inglés, y la de Kachabri, de Educación Cívica, ya que fueron las giras más completas e inmersivas de los temas que íbamos a investigar al respecto. También, al ser las más recientes, son las que mejor recuerdo. Además, eran las giras con el mejor lugar y clima para estudiar. (Estudiante 3, cuestionario en línea, 2024)
En lo personal, la gira de Cívica fue muy importante ya que conectamos mucho con un pueblo indígena (Bribri), conocimos muchas costumbres y, en general, fue muy especial para todos. Otra muy importante fue la del Caribe, ya que no se concentraba solo en una cosa, sino que, al mismo tiempo que conocíamos y estudiábamos el ambiente, convivíamos con las personas, las entrevistábamos y aprendíamos social skills y diferentes maneras de comunicarnos con ellos. (Estudiante 4, cuestionario en línea, 2024)
Por otra parte, también se destaca la gira a Manuel Antonio y Rainmaker, como en el caso de estos comentarios:
La gira al Parque Nacional Manuel Antonio y al Rainmaker, esto debido a que la gira permitió ver y avistar a muchas especies de animales y reptiles que antes solamente los había visto en los libros y me dio una gran experiencia, la más destacada siendo la del Rainmaker, ya que en esta se lograron encontrar especies que solo se ven de noche. (Estudiante 5, cuestionario en línea, 2024)
Se puede, entonces, entender que la atención de las personas estudiantes se centró en las giras al Parque Nacional Manuel Antonio y al Parque de Conservación Rainmaker, el Caribe Sur y la comunidad indígena de Kachabri. Es importante ver que las personas estudiantes destacan el valor de las giras con relación al aprendizaje que estas le facilitaron o a las habilidades que han venido desarrollando a lo largo de su formación, como lo es el caso del inglés.
El impacto de las giras educativas y las problemáticas derivadas de su aplicación como estrategia didáctica
El análisis de los datos suministrados por las personas docentes, el estudiantado y el ejecutivo institucional se realizará a través de categorías centrales que emergieron sus respuestas. La intención es realizar una descripción y un análisis detallado de estas categorías y, así, generar un nivel de comprensión alto acerca del fenómeno bajo estudio.
Sentido pedagógico y concepción de las giras educativas
En este punto en particular, es preciso comprender la percepción de las giras educativas como una herramienta académica lejos de la posible asociación que estas puedan tener con actividades recreativas o lúdicas, más cercanas al concepto de “paseo escolar”. En este sentido, el ejecutivo institucional destaca la relevancia que tienen las giras dentro de la institución que administra desde hace ocho años al considerarlas una extensión del aula. Él indica que este tipo de actividades proporcionan experiencias más vívidas y efectivas para el estudiantado, enriqueciendo el aprendizaje, ya que permiten a las personas estudiantes aplicar la teoría en el campo, lo cual facilita la retención del conocimiento y les ayuda a salir de la monotonía que podría implicar una clase magistral dentro de un aula.
Por su parte, las personas docentes ven en las giras educativas una estrategia que ofrece una serie de beneficios importantes a las personas estudiantes. Por ejemplo, el docente de educación cívica indica que
Las giras académicas permiten poner en práctica los conocimientos vistos en el aula, pero no se limitan a eso, sino que las giras permiten comprender, además, que el desarrollo del saber va más allá de lo institucional, que es algo que se genera en relación con la complejidad del mundo. Se aprende aprehendiendo el mundo y con relación a los otros, en ese sentido, las giras posibilitan el desarrollo del aprendizaje significativo. Otro aspecto importante es que, con las giras, se hace posible pensar críticamente a la institución educativa con respecto a lo exterior, es decir, permite desde la exterioridad juzgar la función de la institución con respecto a las necesidades reales de las comunidades. (Docente 1, cuestionario en línea, 2024)
Lo indicado por el docente refiere justo a lo que varias personas autoras citadas en este artículo apuntan: las giras didácticas posibilitan el contacto real con el mundo, permiten la comprensión de fenómenos afuera de las cuatro paredes del aula y, a su vez, permiten al estudiantado poner en práctica lo aprendido en clase.
Otra persona docente coincide también con el hecho de que las giras le dan la posibilidad al estudiantado de comprender, de una mejor manera, la teoría vista en clase y, además, motivan a las personas estudiantes a desarrollar un aprendizaje práctico y vivencial, que les ayuda a desarrollar, entre otras cosas, la empatía y la responsabilidad. Las giras didácticas, indica otra docente: “sirven para fortalecer habilidades blandas como lo es el trabajo en equipo, así como la curiosidad y las habilidades científicas”. Docente 2, cuestionario en línea, 2024)
Se evidencia también, desde la óptica docente, el valor agregado que suponen las giras al proceso educativo. En términos generales, se logra entender que este tipo de actividades propician el desarrollo de un aprendizaje más significativo, el contacto real con el mundo exterior y con las comunidades, la capacidad de reforzar conocimientos y poner en práctica lo estudiado en clases. La profundización de conocimientos y la posibilidad de conocer otros sitios del país, ya que muchas personas estudiantes, dependiendo de su situación socioeconómica, difícilmente visitarían ciertos lugares por su propia cuenta. Las giras, indican las personas docentes, invitan al estudiantado a tener mayor curiosidad y a ser personas más críticas de la realidad.
En el caso de las personas estudiantes, los criterios son bastante similares a los que exponen las personas docentes. El estudiantado reconoce que las giras representan una herramienta didáctica muy valiosa. El estudiantado no las percibe como actividades complementarias a sus clases, por el contrario, las consideran experiencias formativas que les permiten aprender. Así, por ejemplo, tenemos impresiones como las siguientes: “la puesta en práctica ayuda a compaginar el conocimiento adquirido en clases y a ver ejemplos de aplicaciones y métodos vistos en clases también”. (Estudiante 6, cuestionario en línea, 2024) Otra persona estudiante indica:
Estas giras les permiten a los estudiantes poner en práctica lo aprendido en las clases, aprender de la experiencia de otras personas y sus conocimientos, prepararlos para realizar futuros proyectos de investigación que tengan en mente y para que vayan descubriendo a cuál rama de la ciencia son más afines o en la carrera que se sientan más a gusto. (Estudiante 7, cuestionario en línea, 2024)
Finalmente, otro ejemplo es el siguiente: “ya que nos dan una mejor perspectiva sobre muchos temas, especialmente de ciencias exactas y humanísticas, haciendo visitas a museos, parques nacionales y demás, que nos proporcionan más información que solo los libros de texto o información en línea”. (Estudiante 8, cuestionario en línea, 2024)
Ese tipo de criterios y testimonios son comunes dentro las respuestas de las personas estudiantes. Por tanto, es posible entender que, para el estudiantado, las giras les ofrecen la posibilidad de entender mejor su entorno en relación, por ejemplo, a la riqueza natural que ofrece Costa Rica, su cultura y las formas en las que se vive en lugares ajenos a su realidad. Las giras mejoran su percepción del entorno, les hace más empáticos y les ayuda a entender que hay un mundo más allá del de sus casas y de su institución educativa.
Otro punto bastante recurrente dentro de las respuestas del estudiantado es el hecho de que ven en las giras educativas no solo una oportunidad de poner en práctica y ampliar su conocimiento, sino que también las ven como un espacio de sana convivencia en los cuales refuerzan los vínculos con sus compañeros y compañeras. Destacan la relevancia que estas actividades tienen en su salud mental, ya que les permiten salir de la rutina y liberar estrés. Consideran, además, que las giras permiten al estudiantado explorar diversos valores y experiencias de importancia, desde el trabajo en equipo, responsabilidad, e incluso señalan que, en ocasiones, pueden ser de utilidad para salir un poco de la monotonía en la que se encuentran al estar constantemente en una rutina escolar compleja. Ante estos criterios, es importante señalar que, si bien es cierto, la población estudiantil menciona beneficios lúdicos y recreativos de las giras, también se muestran muy conscientes ante el valor académico que estas les significan. Parece ser que la población estudiantil ha entendido el potencial que tienen la giras en su formación y no las consideran simplemente “paseos escolares”.
Considero que las giras academias me han permitido un crecimiento tanto académico como personal, me han permitido conocer culturas de mi propio país que no sabía que existían y ecosistemas y animales que probablemente no habría visto nunca a lo largo de toda mi vida. Son factores que en una clase común y corriente habría olvidado después de salir del examen, pero que, al día de hoy, son memorias y convivencias que llevaré conmigo el resto de mi vida. (Estudiante 9, cuestionario en línea, 2024)
Menciona una persona estudiante haciendo referencia al valor que para sí tienen las giras educativas. Otra persona estudiante indica:
Estas giras me han brindado grandes experiencias en el ámbito del aprendizaje, esto debido a que he podido poner a prueba lo que me han enseñado mis profesores y me ha permitido desarrollar habilidades en cuanto se trata de como realizar una investigación científica y cómo ejecutarla. (Estudiante 10, cuestionario en línea, 2024)
Así las cosas, queda claro que las personas estudiantes han logrado asimilar perfectamente lo que las giras educativas son para esta institución: experiencias vivenciales que les permiten, entre otras cosas, establecer una conexión entre los temas estudiados y en contexto en el que toman lugar o son más aplicables, esto entendido desde la perspectiva de la dirección ejecutiva y desde la óptica docente.
Acceso, equidad y brecha socioeconómica
Un tema que es de gran importancia con relación a las giras educativas es el aspecto económico. Una gira, por más sencilla que sea, siempre va a implicar algún tipo de gasto para las personas estudiantes y sus familias. Lamentablemente, en la mayoría de las instituciones educativas públicas, el factor económico tiene un impacto importante. Dentro de la información que las personas participantes del estudio brindan, este es un tema relevante para todas las partes involucradas.
Sobre este punto, el ejecutivo institucional indica que, al ser esta una institución pública, el principal desafío que enfrentan desde la parte administrativa es el aspecto presupuestario. Esta institución, al igual que cualquier otra institución pública, es vulnerable a recortes presupuestarios por parte de las autoridades. Estos recortes implican la reducción de giras, becas y otras actividades. Sin embargo, el funcionario indica que se hace el mayor esfuerzo por mantener activas las giras debido al impacto positivo que tienen en el proceso educativo del estudiantado. Un dato importante sobre el punto del presupuesto institucional es que, según lo indica la administración, el colegio previa planificación anual separa parte del presupuesto para cubrir los gastos de transporte en las giras, así como los recursos para el pago de viáticos de las personas funcionarias. Este aspecto es importante ya que abarata los costos para las personas estudiantes, que no deben cubrir los gastos de transporte.
Se menciona, además, que la realización de giras tiene un impacto negativo en términos económicos para las familias del estudiantado. Cada gira implica gastos adicionales para el núcleo familiar. Muchas de las personas estudiantes vienen de contextos socioeconómicos vulnerables, indica el ejecutivo. El colegio tiene parte de su presupuesto destinado a becas, pero estas son utilizadas por el estudiantado para cubrir gastos básicos de transporte y alimentación durante las clases regulares. Se indica que, en casos particulares, para la implementación de las giras, el colegio apoya económicamente a algunas personas estudiantes que así lo soliciten y cuya justificación sea de peso para que puedan participar de las actividades. De igual manera, como estrategia de reducción de costos, se motiva a las personas docentes a cargo de organizar las giras educativas a buscar sitios que ofrezcan buenas condiciones y servicios para el estudiantado, pero que no tengan un costo muy elevado.
En el caso de las personas docentes, el aspecto económico también es un punto relevante ya que, de la misma forma que lo indica el ejecutivo institucional, ellos y ellas mencionan que no todas las personas estudiantes cuentan con los recursos suficientes para participar en las giras educativas ya que, en muchas ocasiones, se deben considerar gastos de alimentación, pago de entradas para el ingreso a ciertos sitios, así como gastos de hospedaje en las giras que lo ameriten debido al tipo de actividad a realizar o a la distancia del lugar a visitar.
Como estrategia ante esta situación, las personas docentes tienen claro que deben siempre ubicar sitios estratégicos que faciliten ciertas condiciones a los grupos de estudiantes. Por ejemplo, en el caso de los servicios de alimentación, mencionan, se coordina con proveedores locales previo a la gira para que puedan ofrecer al grupo un menú específico que sea saludable y satisfactorio, pero que tenga un precio más accesible. De igual manera, en los casos de las giras que impliquen tener que hospedar a las personas estudiantes en algún hotel, se trata de ubicar lugares seguros, pero que puedan ofrecer una tarifa grupal que abarate los costos en ese rubro. Otro punto particular que se señala se trata de que los sitios a visitar ofrezcan precios especiales para estudiantes o bien que el costo de la entrada sea bajo.
Para las personas estudiantes, este es también un tema importante. En términos generales, existe una preocupación por los costos de las diferentes giras que se realizan a lo largo del año en el colegio. Se menciona, por ejemplo, que las giras no siempre son accesibles para todas las personas, particularmente en los casos de familias con dificultades económicas. Es importante indicar que, cuando las personas estudiantes hablan del costo económico, se refieren a diferentes aspectos, tales como entradas a sitios visitados, pago de guías especializados, alimentación y hospedaje (cuando aplica). De hecho, se pueden leer algunos testimonios sobre esta línea. Por ejemplo, una persona estudiante indica lo siguiente: “el único aspecto negativo que viví con las giras fue el gasto económico que algunas de estas conllevan, sin embargo, muchas veces, el colegio me otorgó la ayuda económica para poder asistir a estas”. (Estudiante 11, cuestionario en línea, 2024) Otra persona indica:
Para algunas personas, es difícil costear los gastos de una gira, y si el viaje empieza muy temprano (salida a las 3:00 am, por ejemplo) es casi imposible conseguir transporte a menos que los padres posean un vehículo, privilegio que algunos no teníamos. (Estudiante 12, cuestionario en línea, 2024)
Finalmente, otra persona estudiante menciona: “No todos los estudiantes tienen el presupuesto para costear por completo las giras e incluso las horas de comida que se van a llevar a cabo”. (Estudiante 13, cuestionario en línea, 2024) En estas tres opiniones, se evidencia lo que se ha venido planteando en este apartado: es costo de las giras para una población que no siempre cuenta con todos los recursos es una limitante importante. Sin embargo, se aprecia también la acción del colegio para apoyar a personas estudiantes que lo requieren.
Desde mi experiencia como docente que organiza giras educativas con estudiantes en este colegio, puedo decir que, en algunas ocasiones, hay personas estudiantes que se acercan a las personas docentes para indicar que no tienen todo el dinero necesario ya sea para la alimentación o para el pago de la entrada al sitio a visitar. En algunos casos, he decido ayudarle a estas personas a cubrir los gatos, pues tengo claro lo importante que es que todas las personas estudiantes puedan asistir a la actividad y sé que otras personas docentes también han actuado de una manera similar. Para contextualizar más esta realidad, considero relevante ofrecer datos más concretos. Por ejemplo, una de las giras que se realiza es al Caribe Sur del Costa Rica. Esta gira implica salir de Puntarenas (donde se encuentra el colegio) a eso de las dos de la mañana y viajar aproximadamente seis horas. Las personas estudiantes que no cuentan con vehículo familiar deben buscar la manera de llegar al punto de salida de la gira, deben costear el desayuno de ese día, así como el almuerzo y algún tipo de merienda. Como es una gira que implica un desplazamiento considerable, el grupo debe quedarse a dormir en la zona a visitar, por lo que deben invertir en hospedaje y cena, así como desayuno y almuerzo del día siguiente. De tal forma que sí, la gira es muy valiosa en términos académicos, ya que les permite conocer un ecosistema y una cultura muy diferente a la suya, sin embargo, genera un gasto significativo para las familias.
De esta forma, se aborda la problemática relacionada al acceso a las giras educativas en esta institución y lo que desde la administración y desde el sector docente se ha venido realizando con el objetivo de garantizar el acceso igualitario a todas las personas estudiantes a estas actividades que, como ya se ha mencionado, son de gran relevancia para la institución.
Carga emocional y académica de las giras educativas
Sin lugar a duda, a pesar de que las giras educativas son una estrategia didáctica que ha probado ser efectiva en muchos contextos, estas no escapan de generar algunos efectos adversos tanto a la población estudiantil como a las personas docentes que las organizan y se encargan de estas. En el caso del ejecutivo institucional del colegio, él señala que entre un 45 % y un 50 % de sus docentes están en la disposición de liderar giras educativas. Sin embargo, la mayoría de las personas docentes de la institución prefieren más participar como acompañantes. El funcionario indica que las giras conllevan muchas responsabilidades y trabajo adicional a nivel logístico y que a muchas personas les da temor el que, en una gira educativa, el grupo se salga de control. Ahora bien, el ejecutivo considera que la capacidad de controlar grupos en un espacio diferente al del aula debe ser inherente al cargo docente; todos y todas deberían tener la capacidad de manejar estudiantes en diferentes circunstancias.
Sobre esta línea, una de las personas docentes hace referencia al aspecto del cansancio que implican las giras para las personas a cargo de estas. La docente apunta lo siguiente:
Los grupos, por lo general, son de unos 25 estudiantes y estar a cargo de que todos estén bien y de la organización es cansador. Que los estudiantes logren cumplir o se comprometan con el cronograma y las actividades de la gira. Que los estudiantes entiendan que es una gira académica donde hay que hacer observaciones, tomar datos y apuntes y no una gira de paseo. (Docente 3, cuestionario en línea, 2024)
Otro aspecto relevante para señalar sobre este punto es el hecho de que, en muchas ocasiones, las giras salen muy temprano (mucho antes de la hora de ingreso al colegio) y se regresa después de la hora de salida, por lo que las personas docentes deben trabajar horas adicionales. En ocasiones, algunas giras se deben realizar los fines de semana; en estos casos, tanto las personas docentes como el estudiantado deben invertir su tiempo de descanso para participar de la gira. Aunado a todo esto, es importante mencionar que, para lograr que la gira se pueda realizar de forma efectiva, la persona docente a cargo de esta debe organizar con anterioridad todos los aspectos logísticos (transporte, alimentación, agenda de trabajo, entre otros) y esto implica que se deben realizar tareas adicionales, en tiempo adicional al ya contemplado en su carga laboral. El ejecutivo institucional señala que no todas las personas docentes a su cargo están en disposición de liderar las giras educativas y, quizás, los aspectos ya señalados podrían explicarlo. En el caso de las personas docentes que acompañan en la gira, simplemente se limitan a vigilar al estudiantado o estar ahí en caso de alguna emergencia, no deben realizar ninguna función de tipo logística ni antes ni después de la actividad.
Por su parte, el estudiantado agrega otros puntos relevantes acerca de este aspecto. Se menciona el aspecto del cansancio físico y el desgaste. Una persona estudiante señala que “las caminatas extensas, a veces, en lugares poco accesibles para ciertas condiciones físicas, donde se llevan caídas, raspones, entre otros” (Estudiante 14, cuestionario en línea, 2024). El cansancio, de acuerdo con el estudiantado, se intensifica cuando el traslado de un punto a otro implica muchas horas de viaje. A todo esto, se debe agregar el hecho de que esta es una institución académicamente muy exigente, de tal forma que una gira pude darse en medio de una semana de exámenes o en un momento del semestre en el que se deben entregar asignaciones importantes. Por ejemplo, una persona estudiante indica lo siguiente: “el tiempo y esfuerzo serían algo negativo hasta cierto punto, ya que, muchas veces, ponen las giras en períodos cercanos a entregas de trabajos grandes, como feria científica o semana de exámenes” (Estudiante 15, cuestionario en línea, 2024).
Finalmente, un punto que las personas estudiantes señalan como importante y que consideran debe mejorarse es el “estrés pregira”, así como la carga académica posterior a esta. En algunos casos, previo a una gira, las personas estudiantes deben organizarse en grupos de trabajo y preparar materiales y estudiar ciertos contenidos que van a ser usados durante la actividad. Esto, en medio de toda la carga académica del colegio, genera un estrés adicional. Por otra parte, después de cada gira, se deben generar informes escritos u orales (o ambos) y esto genera más trabajo al que ya de todas formas el colegio les demanda en situaciones normales.
Entendiendo los puntos de vista, principalmente de la parte docente y estudiante, se evidencia que las giras implican mucho esfuerzo de parte de todas las personas que participan en ellas. Sin embargo, como ya se ha señalado anteriormente, estos desafíos no hacen que este tipo de actividades pierdan su valor y relevancia para las personas involucradas en ellas.
Recomendaciones brindadas por las personas docentes y estudiantes
El trabajo del Colegio Científico de Puntarenas en materia de giras educativas es de larga data y es precisamente esa experiencia, de acuerdo con el ejecutivo institucional, la que les ha servido para verdaderamente entender el potencial de esta estrategia didáctica en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus estudiantes. Por esta razón es que considero relevante ofrecer un grupo de recomendaciones ofrecidos tanto por las personas docentes como por las personas estudiantes, para que sirvan como insumo a quienes deseen replicar este tipo de experiencias en sus contextos educativos.
Recomendaciones de las personas docentes a otras personas docentes
Recomendaciones de parte del estudiantado hacia las personas docentes
Conclusiones
Después del análisis de la situación de las giras educativas en el caso particular del Colegio Científico de Puntarenas, se puede llegar a una serie de puntos importantes. En primera instancia, los hallazgos de este estudio evidencian que las giras no son percibidas, por ninguna de las partes involucradas, como simple actividades recreativas. Por el contrario, se entienden como experiencias formativas y de aprendizaje fuera del aula que favorecen la aplicación de conocimientos y teorías en contextos reales. Se evidencia, con base en los criterios de los y las participantes, que las giras educativas como estrategias didácticas fortalecen la comprensión conceptual, fomentan el pensamiento crítico y contribuyen a la construcción de un aprendizaje significativo. Las giras, de acuerdo con los resultados, permiten vincular la teoría con el entorno, potenciar la observación científica y enriquecen la interpretación de fenómenos culturales, históricos y naturales.
Se destaca, además, de acuerdo con las voces de las personas estudiantes, que estas actividades favorecen competencias académicas (investigación científica, uso del idioma inglés, etc.), así como el desarrollo de habilidades socioafectivas, tales como la empatía, el trabajo en equipo, entre otros. Un hallazgo clave de este estudio en particular es el vinculado a la dimensión económica. Si bien es cierto, se reconoce un impacto positivo de las giras en el proceso de enseñanza-aprendizaje, el impacto económico que estas generan en la población estudiantil puede ser importante para muchas familias en contextos vulnerables. Esta situación, a pesar de la labor del colegio en cuanto a la destinación de recursos a ciertas personas, podría ocasionar que no todas las personas puedan participar de manera plena y equitativa de todas las actividades. Este es, sin duda alguna, uno de los desafíos más importantes que la institución debe resolver.
El análisis de los datos también indica que las giras educativas implican, además, una carga de trabajo significativa para las personas docentes a cargo de estas en términos logísticos, de planificación, vigilancia y responsabilidad administrativa. A pesar de que una parte significativa de las personas docentes decide organizar y ejecutar las giras, existe cierta resistencia en otra parte del sector docente, esto a pesar de que las giras se consideran como una estrategia didáctica muy importante dentro de la institución. Esto subraya la necesidad de fortalecer mecanismos institucionales de reconocimiento, apoyo operativo y acompañamiento que permitan distribuir responsabilidades de manera más equitativa y, con ello, alivianar la carga de trabajo y lograr, poco a poco, motivar a más docentes a implementar esta estrategia dentro de sus asignaturas.
Por otra parte, se destaca la necesidad de procesos de organización y planificación efectiva previo a las giras para garantizar el cumplimiento de los objetivos que estas suponen alcanzar. Las recomendaciones aportadas tanto por docentes como estudiantes reflejan una comprensión madura del proceso y constituyen insumos valiosos para la mejora continua del programa de giras educativas dentro de la institución.
Finalmente, este análisis permite afirmar que las giras educativas se entienden como una estrategia pedagógica fundamental e integral en el modelo educativo del Colegio Científico de Puntarenas. Es en esta estrategia didáctica donde convergen aprendizajes cognitivos, socioemocionales y culturales. A pesar de los desafíos organizativos y económicos, su impacto formativo es altamente valorado por toda la comunidad educativa, tal y como fue evidenciado en el análisis de los datos. Ahora bien, para garantizar su sostenibilidad y equidad, se recomienda reforzar los mecanismos de apoyo financiero a las personas estudiantes que, previo un estudio socioeconómico, así lo requieran, fortalecer la logística compartida entre docentes bajo la modalidad de giras compartidas entre asignaturas (ya se realiza) y promover políticas institucionales que reconozcan formalmente el esfuerzo adicional que estas experiencias implican.
Caja con armas, grabado-xilografía. Raúl Fernandez Olivi
Referencias bibliogràficas
Blanco, E. (2018). La gira educativa como apoyo a la enseñanza de lenguas extranjeras: experiencias de los cursos de Catalán Básico en la Universidad de Costa Rica. Revista de Lenguas Modernas, 28, 209-215. https://doi.org/10.15517/rlm.v0i28.34774.
Chaverra, B., Gaviria, D. y González, E. (2019). El estudio de caso como alternativa metodológica en la investigación en educación física, deporte y actividad física. Conceptualización y aplicación. Retos, 35, 422-427. https://doi.org/10.47197/retos.v0i35.60168.
Gómez, J. (2024). Transformaciones pedagógicas esperanzadoras desde la interculturalidad y la decolonialidad: giras educativas interculturales. Siwo, Revista de Teología/Estudios Socio religiosos, 17(1), 1-18. https://doi.org/10.15359/siwo.17-1.2.
Jiménez, V. (2022). El estudio de casos y sus etapas en las investigaciones. Revista sobre estudios e investigaciones del saber académico, 16(16), 1-7. http://publicaciones.uni.edu.py/index.php/rseisa.
López, M. (2020). Visitas técnicas guiadas como recurso didáctico: Diseño de una visita al Centro I+D+i de Renault [trabajo fin de Máster]. Universidad de Valladolid.
Menkshi, E. y Braholli, E. (2020). Field trips as a valuable learning experience for students. Vjetari Shkencor, 4, 221-227. https://www.researchgate.net/publication/370400427.
Myers, B. y Jones, L. (2015). Effective Use of Field Trips in Educational Programming: A Three Stage Approach. Agricultural Education and Communication Department. University of Florida.
Nawi, N. y Azmi, A. (2016). An assessment of the effectiveness of field trips
as a teaching and learning strategy: A case study of field trip to the Parliament. Journal of Academia UiTM Negeri Sembilan, 4, 1-11.https://www.researchgate.net/publication/323904483_An_Assessment_of_the_Effectiveness_of_Field_Trips_as_a_Tea
ching_and_Learning_Strategy_A_Case_Study_of_Field_Trip_to_the_Parliament.
Núñez, V. (2017). Las salidas escolares como recurso motivador para los niños (trabajo de fin de grado]. Universidad de Valladolid, Facultad de Educación de Soria. https://uvadoc.uva.es/bitstream/handle/10324/28923/TFG-O-1170.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Oranga, J. y Matere, A. (2023). Qualitative Research: Essence, Types and Advantages. Open Access Library Journal, 10. https://doi.org/10.4236/oalib.1111001.
Pedreschi, R. y Nieto, O. (2023). Importancia de las giras académicas como estrategia en los cursos del área de Mercadotecnia que se imparten en la Licenciatura en Mercadeo de la Extensión Universitaria de Aguadulce. Revista Saberes APUDEP, 6(2), 180-197. https://doi.org/10.48204/j.saberes.v6n2.a4089.
Short, F. y Lloyd, T. (2017). Taking the student to the world: Teaching sensitive issues using field trips. Psychology Teaching Review, 23(1), 49-55. https://files.eric.ed.gov/fulltext/EJ1146413.pdf.
Sistema Nacional de los Colegios Científicos de Costa Rica. (2025). Historia de los Colegios Científicos. https://sncccr.ed.cr/acerca-del-sncccr/historia-de-los-ccc.
Zavala, D., Ramírez, N. y Godoy, C. (2023). Desempeño académico de estudiantes que realizaron giras presenciales y virtuales en la asignatura Laboratorio de Biodiversidad e Inventario de la Naturaleza. Repertorio Científico, 26(1), 16-26. https://doi.org/10.22458/rc.v26i1.4839.