ARTÍCULOS

Maestras de barro, tiza y sangre: problemáticas educativas emergentes y condición docente en los escenarios políticos contemporáneos. Nivel Primario, Rosario, Argentina, 2013

José Tranier*
*Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional de Rosario (UNR). República Argentina. Docente e Investigador en la misma Casa de Estudios. Argentina. Email: jtranier@gmail.com

Resumen: El presente trabajo intentará articular algunas cuestiones teóricas que nos permitan brindar elementos para repensar críticamente la tensión originada entre el lugar social retóricamente asignado a la labor y al trabajo docente y el universo de representaciones ideológicas que, “realmente” –y en forma efectiva– operan objetivamente en dichas condiciones. Creemos que a pesar de haber transitado más de una década en este nuevo milenio, cuestiones ligadas fundamentalmente con problemáticas de género, clase y etnia, demandan seguir siendo abordadas y problematizadas en el campo educativo. La tragedia de siete maestras quienes, rumbo a sus trabajos, perdieron la vida escasas semanas en las rutas santafesinas en Argentina, ponen en“visibilidad” la “punta de un iceberg” que será nuestro punto de partida inicial para reflexionar y debatir acerca de las condiciones docentes y del rol de los mismos en esta nueva coyuntura de nuestra historia reciente.

Palabras clave: Maestras; Educación; Condición docente; Problemáticas emergentes.

Teachers of earth, chalk and blood. Emergent educational issues and conditions of teachers in contemporary politics. Elementary level, Rosario, Argentina, 2013

Abstract: The present work attempts to articulate some theoretical issues that will allow us to think of the elements of a critical mode of tension produced between the social place rhetorically assigned to work and the teachers work as well as the world of ideological representations that are real and in an effective form and objectively operates these terms. We believe that despite all transitions of a decade in this new millennium, there are issues related with fundamental issues of gender, class and ethnicity that demands to be addressed and problematized in educational fields. For example, we will take the case of the tragedy of seven teachers who due to their hard work were killed on the Santafesine roads in Argentina. We will highlight the tip of the iceberg that is our point of departure for our reflection and debate on the conditions of teachers and their role in this new conjuncture in our recent history.

Keywords: Teachers; Education; Working teachers conditions; Emergent problematics.

Introducción

“La inadvertencia tiene, por lo tanto y por así decirlo, una dimensión ontológica negativa”. (S. Zizek).

“Sólo en la praxis puede el hombre probar la verdad, es decir, la realidad y potencia u objetividad de su pensamiento”. (K. Marx).

Pocos años atrás dos noticias reproducidas por diferentes medios de comunicación, señalaban realidades bien diferentes, es decir, antagónicas en relación a los extremos que representan la trayectoria de la vida del sujeto: la infancia y la vejez. La primera de aquellas notas periodísticas en cuestión, remitía a un pueblo llamado Longyearbyen, ubicado en el archipiélago de Svalbard, Noruega en donde, en el marco de la Ley, decretaron la “imposibilidad”, es decir, la “prohibición” de morirse. La “razón” aludida que subvierte una de las pocas –sino la única– certeza en relación a nuestra finitud biológica que tenemos los seres humanos, tiene sus raíces en cuestiones vinculadas con la intransigencia del clima y haber descubierto que los cuerpos del cementerio permanecían intactos a pesar del paso del tiempo debido a la acción de la capa subterránea del hielo. Debido a ello es que ya no tienen más espacio disponible y, entonces, por expresa indicación estatal, los habitantes de esa pequeña localidad no contarán con Longyearbyen como su última morada1.
La contracara de lo anterior, podría estar representada en otra noticia de carácter internacional que también dio la vuelta al mundo al subrayar que en Firhall, pequeña localidad ubicada en Escocia, aquello que se prohíbe, ya no será la inútil tarea de no morirse pero sí en cambio, la prohibición de tener niños, “criar animales” o, a su vez, “recibir nietos”2. Quizás, para un futuro artículo, pueda ser interesante tratar de inferir y “hacer dialogar” aquellos relatos con distintas concepciones que subyacen en relación a la función de la educación, el poder y la infancia a lo largo del tiempo, en las sociedades3.
Sin embargo, desde nuestro enfoque de trabajo, hemos considerado que aquellos dos relatos iniciales (los de ambos pueblos contemporáneos) son los que mejor podrían funcionar como una suerte de metáfora para introducir ciertas temáticas relacionadas con la distribución de las responsabilidades, las concepciones ligadas con las diferentes condiciones de vida y su articulación con la función del Estado, las infancias y la sociedad del tema que hemos presentado en el resumen. A partir de ahora, habremos de abordar con mayor profundidad las condiciones que habitan la función docente en la actualidad, junto con la problematización del rol que ocupan en la sociedad contemporánea. A diferencia de los dos relatos anteriores (el del pueblo que decreta vanamente la prohibición de morir y aquel otro que prohíbe la vida representada en la niñez), las maestras de las que nos ocuparemos, fueron víctimas de los efectos de una suspensión política de la normativa y de la intervención –presencia y protección– de un Estado para con sus “maestras y ciudadanas”. Habremos de explayarnos más en estas hipótesis, a continuación.

Del ‘Ferrocidio’ a ‘feminicidios’ docentes

“El ferrocarril que es la supresión del espacio, obra este portento mejor que todos los portentos de la tierra; el ferrocarril innova, reforma y cambia las cosas más difíciles. Ellos son a la vida local de nuestros territorios interiores lo que las grandes arterias a los extremos del cuerpo humano: manual de la vida”.
(J. B. Alberdi)

Tostado es una pequeña localidad ubicada al norte de la Provincia de Santa Fe. Tiene una población estimada en un poco más de 14.000 habitantes según la información que se puede obtener a través de distintos portales dedicados al turismo en esa provincia, como así también de los medios de comunicación que tuvieron que dar cuenta de la lamentable noticia el día del accidente4.
Aquella mañana, como todos los días, silenciosamente5, las siete maestras se disponían a llevar a cabo su oficio uniendo los diversos puntos de distanciamiento que separaban sus lugares de origen con las escuelas donde trabajaban. El viaje, a partir del cierre de los ferrocarriles en Argentina como parte de una política de reducción del estado y efectivizada el 10 de Marzo de 1993 a través de un decreto por el entonces Presidente Carlos Saúl Menem, se llevó a cabo en un vehículo utilitario para transportar, en forma privada, a las personas6. Creemos que el accidente ocurrido en cuestión, demanda ser analizado a la luz de diversas variables que, en sí mismas, lo alejarían de una simple y vulgar significación social de mero accidente o fatalidad del destino7. Y es a partir de este momento, donde trataremos de fundamentar esta última aseveración y a su vez continuar con nuestro trabajo de indagación sobre las relaciones existentes entre políticas gubernamentales, representaciones e ideologías en el espacio social y sus consecuencias para las condiciones y rol docente en los últimos años de nuestra historia reciente.
En el apartado inicial, entonces hacíamos mención al “ferrocidio”, adoptando este duro concepto acuñado en la obra del mismo nombre de Juan Carlos Cena (Cena: 2003). En la misma, se aborda la historia, la constitución y las consecuencias del cierre del ferrocarril en nuestro país8. Sin buscar simplificar la complejidad que reviste esta problemática continuamente abordada por historiadores y académicos, de nuestra parte, solo quisiéramos efectuar un pequeño recorte que permita –o que nos brinde elementos teóricos– para repensar críticamente nuestro objeto de estudio aquí abordado. Es por ello que parte de las más significativas consecuencias del cierre ferrocarril y su relación con el tema que nos ocupa, tienen que ver con el padecimiento, hasta el día de hoy de:

* Cientos de pueblos aislados, des-articulados en relación al mundo de la comunicación y alejados, a su vez, de los centros de la producción.

* Imposibilidad de contar con un transporte eficaz, seguro, público y de calidad.

* De lo anterior se sigue que hubo un mayor aumento de los accidentes de tránsito tanto en las zonas urbanas como en las rutas de nuestro país, entre otras consecuencias que no se hacen mención por alejarnos del objeto de estudio del presente trabajo.

De esta manera, podríamos observar cómo, a partir de un ‘simple’ y breve sobre vuelo sobre la historia reciente de nuestro país, una escueta vulgarización o puesta en práctica del sentido común en relación al accidente, podría llegar a dejarse de lado para cobrar otro nivel de significación más profunda. Podríamos decir que las maestras eran, a su vez, víctimas de las propias condiciones laborales generadas por la puesta en práctica de políticas de gobierno que favorecieron la reducción de un sistema de comunicación a lo largo del territorio nacional, efectivizado en los noventa, pero fuertemente arraigado y naturalizado ya pasada la primer década del nuevo milenio.
De lo anterior se sigue que, tras aquel ‘ferrocidio’, correspondería ahora, brevemente, hacer alusión al feminicidio docente. ¿Por qué se habla en el presente trabajo de feminicidio docente?, ¿Cómo fundamentar semejante adjetivación en relación a un colectivo de trabajadoras de la docencia? Las condiciones de precariedad puestas en práctica a través de la constante reiteración en el tiempo, es decir, de las lógicas neoliberales que constriñeron las posibilidades del ejercicio de la docencia a la mínima expresión, condujeron, entre otras causas, a que las maestras, (mayoritariamente mujeres), quedaran mucho más desamparadas –y casi siempre más expuestas– que los hombres al peligro. Estas condiciones se visibilizan en distintos momentos: al cruzar un lago para ir a dar clases, ‘hacer dedo’ y quedar a ‘merced’ de extraños; o bien caminar solas a la vera de la ruta para ‘abaratar’ los elevados costos de los boletos poniendo en riesgo la propia vida o pagando con ella; o, como el caso de Tostado, a través de transportes compartidos –y ausentes, en muchos casos, de la correspondiente habilitación.
La desvinculación directa por parte del estado a partir de la década del noventa, junto a la acción continua sobre diferentes esferas o asuntos de gobierno (como el caso que aquí nos ocupa en relación a las vinculaciones existentes entre erradicación del ferrocarril y el ‘peregrinaje’ docente), condujo a un universo de variables. Ello hizo que las posibilidades en torno al potencial peligro y a la ‘fatalidad’, por un lado, se incrementaran absolutamente y, por el otro, se naturalizaran e invisibilizaran en la sociedad.
Datos concretos que nos permiten realizar esta lectura crítica (tomando en forma exclusiva los casos que han cobrado mayor notoriedad en la Provincia de Santa Fe) comprenderían: uno de los más terribles asesinatos cometidos hacia una maestra, el cual sientan las bases para debatir acerca de las condiciones laborales y las leyes existentes concernientes a las Maestras rurales –el caso de Daniela Spárvoli, quien fuera violada y asesinada en el año 2003 cuando intentaba hacer dedo en las rutas hacia su escuela y que en este año se cumplen diez años de su asesinato9–; una maestra atropellada por un camión que no alcanzó a observarla cuando, a través del mismo medio, intentaba ir a su trabajo10; otra asesinada al regresar sola de sus tareas en su auto y quien, en plena ruta, detiene su marcha para acercar a alguien que vivía en su mismo pueblo pero apenas conoce11; más el accidente que nos ocupa, en donde la espesa niebla de aquel trágico día, como cruda metáfora de lo que aún sigue ocurriendo, (nos) impedía ver lo que realmente estaba sucediendo hasta que, finalmente, chocan y pierden la vida12.
Quisiéramos ahora señalar que no estamos desconociendo las dificultades metodológicas e investigativas que este tipo de reflexiones, debido a la inmediatez y el intento de articular la misma con la historia reciente, presentan hoy. Sin embargo, preferimos intentar construir una posición subjetiva que no tenga o que no llegue a afirmar, inexorablemente, lo planteado por Bourdieu (2012), acerca de que “no existe reparación para un presente perdido”. (Bourdieu, 2012: 415). Es por eso que el presente trabajo, de alguna manera, intenta asumir aquellos riesgos en cuestión, pero para mejor tratar de que el presente, pueda significarse como posibilidad de reparación. Pero para que lo anterior sea viable, creemos necesario iniciar un camino de recuperación crítica que permita desandarlo e invertir los mecanismos que dieron e hicieron posible su obturación.
Por todo lo anteriormente planteado, pensamos que, efectivamente, aquellas muertes tal vez puedan ser consideradas como parte de un ‘feminicidio docente’, si por feminicidio13, en su dimensión genealógica, lo comprenderíamos como una construcción política que permita trazar, pensar y denunciar las muy diversas formas e infinitos circuitos institucionales de violencias ejercidos contra la mujer en el siglo XX y XXI14.
Siguiendo a Michael Apple (2012), podríamos pensar que las nuevas formas de ataque y violencias contra la escuela en el siglo XXI, demandarían ser leídas como una suerte de ‘re-actualización’ de la violencia masculina hacia las mujeres (y hacia la niñez) ejercidas por la derecha política. ¿Pues quiénes participan, y han participado, históricamente con mayor representatividad de género en la labor educativa? Las mujeres. Sin embargo, en los procesos de constitución de los estados nacionales, la figura de la mujer, siempre ocupó un rango de subordinación –y de sometimiento– salvo raras y contadísimas excepciones, en la división social, legitimación y distribución del poder en el trabajo y del ejercicio docente. Dichos procesos, muchas veces tuvieron –y aún tienen que ver– con potenciar metáforas de masculinización –y de ‘heroización’– que contribuyan a generar posiciones subjetivas ‘permanentes’ a través de la puesta en práctica de significantes que permitan la resocialización de los hombres como ‘héroes’ a lo largo de la historia y como facilitadores de la emancipación de los pueblos. En estos contextos, quizás a unas pocas mujeres pueda concedérseles el honor histórico de reconocerles –y autorizarles– en forma excepcional la ‘inversión’ de re-significar eventualmente la propia ‘casa’, espacio doméstico por excelencia, como eventual territorio político. Lo anterior, sin olvidar que la posición de clase, muchas veces ha contribuido a lo largo del tiempo a disimular –o a atenuar– la diferencia de género en relación a la distribución del poder en el espacio social. ¿Cómo se explicaría, que en un gremio mayormente poblado por mujeres, la representatividad en el orden de las conducciones políticas continúe siendo alcanzada, reiteramos, generalmente pero sistemáticamente, por hombres?.
Muchos de nosotros recordamos el lamentable episodio que tuvo por protagonista a un entonces ministro de economía de la Argentina, allá por septiembre de 1994. En esa instancia, Domingo Cavallo, al oír sobre los cuestionamientos de las políticas de ajuste y lo inevitable de su impacto negativo a mediano y largo plazo efectuado por una investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET) del Área de las Ciencias Sociales, éste la mandó a “lavar los platos15. Lo más curioso del caso, es que si uno ‘bucea’ en las significaciones colectivas –y hasta en el propio espacio virtual sobre el caso en cuestión– el episodio se presenta y recuerda como que “Cavallo mandó a lavar los platos a los científicos”. Pareciera que aquella fue la única estrategia comunicacional por parte del colectivo de investigadores para asumir una suerte de defensa y rechazo público a los dichos del entonces Ministro de Economía.
De toda formas, pensamos que sigue siendo necesario retomar nuestro análisis y tratar de identificar y re-interpretar la política gubernamental de los años noventa, es decir, el ataque sufrido hacia la escuela y la educación pública, como un antecedente –o como una forma encubierta– de ‘ataque’ hacia la mujer, por las razones que aquí trataremos de compartir. Partimos de una idea fuerza que sostiene que la violencia hacia y contra la escuela, es una forma oculta de violencia hacia la mujer; que en la desmantelación del espacio educativo producido en los años noventa y reeditado por algunos gobernantes de derecha en la actualidad, subyace ciertamente un ataque de género. Es decir, que están destinados a la mujer por un lado, y a las generaciones o poblaciones que habitan la escuela: los niños, por otro. De esta manera, ‘infancia y mujer’ estarían representando las categorías con las cuales las políticas de ajuste llevan a cabo, su principal cometido de desprotección. Cómo no observar, mencionar o, al menos dejar entrever, la posibilidad de una correlación directa que podría haber entre la implementación de aquellas políticas y el incremento de la violencia de género que se ha suscitado en la Argentina, en los últimos años de nuestra historia reciente? Estos circuitos de violencia institucional son los que permiten y posibilitan la indiferencia y la naturalización de los ‘accidentes’ y de las ‘fatalidades’ las cuales, desde esta óptica y fundamentación, no serían tales.
En forma contraria, podría pensarse a su vez que la multiplicación de los fondos educativos tanto para la investigación como el aumento del presupuesto en materia educativa a nivel nacional de los últimos años, podría tener su correlato lógico en las políticas de inclusión y de protección social, destinadas en cierta manera a comenzar a reparar el espacio mutilado de la niñez y de la violencia hacia la mujer. Los pueblos suelen recordar bastante a sus gobernantes, en función del cuidado o no que posibilitan y ejercen en forma directa o indirecta, hacia la educación y la infancia. Basta recordar aquello que, internacionalmente, recrudeció con la muerte ocurrida apenas pocos meses atrás de Margaret Thatcher, mejor reconocida por sus propiedades que equiparan la dureza del metal y su aleación con el carácter simbólico ‘fuerte’ de lo ‘masculino’ como metáfora para la toma de decisiones, que por sus políticas de inclusión y de alteridad hacia los sectores obreros y los menos privilegiados. Así, entre ofrendas florales y cartas a favor y en contra, muchos recordaron los efectos de la quita del subsidio a la leche para los niños en edad escolar cuando se desempeñó como ministra de educación, y que le valió el mote de la milk snatcherrobaleche16.
De esta manera, a partir de los aportes de Loic Wacquant (2006), podríamos reformular parte de su pensamiento en relación con que la educación también conlleva y representa, implícitamente, una dinámica disposicional estructural en cuanto a la corporeidad. Esto es, la escuela y la educación como parte de una máquina masculinizadora en donde la paradoja está centrada en presentar, históricamente, a la escuela como un lugar de mujeres ‘presentes-ausentes’. Presentes, porque son ellas las que constituyen en su gran mayoría la cartografía institucional. Ausentes, porque esa corporeidad no representa o no se ajusta, necesariamente, a la definición social existente más valorada. En resumidas cuentas, la presencia mayoritariamente de mujeres en el espacio educativo no siempre ratifica o se retraduce en mejores valoraciones de status institucional o social acerca del género.
Por el contrario, episodios como los que aquí se incluyen y describen, darían cuenta de que la condición numérica serviría, en muchos casos, para ratificar la pertenencia a un colectivo del cual frecuentemente sería ‘más fácil’ ser silenciado y, socialmente, más fácil de ser manipuladas las responsabilidades para disimularlas–y naturalizarlas–. Esto como parte de un destino ‘imprevisible’ o como, simplemente ‘fatalidades’ de un destino ‘incierto’ y del cual nada puede hacerse para prevenirlo. Sin embargo, desde nuestro punto de vista, el rol histórico de la mujer en la educación como una propiedad objetivable estructural y disposicional en relación a las formas de autorización del ejercicio del poder masculino sigue cobrando ‘sus víctimas’.
Las escuelas del mundo contemporáneo –pertenecientes tanto a las esferas del orden de lo público o de lo privado aunque, poco importe esta división al ser, en definitiva, el mismo estado el que regule ambas esferas– siguen operando como máquinas civilizadoras efectivamente masculinizantes y bajo la órbita ‘patriarcal’. Y si bien podría objetarse que hay cientos de cargos directivos en manos de mujeres en cientos de escuelas, esas mismas manos, ante la ‘impotencia’ de no devenir puños como las de nosotros, los hombres, generalmente, en algún punto, quedan relegadas en los infinitos circuitos de la distribución del poder. Mujeres presentes-ausentes; y hombres ausentes-presentes. Preguntamos a los lectores: ¿cuántos presidentes de comisiones de ‘padres’, de asociación de cooperadoras de escuelas, sus directores gremiales, representantes, están en manos de mujeres, en forma mayoritaria?.
La muerte de las siete maestras de Tostado, desde nuestro punto de vista, tiene que poder ser leída como una advertencia social en cuanto hacia la (in)diferencia existente entre lo que se sostiene retóricamente a partir de la institución de nuevas prácticas educativas, nuevas leyes y reconocimientos de derechos a cada vez más sectores minoritarios de la sociedad y aquello que, realmente opera en la actualidad en el espacio escolar.
Quizás tengan que pasar varias décadas más a fin de observar un cambio real o efectos de las políticas actuales en la dinámica de los procesos identitarios en relación con las problemáticas de género y su representación en el espacio social. La fuerza de las ideologías, cuando estas destituyen de sentido y naturalizan prácticas, suelen ser duros ámbitos para corroer y re-significar. Fourier (2008), constituido en su socialismo utópico, soñaba con la creación de ‘falansterios’ colectivos, ‘libres’ pero, en donde inclusive, en esa utopía, los exámenes a las niñas de cinco años de edad consistirían “en lavar ciento veinte platos en media hora o en pelar en una hora una gran cantidad de patatas” para corroborar y distribuir responsabilidades y habililidades. (Abbagnano y Visalberghi, 2008: 506). ¿Cuán lejos están nuestras escuelas de los sistemas de constitución identitaria y evaluación en relación a las expectativas de género de Fourier en la actualidad?.
¿Qué hubiese sucedido si aquellas muertes eran de personalidades famosas pertenecientes al mundo de la política o del deporte? O aún más: ¿qué hubiese sucedido si, en vez de mujeres hubiesen muerto siete hombres, al igual que la triste muerte de los gendarmes ocurrida apenas un año atrás?17 Pero no. Eran, ‘simplemente’ maestras y mujeres. Una suerte de combinación perfecta para decretar un simple duelo a ‘media asta sin cancelación de clases alguna en todo el territorio nacional’ salvo en la pequeña localidad donde ocurrió este feminicidio docente.
Los duelos tienen que ver con la elaboración personal y colectiva necesaria para desandar un camino de penas y re-encauzar al alma herida. A veces las más mínimas muestras de afecto, acompañan y sirven a los deudos para que aquella carga pueda ser, aunque sea, un tanto menos insoportable. Tras aquel accidente, todas las escuelas dieron clases a excepción –lógicamente– de la de ellos. No estamos proponiendo que se hayan suspendido para que los docentes se quedaran en sus casas, sino que hubiese sido una necesaria y justa ocasión para repensar el campo de las condiciones docentes junto con su articulación en estas problemáticas contemporáneas históricas de las que hemos estado intentando dar cuenta en el presente trabajo con una mayor visibilidad social. A su vez, para que otros docentes y allegados, pudieran compartir ese momento de dolor junto a sus compañeras. Pero esta posibilidad, tampoco pudo ser contemplada ni por los gremios (más allá del esfuerzo con el cual, seguramente, alguno de ellos vienen trabajando con esta y otras problemáticas de igual importancia desde su posición gremial y política), ni por las esferas gubernamentales de cualquier dependencia: a las variables del ser mujer, ser maestras, se le suman ser de un pequeño pueblo. Y entonces, aquella oportunidad de visibilidad y de crítica social, quedaría ‘atrapada’ o silenciada por los juegos políticos que son los que permiten dar luz o, en forma contraria, minimizar los acontecimientos, según cómo y de dónde provengan las voces, vientos e intereses; y según cómo todos éstos, se plieguen –y desplieguen– en el ejercicio y el juego del poder.

Reflexiones provisorias

“Al igual que alguien que se mantiene encima de una nave trepándose a lo alto de un mástil que se está derrumbando. Pero desde allí, tiene la oportunidad de dar una señal para su rescate”.
(Walter Benjamin)

En el presente trabajo hemos intentado efectuar un recorrido posible destinado a hacer visibles ciertas constricciones relacionadas con el ejercicio de la docencia y del rol de la mujer en la educación actual contemporánea. A partir de dos relatos iniciales acerca de la infancia y la vejez como objeto de discusión política, lo anterior nos permitió introducir el tema de las responsabilidades del estado en relación a la toma de decisiones que configuran y objetivan subjetividades y realidades. Uno de aquellos espacios de configuración, tenían que ver con el ejercicio de la docencia y los mecanismos de naturalización con los cuales, frecuentemente, se inviste al espacio educativo, hoy.
De esta manera partimos de una idea central que expuso las razones acerca de por qué el accidente de Tostado, en donde siete maestras del norte de la provincia de Santa FE, República Argentina perdieron la vida, no podía ser ‘simplemente significado como una ‘fatalidad del destino’. Por el contrario, hemos tratado de trazar las coordenadas que permitan iniciar un camino de deconstrucción de ciertas políticas reiteradas en el paso del tiempo que oficiaron de puerta de entrada a las condiciones objetivas para que las probabilidades de que las maestras padezcan accidentes, se incrementen considerablemente.
Una de esas razones nos remitió necesariamente a revisar las políticas de estado bajo el período neoliberal de la década de los noventa y que afectó en demasía las relaciones interpersonales del sujeto y la comunidad. Desde hace años no desconocemos que las lógicas económicas favorecen, producen –y reproducen– determinadas lógicas sociales. El cierre del ferrocarril y su modo de presentación en este trabajo como ‘ferricidio’ pero ligado, inexorablemente al ‘feminicidio docente’, intenta justificar puntos de encuentro entre la tragedia sucedida y su relación directa con, hasta el día de hoy, los alcances de aquellas políticas.
Pero, quizás, una de las razones más importantes que motivó la escritura del presente trabajo, tuvo que ver con interrogar e interpelar a partir de la condición de género de aquellas muertes, en pleno siglo XXI. Mujeres. Mujeres y maestras, ¿cómo se entrecruzan y enlazan en la actualidad las cuestiones de género y clase en el ejercicio y condiciones de la docencia actual? A partir de allí hemos afirmado que, desde nuestro punto de vista, que en cualquier ataque a la escuela y contra la escuela, subyace, tácita pero ciertamente, un ataque de género. Es decir que, detrás de las políticas de desprotección del espacio educativo, hay un correlato lógico y desigual de desprotección directa que sufren más las mujeres que sus pares hombres, por ser ellas quienes, en su gran mayoría, habitan las poblaciones escolares. Y, junto con ellas, los niños, es decir, ambos extremos de la trayectoria del sujeto con el cual, simbólicamente, quisimos comenzar la representación de nuestro trabajo. Niñez o infancia, mujeres y maestras, arrojadas a la ‘buena de Dios’ en los caminos, en las aulas y en las rutas.
Pensar la educación contemporánea debería poder conducirnos a repensar críticamente el lugar de la mujer en el siglo XXI y en relación al alarmante avance de violencia de género que viene sucediéndose no solo en Argentina, sino en muchos lugares de Latinoamérica y del mundo. De allí la necesidad de no pasar aquel ‘accidente’ como una ‘inadvertencia’ social. Por el contrario, demandaría del campo investigativo y de la comunidad docente, exigirnos devenir en agentes de reflexión a priori. Esa condición de ‘a priorismo’, es la que nos debe poder constituir para poder intervenir en la cruda realidad que nos toca transitar y no caer en la trampa del sentido común y de la vulgar significación de los hechos.
La necesaria des-naturalización del episodio en cuestión (junto con otras problemáticas actuales que involucran diversas formas de violencia escolar y educativa) nos permitirá intentar transformar aquellas problemáticas en objeto de cuestionamiento político. “No se encarcela a Voltaire”, sostuvo Charles de Gaulle en relación a las presiones de la derecha para arrestar a Sartre por sus manifestaciones políticas. (Miller, 2009:185). Las Maestras y los maestros suelen ser el blanco ideal de las sociedades para asestar sus frustraciones y resentimientos. Sin embargo, bien sabemos que constituyen sin lugar a dudas los ‘faros’ de esperanza necesarios en la actualidad, con los cuales poder contribuir a concebir la ‘verdad’ como construcción y como creación. Por supuesto que también es necesaria la discusión en torno a qué tipo de educación cada sociedad desea junto con qué tipo de instrumentos teóricos y prácticos, el estado concibe a la formación docente actual. Desde hace algunos años estamos tratando de señalar la dificultad hallada para articular, historizar, objetivar, eventos, acontecimientos, provenientes de la historia reciente-presente en educación. Sin embargo, el hilo no puede ser cortado por las más débiles (físicamente ante las problemáticas emergentes aquí planteadas), las maestras.
Así como las acusaciones de misoginia generalmente, en el espacio social, tienen que ver con la incapacidad de visualizarse ‘uno mismo’ como procedente de una ‘madre’ (Facto que convoca a toda la humanidad, es decir, la procedencia original en el cuidado de un vientre materno), todos nosotros hemos realizado, de alguna que otra manera, un pasaje por el ‘vientre escolar’, como alumnos, en alguna que otra escuela. Allí ha sido donde alguna de ellas quizás se dio cuenta de que un día estábamos tristes, o teníamos frío, hambre, o que nos sentíamos mal. Ese cuidado que reedita el pasaje del espacio privado de cuidado –ausente o presente– según los casos, de los hogares al espacio escolar, es ‘silenciado’ con la desprotección que las mujeres maestras padecen, generalmente, como consecuencia de muchas políticas de estado y en complicidad con la obturación y la naturalización de aquello que, socialmente, acontece.
Son maestras de barro, tiza y sangre, que nos resistimos a que caigan en el olvido. Y una de las formas de re-significar lo acontecido es intentar no sólo convivir con ello, sino a su vez aprender –y comprender– bien qué sucedió. Siguiendo a Arendt (2008), en relación con el pasado, afirma: “lo mejor que puede logarse es saber con precisión qué fue, soportar este conocimiento y luego aguardar y ver qué resulta de este conocimiento y del hecho de soportarlo”. (Arendt, 2008: 30). Esto último, a pesar de que ellas ya no regresarán más ni a sus vidas, ni a sus aulas, ni a sus hogares.

Notas

1 Cf: http://notireales.blogspot.com.ar/2008/07/el-pueblo-donde-est-prohibido-morirse.html. Consultado en Línea en 10 de Julio de 2013.

2 http://www.lagaceta.com.ar/nota/387681/Firhall_pueblo_donde_est%C3%A1_prohibido_tener_ni%C3%B1os.html. Consultado en Línea el 10 de Julio de 2013.

3 Y tal vez, por qué no también incluir lo expresado no solo en noticias contemporáneas sino a su vez a lo largo de la historia y a través de la indagación de las concepciones de infancia que subyacen en textos sagrados como, por ejemplo, la Biblia, en donde un antiguo rey, Herodes, sesgado en su paranoia por el deseo de continuar reinando, decide matar (literalmente) a todos los niños menores de dos años nacidos; o qué relaciones educativas relativas a la función de la infancia podrían inferirse en aquel otro relato acerca de aquellos primogénitos quienes podrán permanecer con vida, siempre y cuando, los marcos de sus puertas estuvieran pintadas con la sangre de un cordero como garantía de pacto, sumisión y obediencia a “Dios”, como representante de la autoridad. Quizás sea también interesante, a través de estos textos, tratar de analizar la génesis del adultocentrismo y de la autoridad a través de las relaciones históricas existentes entre infancia, sociedad, religión y obediencia.

4 CF: http://www.turismosantafe.com.ar/tostado/ciudad.htm; http://www.lacapital.com.ar/la-region/Diezmuertos-entre-ellos-siete-maestras-en-un-accidentede-transito-cerca-de-Tostado-20130527-0048.html; http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/89474-tostado-despide-a-las-maestras-fallecidas-en-elaccidente. Consultados en Línea el 27 de Mayo de 2013.

5 Cf. la profunda y conmovedora descripción que, en relación con el accidente, la Periodista –y Maestra- Marcela Isaías publica en el Diario La Capital de Rosario denominada: “El lado silencioso del oficio docente”. Disponible en la web: http://www.lacapital.com.ar/columnistas/MIsaias/noticia_0022.html. Consultado en Línea el 5 de Junio de 2013.

6 Agradecemos las observaciones compartidas al respecto por parte de la Dra. Liliana Sanjurjo, de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) ya que nos brindaron elementos para repensar nuestro trabajo.

7 Y en este punto, nuestro agradecimiento va dirigido hacia el Dr. Diego Roldán (CONICET-UNR) por sugerirnos la lectura de la excelente compilación de: Hartman, Chester y Squires, Gregory (Editores). (2006). There is No Such Thing as a Natural Disaster Race Class and Hurricane Katrina, New York: Routledge Talyor & Francis Group.

8 A su vez, hemos trabajado con diversas fuentes entre la que se destaca un documento oficial del Ministerio de Educación y la Universidad Tecnológica Nacional titulado: “Breve historia de los Ferrocarriles Argentinos, su construcción, su destrucción, su importancia y proyecto de recuperación”. Disponible en línea: http://www.cin.edu.ar/descargas/material%20Asuntos%20Academicos%20reunion%2019%20DE%20noviembre/26-02%205-%20Capiltulo%20III%20Historia%20de%20los%20ferrocarriles.pdf. Consultado en Línea el 11 de Julio de 2013.

9 Agradecemos el señalamiento de Marcela Isaías sobre contemplar primordialmente este caso en cuestión. Cf: http://www.lacapital.com.ar/la-region/Los-docentesrecuerdan-hoy-a-la-maestra-Daniela-Spaacutervolia-siete-antildeos-de-su-asesinato-20100512-0046.html. Consultado en Línea el 11 de Mayo de 2010.

10 CF: “Los maestros rurales piden que les garanticen un traslado seguro”. Disponible en línea: http://tiempo.infonews.com/2013/06/02/sociedad-103018-losmaestros-rurales-piden-que-les-garanticen-un-traslado-seguro.php. Consultado en línea el 6 de Junio de 2013.

11 CF: “Un crimen muy violento”. Disponible en línea: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/10-19308-2009-07-11.html. Consultado en Línea el 14 de Julio de 2013.

12 Y hemos dejado a un lado los casos en donde las maestras nos han relatado tener que padecer las constantes insinuaciones por parte de los hombres, al caminar en el medio de las calles solas, al subirse a los autos y al trasladarse hacia sus lugares de trabajo. “Ya ni el guardapolvos blanco nos protege”, compartía con nosotros una maestra rural.

13 Es notorio cómo el término en cuestión, hasta el día de hoy y a pesar de contar con un vasto recorrido en el mundo académico, no está incluido en ninguno de los diccionarios de habla hispana existentes.

14 CF: “Feminicidio: mujeres en el ojo de la violencia”. Disponible en línea: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/Feminicidio-mujeres-ojoviolencia_0_904709534.html. Consultado en Línea el 12 de Julio de 2013.

15Lavar los Platos. Ciencia, Sociedad y Menemismo: Dialogo con Susana Torrado”. Disponible en Línea: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-2222-2009-09-27.html. Consultado en Línea el 15 de Julio de 2013.

16Murió Margaret Thatcher. Un símbolo de la guerra y la revolución conservadora”. Disponible en línea: http://www.clarin.com/mundo/simbolo-guerra-revolucion-conservadora_0_898110252.html. Consultado en Línea el 16 de Julio de 2013.

17 Cf: “Nueve gendarmes y tres civiles mueren en un accidente de tránsito en Chubut”. Disponible en línea: http://www.lacapital.com.ar/informacion-gral/Nueve-gendarmes-y-tres-civiles-mueren-en-un-accidente-de-transito-en-Chubut-20120627-0007.html. Consultado en Línea el 12 de Julio de 2013.


“Cuando llegas”, óleo. María José Pérez


“Caminos que se cortan”, óleo. María José Pérez

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10. ZIZEK, Slavoj. (2003). El sublime objeto de la Ideología. Buenos Aires, Siglo XXI.

Fecha de Recepción: 8 de diciembre de 2014
Primera Evaluación: 26 de diciembre de 2014
Segunda Evaluación: 5 de enero de 2015
Fecha de Aceptación: 5 de enero de 2015

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