DOI: http://dx.doi.org/10.19137/circe-2018-220101

ARTÍCULOS

 

La literatura farmacéutica en lengua siríaca, griega y árabe: el caso de la Hierá de Archigénes

The Pharmaceutical literature in Syriac, Greek, and Arabic languages: the case of Hiera of Archigenes

 

Daniel Asade
[Museo de Farmacobotánica “Juan A. Domínguez”
/ Facultad de Farmacia y Bioquímica, UBA]
[daniel.asade@outlook.com]

 

Resumen: El presente artículo rastrea el rol de la lengua siríaca en el movimiento de traducción que derivó en la medicina islámica medieval a partir de la identificación de los paralelos literarios existentes entre la receta de la Hierá de Archigénes de El libro de las medicinas en lengua siríaca y los textos griegos y árabes que contienen testimonios de la misma receta. Esta receta, que es un compuesto de variada actividad terapéutica, es una de las tantas evidencias halladas que argumenta a favor de la temprana labor de los cristianos de lengua siríaca como traductores de textos médicos clásicos, precediendo a quienes lo hicieron en lengua árabe, que habrían traducido sus textos farmacéuticos a partir del siríaco.

Palabras clave: Tradición clásica; Farmacia siríaca; Farmacia árabe; El libro de las medicinas; Hierá de Archigénes

Abstract: The article traces the role of the Syriac language in the translation’s movement that led to medieval Islamic medicine from the identification of the literary parallels between the recipe of the Hiera of Archigenes of The book of medicines in language Syriac and the Greek and Arab texts that contain testimonies of the same recipe. This recipe which is a compound of varied therapeutic activity is one of the many evidences found that argues in favor of the early work of the Christians of the Syriac language as translators of classical medical texts, preceding those who did it in the Arabic language.

Keywords: Classical tradition; Syriac pharmacy; Arabic pharmacy; The Book of Medicines; Hiera of Archigenes.

 

Introducción1

El movimiento intelectual siríaco surgido en tierras bizantinas y persa sasánida2 y, más tarde, la inquietud por el conocimiento de parte de los árabes con el surgimiento del Islam, contribuyeron a rescatar parte de la ciencia griega3. A partir de entonces, las traducciones del árabe al latín en el siglo XIII completaron el corpus médico en Occidente que, de no haber sido recogido, se hubiese perdido para siempre4.
En efecto, en el movimiento de traducción que se llevó a cabo durante la denominada “Edad de Oro en el Islam”, Hunayn ibn Ishaq5 (ca. 873 u 877) jugó un papel de suma importancia6 como médico cortesano y traductor del griego al siríaco, y de este al árabe. La mayor parte del corpus médico de Hipócrates, Galeno y Dioscórides fue traducido por él. Su importancia radicó en que había encontrado la forma de crear una terminología consistente en lengua árabe, mediante una traducción más idiomática que la utilizada hasta ese momento7. Esto determinó que obras como El Canon de la medicina (En cyclopædia Iranica. “Ibn Sina”) de Ibn Sina8 (ca. 1037) y El formulario de Sabur ibn Sahl (ca. 869), entre otras, se basaran en las traducciones idiomáticas establecidas por Hunayn para sus escritos farmacéuticos9. De hecho, como explica al-Biruni (ca. 1048), para el siglo XI el concepto de farmacéutico entendido como un profesional distinto del médico ya estaba establecido en todo el mundo del Islam10. El terreno había sido allanado siglos antes por los cristianos siríacos11 a través de un trabajo de traducción de textos de la medicina clásica, comenzado por el médico y sacerdote sirio Sergio de Reshaina en el siglo VI12.
En cuanto a los textos farmacéuticos siríacos, pocos son conocidos y menos aún están traducidos. De ellos, la monumental obra El libro de las medicinas publicada por Budge en siríaco e inglés (1913) es la que nos ha servido como punto de partida. Según el editor, se trataría de una traducción al siríaco de las clases de un maestro de Alejandría del siglo VI13 o de las Pandectas médicas o Syntagma de Ahrun14 en lengua griega, que habría sido traducida al siríaco por Gésios15. El libro de las medicinas dataría del siglo VI o VII y probablemente circularía por distintas escuelas médicas, como la de Nisibis, donde era dominante la lengua siríaca16.
La literatura árabe, en cambio, contiene un importante cuerpo de textos farmacéuticos editados. Tanto la literatura siríaca como la árabe describen con precisión las indicaciones de las enfermedades para las cuales se destinan las recetas, las fórmulas cuali-cuantitativas (minerales, animales y especialmente plantas medicinales), las formas de preparación y los modos de uso. En ambas literaturas, el sustento era la medicina clásica17, como lo prueba el Epitomae medicae libri septem de Paulus Aegineta (ca. 690).
La Hierá de Archigénes18 que analizaremos a continuación es una de las recetas que demuestra que se desconoce o se pasa por alto que varias obras griegas no llegaron del mundo heleno al árabe directamente, sino que fueron primero vertidas en lengua siríaca, pese a que se considere como un aporte de la ciencia islámica a Occidente. Este es el problema estudiado en esta oportunidad, que pone de relieve los paralelos literarios existentes entre la receta de la Hierá de Archigénes del corpus farmacéutico de El libro de las medicinas en lengua siríaca y los textos griegos y árabes que contienen testimonios de la misma receta, en especial los escritos Epitomae medicae libri septem de Paulus Aegineta, El canon de la medicina de Ibn Sina y El formulario de Sabur ibn Sahl. Nuestro objetivo principal, entonces, es explorar cómo el siríaco fue un intermediario necesario del griego original en la transmisión del depósito científico-cultural helénico, que terminó traducido al árabe.

Literatura farmacéutica medieval estudiada en lengua siríaca, griega y árabe

El estudio de la farmacopea que proliferó durante el período bizantino no es una tarea sencilla, como tampoco el análisis de la influencia de la lengua griega clásica y medieval sobre el recetario siríaco y árabe. Basta con pensar en las recetas siríacas estudiadas en El libro de las medicinas (anónimo) y su relación con recetas análogas presentes en Epitomae medicae libri septem de Paulus Aegineta y en El canon de la medicina de Ibn Sina y El formulario de Sabur ibn Sahl, que es una recensión del hospital de Adudi. En cada uno de estos casos, hemos hallado paralelos literarios en cuanto al nombre propio de la receta, composición cuali-cuantitativa, indicaciones, método de elaboración y dosis, y hemos investigado los medicamentos simples que la componen, luego de indagar su taxonomía constitutiva a partir de un estudio filológico. En este sentido, y mediante un procedimiento basado en el estudio de los préstamos o loanwords, hemos analizado las acepciones utilizadas por cada una de las fuentes, con la finalidad de saber si el término árabe proviene del siríaco o si se trata de un concepto de uso tardío respecto de este último. Semejante estudio nos permitió observar que, en los varios casos indagados19, en las traducciones de la literatura farmacéutica griega a la lengua siríaca los medicamentos simples tendían a ser transliterados20 antes de Hunayn. Un ejemplo es la palabra áloe, cuyo nombre en siríaco es -´lwy, que es una transliteración alóe del griego ἀλόη. Pero a partir de Hunayn, quien estandarizó los términos científicos del árabe mediante traducciones idiomáticas, el áloe pasa a ser designado con la palabra árabe ṣbr 21. Es así como proponemos que una receta siríaca que usa una transliteración en uno de sus medicamentos debe ser necesariamente anterior a la misma receta en árabe.
Ahora bien, el caso del áloe no puede demostrar que la palabra árabe dependa del siríaco, pues se usa un término diferente. Los casos de dependencia se dan en las llamadas loanwords, como en el caso del cantueso, cuyo nombre siríaco es (transliteración ’sṭwkwdws ) y árabe اسطوخوذوس (transliteración ’sṭwḫwḏws, Ibn Sina) o اسطوخودس (transliteración ’sṭwḫwds, Sabur); mientras que el griego utiliza στοιχάς (transliteración stoichás). Será necesario, pues, conocer los préstamos del siríaco al árabe y la influencia del griego para poder determinarlo22. Para esto, examinaremos cada versión de la receta Hierá de Archigénes registrada en El libro de las medicinas, Epitomae medicae libri septem, El canon de la medicina y El formulario, anotaremos en una tabla la fórmula utilizada teniendo en cuenta el nombre vulgar y científico, la transliteración y el nombre siríaco, griego o árabe y la cantidad de uno u otro componente de la receta, y traduciremos, si la receta contiene la información, las indicaciones que especifican cuáles son las enfermedades en las que se debe aplicar y la forma de preparación y el modo de uso. Luego compararemos las recetas siríaco-griego y siríaco-árabe y concluiremos explicando qué relación existe entre la receta de la Hierá de Archigénes árabe y siríaca de El libro de las medicinas y entre ambas y la receta griega presente en Epitomae medicae libri septem.

La Hierá de Archigénes en las fuentes siríaca, griega y árabe

La Hierá de Archigénes es una de las recetas más difundidas en el mundo bizantino. Los componentes que la integran y el uso que se hizo de cada uno de ellos en el mundo griego antiguo y bizantino y siríaco y árabe medieval23 le otorgaron una preeminencia sustancial por encima de otras recetas de la misma época. Esto resulta evidente a partir del rastreo de esta receta en las distintas fuentes que estudiamos a continuación.

a. El Libro de las Medicinas (Anónimo): Hierá de Archigénes24

Indicaciones:

 

Se utiliza en casos de enfermedades prolongadas, asma, mareos, obstrucción de los humores de los ojos, y para todas las enfermedades que se producen por la bilis roja o negra y la flema, contra la lepra, la elefantiasis, la demencia, el delirio, la escrófula, el cáncer, la sarna, el dolor en los riñones, la dificultad respiratoria, las mordeduras de los perros rabiosos, las mordeduras de los reptiles que inyectan venenos mortales, la enfermedades del útero, de los riñones y del nervio ciático.

Fórmula:



Notas
1 Con este nombre traduce Budge, op. cit., al inglés la palabra
2 Cfr. Gignoux (2011) y Margoliouth (1927). Actualmente los taxónomos consideran que puede ser una sinonimia de S.americanum Mill.
3 Cfr. Brockelmann (1928).
4 Budge, op. cit., no la considera en la traducción inglesa. Sin embargo, está en el texto siríaco.
5 Cassia podría tratarse de Cinnamomum cassia, o bien de Cassia fistula. Es una discusión que viene desde antiguo.
6 Budge, op. cit., sugiere que se trata del hinojo Foeniculum vulgare Mill. (Apiaceae)
7 Con este nombre traduce Budge, op. cit., la palabra siríaca , que claramente significa nardo.

Modo de uso:

Tomar cuatro dracmas en infusión de flores de tomillo.

b. Paulus Aegineta: Epitomae medicae libri septem 7, 8, 6-725, Hierá de Archigénes26

Preparación:


Notas:
1 Cfr. Hipócrates, De mulierum affectibus I-III.224.1, 5, 9; Teofrasto, Historia de las Plantas 6.1.4.8; 6.2.5.5.
2 También puede ser traducido como “árbol-hongo”. Existen distintas variedades de “agárico”: “agárico macho” (ἀγαρικόν ἄρρεν) o Boletus Agaricum; “agárico hembra” (ἀγαρικόν θῆλυ) o Agaricus dryinus; “agárico negro” (ἀγαρικόν μέλαν) o Amanita muscaria. Sobre esta planta y sus diversas clases, cfr. Andromachus, Fragmentum 130; Dioscórides, De materia medica 3.1.1.1, 2.3.2; Euporista 1.19.2.4 y 230.2.6; 2.12.1.4, 80.1.1, 90.1.2, entre otros; Arquígenes, Fragmenta 11.6; 13.24; Pseudo-Dioscórides, De venenis eorumque praecautione et medicatione Pr.129; 205; 33.5; Galeno, De methodo medendi libri XIV.10.374.11; De compositione medicamentorum secundum locos libri X.13.320.3, 359.7; De antidotis libri II.14.39.18, 67.10, 84.9, 96.11; De theriaca ad Pisonem 14.259.15; Oribasio, Collectiones medicae 11.alpha*.3.1; Aecio de Amida, Iatricorum liber I.P.7, 6.1, 196.2, 199.1, 235.1; III.P.43, 40.1.
3 Una planta de la familia de la menta. Algunos tipos se cultivaban con función ornamental y otros se utilizaban en la medicina herbal. Cfr. Teofrasto, Historia de las Plantas 9.9.5.1; Dioscórides, De materia medica 1.Pr.8.9; 3.97.1.1, 98.1.1; Euporista 1.40.3.4, 174.1.8, 227.1.5; 2.18.1.2; Arquígenes, Fragmenta 10.17 y 22; 13.23; Galeno, De naturalibus facultatibus 2.42.12; De compositione medicamentorum secundum locos libri X.13.215.1, 239.12; De antidotis libri II.14.31.2, 40.18, 43.9, 59.7
4 Cfr. Dioscórides, De materia medica 4.176; Galeno, De simplicium medicamentorum temperamentis ac facultatibus 12.34; también Sofrón, Fragmenta 34.1
5 El término griego es ἐντεριώνη, cuyo sentido literal es “parte más interna, médula o duramen” de las plantas. Cfr. Hipócrates, De mulierum affectibus I. 78.23, 30, 33, 208, 240; Teofrasto, Historia de las Plantas 1.2.6; 3.17, 12.1, 13.4; 5.1.9. Sobre el mismo término aplicado a la pulpa de los frutos, cfr. Luciano, Verae historiae 2.37.7; Aecio de Amida, Iatricorum liber VI.13.44; Oribasio, Collectiones medicae 45.29.2.
6 Lavandula Stoechas es una planta aromática ya registrada en otras fuentes, especialmente en De materia medica 3.26.1.1 de Dioscórides, en De simplicium medicamentorum temperamentis ac facultatibus I.12.130.13 de Galeno, en Argonáuticas Órficas 918, y en Collectiones medicae 12.sigma.50.1 de Oribasio.
7 Tambien conocida como “hierba [de la herida] de Hercules” es una planta eurasiatica que se asemeja a una ortiga, antiguamente utilizada en el tratamiento de heridas. Dioscorides, De materia medica 3.48.1.1; 5.3.3.10; Euporista 1.40.3.2, 68.1.6; Arquigenes, Fragmenta 10.2; Galeno, De methodo medendi libri XIV.10.393.10; Ad Glauconem de medendi methodo libri II.11.106.11; De simplicium medicamentorum temperamentis ac facultatibus I.12.94.16, 94.18; De compositionemedicamentorum secundum locos libri X.12.555.2; P.Grenf. 1.52.11 (siglo III d.C.).
8 Cfr. Galeno, quien en su tratado De simplicium medicamentorum temperamentis ac facultatibus libri XI.12.117 escribe una seccion completa sobre esta planta (α’. Περὶ σαγαπηνοῦ 12.117); tambien Dioscorides, De materia medica 3.80, 81; 5. 42; Alexander, Therapeutica 1.581.15. Los registros mas antiguos de esta hierba datan de Grecia clasica. Cfr. Hipocrates, De mulierum affectibus I-III.78.119.
9 Cfr. Andromachus, Fragmentum 139; Dioscorides, De materia medica 3.66.1.1; Arquigenes, Fragmenta 11.2; Aretaeus, De curatione diuturnorum morborum libri duo 2.3.5.2; Galeno, De simplicium medicamentorum temperamentis ac facultatibus I.12.99.3; P.Oxy. 2144.3 (siglo III a.C.).
10 Esta planta es utilizada especialmente en tocologia. Cfr. Crateuas, Fragmenta 1. 2; tambien Hipocrates, De morbis 3.16; De Natura Muliebri 32.114; Teofrasto, Historia de las Plantas 9.13.3 y 20.4. Sobre su empleo para el tratamiento de distintas afecciones, cfr. Galeno, De methodo medendi libri XIV.10.163.6, 177.13, 446.2; Ad Glauconem de medendi methodo libri II.11.138.15; De simplicium medicamentorum temperamentis ac facultatibus I.11.683.3, 689.1; De antidotis libri II.14.41.12, 82.9, 98.6, 100.11.
11 Sobre la “aristoloquia redonda” (ἀριστολοχία στρογγύλη), cfr. Dioscorides, De materia medica 2.122.1.2; 3.4.3; Plinio, Historia Natural 25.95. Otras variedades de “aristoloquia” son las siguientes: 1) “aristoloquia larga” o Aristolochia longa L. (ἀριστολοχία μακρά; cfr. Crateuas, Fragmenta 1.1; Dioscorides, De materia medica 3.4.2.1; Plinio, Historia Natural 25.95); 2) “clematide” o Aristolochia clematitis L. (ἀριστολοχία τρίτη; cfr. Dioscorides, De materia medica 3.4.3), tambien llamada Cretica (cfr. Plinio, Historia Natural 25.95).
12 Algunos de los primeros testimonios del uso de la pimienta blanca datan del siglo I d.C. Cfr. Soranus, Gynaeciorum libri IV.1.63.1.6; Dioscorides, De materia medica 2.159.1.7; 5.55.1.2; Arquigenes, Fragmenta 12.11; 23.3; 24.3; Thessalus, De virtutibus herbarum 1.12.3.6; 1.2.5.5; 1.2.5.4; Galeno, De sanitate tuenda libri VI.6.341.2; De simplicium medicamentorum temperamentis ac facultatibus I.11.383.11.
13 Cfr. Herodoto 3.111; Teofrasto, Historia de las Plantas 9.5.1; PSI 6.628 (siglo III a.C.); OGI 214.59 (siglo III a.C.); tambien Diodoro Siculo, Bibliotheca Historica 1.91.
14 Su uso es comun en la medicina griega del siglo I d.C. en adelante. Cfr. Dioscorides, De materia medica 2.16.2.7; Arquigenes, Fragmenta 11.5, 24; 12.8; Fragmenta inedita 70.15; Galeno, De compositione medicamentorum secundum locos libri X.12.734, 772; De antidotis libri II.14.107, 113, 116; Oribasio, Collectiones medicae 5.33.8.3; 8.47.7.4; Eclogae medicamentorum 28.2.2; 32.3.1.
15 Cfr. Teofrasto, Historia de las Plantas 9.1.2, 9.4.3 y 10; Dioscorides, De materia medica 1.64.1.1.
La “mirra” (σμύρνα) es una secrecion viscosa de algunos arboles y arbustos que se endurece al secarse pero es soluble en agua y de la que se obtienen adhesivos y otros productos. En algunas fuentes surge como la sustancia resinosa de un arbol arabe llamado Balsamodendron Mirra, utilizada para embalsamar a los muertos (cfr. Herodoto 2.40, 86, tambien 73; Nuevo Testamento,Evangelio segun San Juan 19.39-40). Cfr. Pseudo-Apolodoro, Biblioteca 3.14.4. La “mirra” tambien era quemada como incienso (cfr. Sofocles, Fragmenta 370.2) y aplicada como unguento (cfr. Aristofanes, Los caballeros 1332; Herodoto 7.181).
16 Cfr. Teofrasto, Historia de las Plantas 2.8.3, tambien 1.10.4; 7.10.5; Nicander, Theriaca 64; Argonauticas Orficas 919; Dioscorides, De materia medica 3.110.
17 Cfr. Homero, Iliada 14.348; Himno 2 a Demeter 6; Sofocles, Edipo en Colono 685; Apolonio de Rodas, Argonautica 3.855; tambien Teofrasto, Historia de las Plantas 4.3.1.

τὰ ξηρὰ κόπτειν ὁμοῦ καὶ σήθειν,
τὸν δ’ ὀποπάνακα καὶ τὸ σαγαπηνὸν
καὶ τὴν σμύρναν τεθλασμένα
ἀποβρέχειν εἰς θυῖαν μελικράτῳ
νύκτα μίαν, εἶτα λεαίνειν καὶ
ἐπιβάλλειν τὰ ξηρὰ καὶ ἀναλαβόντα
μέλιτι καλλίστῳ ἀποτίθεσθαι εἰς
ὑελοῦν ἢ μολιβοῦν ἀγγεῖον.
Οὗτος ὁ τρόπος κοινός ἐστι πασῶν
τῶν ἱερῶν. ἡ δὲ δόσις αὐτῶν ἡ τελεία
<δ>. προσλαμβανέτω δὲ καὶ ἁλῶν
<α>, μέλιτος κοτύλας <β>, ὕδατος
τὸ ἀρκοῦν. εἰ δὲ καθαρτικωτέρας
βουλόμεθα ποιῆσαι τὰς οὐκ
ἐχούσας σκαμμωνίαν, ἐπιμικτέον
καὶ ταύταις ἀνὰ ὀβολὸν αὐτῆς.27

Machacar juntas las hierbas secas y colarlas; una vez molidas, macerar ferula opopanax, sagapeno y mirra en un mortero con miel y agua durante una noche; luego triturar y echar encima las hierbas secas y colocarlas mezcladas27 con la más pura miel en un recipiente de vidrio o de plomo.
Este es el método común para todas las hieras. La dosis completa de las mismas es <4> dracmas; también agregue <1> [medida] de sal, <2> cotilas de miel y [cantidad] suficiente de agua. Si queremos hacer más purgativas las que no tienen escamonia28, también se debe mezclar con aquellas hasta la medida de óbolo de la misma [escamonia].

Análisis comparativo de las recetas siríaca y griega

Notas:
1 Incluyendo la miel.

c. Ibn Sina: El canon de la medicina (94), capítulo acerca de la fabricación de la Hiera de Arkaganis, copia pública فصل في صنعة ايارج 29اركاغانيسنسخةالجمهور

Indicaciones:

ينفع من كل مرض يتولد من البلغم ]الغج؟[ وعن
]النغخ؟[ والسودا وينفع من الدوار والصداع
وينفع من ابتدا الما
في العين والبحوحة الطبة ومن اوجاع الحلق
وعسر النفس والتشنج والخر اجات من مواد
غليظة وينفع من الما
الاصفر والجرب وقد يسقى بسبب اوجاع المعدة
والبطن والرحم بسلاتة السذاب وربما جعل نيها
قليل جندببدستر
الي ثلثة قراريط ولوجع الظهر والمتن والكليتين
والانثتين بطبيخالكرفس ولعرق النسا ونحوةبما
العنطوريون
وقد يحلط بهايضا عصارة قثا الاحمار او
الحنظل اربع قراريط في ما العيسوم وقد يسقي
لعضة الكلب الكلب ويومن العزع من الما لاسيما
مع وزن درهم من محرق السرطان النهري

Sirve para todas las enfermedades que provienen de la flema y la bilis negra, como los mareos, la migraña, la cataratas, la afonía húmeda, los dolores de garganta, las dificultades en la respiración, la contractura, la constipación, para el agua amarilla(¿?), y la sarna. Se puede tomar como bebida para los dolores del estómago, el vientre y el útero, o se puede agregar un poco de castor, 3 quilates. También sirve para los dolores de la espalda, la vejiga, los riñones, y las dos hembras (¿?) si se cocina con apio, y para el nervio ciático con agua‘nṭwrywn (¿?), o se puede mezclar con extracto de pepino30 (del burro?) o coloquíntida 4 quilates en agua ’l‘yswm (¿?); sirve también para la mordedura del perro y la rabia. Y ywmn ’l‘z‘ (¿?) del agua inclusive con 1 dracma de cangrejo quemado de río.

Fórmula:



Modo de uso:

الشربة اربعه مثاقيل بطبيخ الافثيمون
والزبيبالمنقي

Tomar 4 meticales en infusión de flores de tomillo y pasas de uva.

d. Sabur ibn Sahl: El formulario (154), Hiera de Arkiganis ايارج اركيغانيس 31

Indicaciones:

النافع من جميع الامراض البطية
وعسر النفس والدوار والمرة السوداء
الفائحة فى البدن المفسدة له والبحوحة
التى تكون من الرطوبة واوجاع الحلق
والتشنج والقولنج واوجاع المفاصل
والماء الاصفر والقروح الردیة التى
تخرج فى الجسد من الكيموسات الفاسدة
والجرب وعض الكلب الكلب لئلا یبتلى
المعضوض بالجوف من الماء اذا خلط
مع الشربة منه السرطانات النهریة المحرقة
وزن درهم وللذين قد ابتلوا بالجوف
من الماء اذا خلط مع الشربة منه
عصارة قثاء الحمار وعصارة الحنظل
اربعة قراریط ويشرب بماء الب ن رجاسف
وهو القيسوم ولوجع الارحام والبطن بماء
السذاب ویخلط معه من الجندب]ا[دستر ثلاثة
قراریطلوجعالكليتينوالانثيينبماءالكرفس

Se utiliza contra la dificultad respiratoria, el vértigo, la bilis negra que se disemina por el cuerpo y lo corrompe, la ronquera causada por la humedad, el dolor de garganta, las convulsiones, los cólicos, el reumatismo, el agua amarilla (en el vientre), las úlceras causadas por quimos corruptos, y la sarna. Cuando su poción se mezcla con una dracma de cangrejo quemado protege el vientre de una persona que fue mordida por un perro rabioso, y cuando su poción se mezcla con cuatro quilates de jugo de cohombrillo amargo32 y jugo de coloquíntida, sirve para el tratamiento del vientre. Se toma también con el agua de artemisa, que es qyswm; con agua de ruda es útil para el tratamiento del útero y el dolor abdominal si se mezclan con tres quilates de castóreo; y con agua de apio, para el dolor en los riñones y los testículos.


Preparación:

تجمع هذه الادویة
مسحوقة منخولة منقوع منها ما ینقع بشراب
صاف جيد الجوهر او بالجمهورى او بالمثلث
ویعجن بالعسل المنزوع الرغوة ويرفع فى اناء
ويستعمل بعد ستة اشهر عند الحاجة والشربة
منه اربعة مثاقيل بماء الافيون والزبيب او
بالماء الحار

Mezclar todo junto y machacar, embeber en vino de buena calidad, amasar con miel clarificada, almacenar en un recipiente, y luego de 6 meses hacer una poción usando cuatro meticales con opio y agua, o con agua caliente.

Análisis comparativo de las recetas siríaca y árabe


Nota:
1 Incluyendo la miel.

Conclusiones generales

El estudio comparativo de la Hierá de Archigénes en lengua siríaca, griega y árabe muestra que existieron traducciones del griego al siríaco antes que las traducciones del griego al árabe. Esto se evidencia en parte mediante los paralelos literarios encontrados33, así como en el tipo de traducción. En el caso de la Hierá de Archigénes y otras recetas no abordadas en este trabajo, la alta correlación entre la receta siríaca y las árabes en vinculación con los medicamentos simples, y el esqueleto estructural similar pero de más baja correlación en cuanto a lo mismo en la receta griega, sugiere investigar si los cristianos siríacos habrían intervenido simplemente como traductores del griego, o si habrían ellos mismos realizado las adiciones de ciertos medicamentos simples que más tarde serían copiados por los árabes. En este sentido, nuestro estudio demuestra que el siríaco fue una lengua intermediaria entre el griego y el árabe, especialmente al analizar los términos siríacos, griegos y árabes de los medicamentos simples. En efecto, a partir de la comparación de la receta siríaca anónima de El libro de las medicinas con la receta griega de Paulus Aegineta pudimos observar que, si bien la receta siríaca posee más medicamentos simples, en definitiva se trata de un fondo estructural común en cuanto a los paralelos literarios encontrados. Sin embargo, queda en evidencia que las recetas árabes de El Canon de la medicina de Ibn Sina y El formulario de Sabur ibn Sahl son casi un espejo de la receta siríaca específicamente en relación con los medicamentos simples descriptos.
Por otro lado, mediante el análisis filológico determinamos que en la receta siríaca predomina una traducción del griego del tipo literal; mientras que en las recetas árabes una traducción idiomática junto a abundantes préstamos del siríaco. Todas estas pruebas no hacen más que coincidir con los postulados de los especialistas34, que sostienen que la lengua siríaca de los cristianos orientales ha servido como intermediaria para traducir textos griegos que finalmente acabarían en árabe y luego en latín.
Por último, si bien el estudio de los medicamentos simples, tanto en lengua siríaca como en árabe, ha sido desarrollado por diversos autores y abordado de forma separada, consideramos que el estudio comparativo entre los medicamentos compuestos en ambas lenguas es un trabajo de investigación no realizado hasta el momento de nuestra publicación, y que será de utilidad para los especialistas en diversas disciplinas.

Notas

1 Este artículo deriva de mi tesis doctoral titulada La literatura farmacéutica siríaca y árabe. Comparación de las recetas de El libro de las medicinas (siríaco) con recetas en la literatura farmacéutica árabe, dirigida por el Dr. Miguel de Asúa, Dr. Marcelo Wagner y Dr. Pablo Ubierna. Fue presentada ante la cátedra de Farmacobotánica y Museo de Farmacobotánica “Juan A. Domínguez” de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (Universidad de Buenos Aires), y aprobada en diciembre del año 2017.

2 Sergio de Res‘aynā (ca. 536), sacerdote Jacobita, médico y filósofo egresado de la Escuela de Alejandría, fue hasta el siglo IX el traductor más importante de los textos griegos al siríaco.

3 Los califas árabes se esforzaron en coleccionar los textos griegos de la Antigüedad y otorgaron su apoyo a instituciones interculturales como la Casa de la Sabiduría en Bagdad, centro de traducción que floreció en el siglo IX. Cfr. Lindberg (2002: 220). La misma estaba organizada según los lineamientos de las bibliotecas sasánidas como la de Jundishapur que ya estaban funcionando. Cfr. Ubierna (2016: 43).

4 Cfr. Brock (2006).

5 Hunayn ibn Ishaq, el escritor, traductor y médico que encabezaba la Casa de la Sabiduría de Bagdad en el siglo IX, fue acaso el más importante de los traductores de la cultura árabe. Cfr. Tschanz (2003).

6 Cfr. Savage-Smith y Pormann (2007: 18-19).

7 Cfr. Tschanz, op. cit.

8 Nombre árabe de Avicena (ca. 1037, Isphahan). Luego de ser educado en el conocimiento griego en Bujara, fue médico en el servicio de Nuh b. Mansur e incursionó en política durante el gobierno de la corte de varios dirigentes iraníes. Una de sus obras más famosas fue El Canon de la medicina.

9 Cfr. Pormann (2011: 493-515).

10 Abu ar-Rayhan al-Biruni (ca. 1048), citado por Tschanz (op. cit., 16).

11 El siríaco es un dialecto del arameo, hablado por los cristianos del Medio Oriente antes del arribo del Islam. La “Edad de Oro de la literatura siríaca” comprendió los siglos III-VIII d.C. Luego, a partir del siglo IX, toda la literatura comienza a traducirse al árabe, que pasa a ser la lengua oficial del Islam. Desde entonces, los cristianos de lengua siríaca comienzan a reemplazar su lengua por el árabe; no obstante, ciertos núcleos rurales conservaron su lengua siríaca de forma coloquial, inclusive hasta el día de hoy. El árabe pasará a ser el vehículo de las ciencias médicas, filosóficas, matemáticas, etc., llegando a Europa hasta finalmente ser traducido al latín. Cfr. Brock (2006).

12 Cfr. Bhayro (2005).

13 Cfr. Budge (op. cit.,159).

14 Ahrun era un médico y sacerdote jacobita, que enseñó en la escuela de Alejandría en el siglo VI d.C. o a finales de siglo VII y principios del siglo VIII. Tanto el texto griego como su traducción siríaca se perdieron. Cfr. Le Coz (2006).

15 Gésios era oriundo de Petra, de confesión religiosa cristiana jacobita (fines de siglo V y principios del VI). Cfr. Le Coz (2006).

16 Cfr. Le Coz (2004:44; 2006:61).

17 La medicina clásica, también llamada hipocrática, culta o científica, tenía como característica no discutir la intervención de los dioses como causa directa de la salud y la enfermedad, sino explicarla mediante el equilibrio o desequilibrio de los distintos humores (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra) que estaban asociados a sus cualidades básicas (calor, frío, húmedo y seco). La terapéutica estaba dirigida a restaurar el equilibrio mediante el régimen, medicamentos o procedimientos quirúrgicos, asociados a la astrología para determinar el momento propicio. Cfr. Temkin (1973). Sobre la medicina griega, cfr. Nutton (2004). El restablecimiento del equilibrio mediante la terapia farmacológica se basaba en algunos de los escritos hipocráticos, que proponían que las drogas tienen cuatro acciones: calentar, enfriar, humedecer y secar. Aristóteles añadió que las cuatro cualidades básicas correspondían a los cuatro elementos propuestos por Empédocles y adoptados por Platón (tierra, aire, agua y fuego). Cfr. Aristóteles, Física I. 187a; 189b; 192b; etc.; Metafísica 984a8-1. Luego Galeno elaboró una teoría que añadía más cualidades: primarias y secundarias (cfr. Riddle 1985: 33) e Ibn Sina propuso que los medicamentos poseían una ‘forma específica’ no asociada a aquellas cualidades primarias, justificando así algunos efectos terapéuticos imprevistos según su cualidad primaria. Ahora bien, la medicina clásica también comprendía medicamentos empíricos y de corte mágico religioso que en varias ocasiones se fusionaba con los textos de medicina científica. Cfr. Lindberg (op. cit., 153).

18 La receta contiene en su título el nombre del médico Arquígenes de Apamea (95-115 d.C.). Cfr. Keyser e Irby-Massie (2008).

19 El análisis de términos correspondiente a cada medicamento simple podrá consultarse en el texto completo de nuestra tesis de doctorado de próxima publicación. Véase nota 1.

20 A propósito del estudio de los términos siríacos en materia médica, cfr. Bhayro (2005).

21 “Acíbar”, del árabe hispánico y éste del árabe clásico ṣabir.

22 Para el estudio de los préstamos, cfr. Retsö (2006).

23 También hemos consultado textos médicos egipcios y mesopotámicos en sus ediciones a lenguas modernas. No se hallaron textos similares a la Hierá de Archigénes en dichas lenguas.

24 Cfr. Budge (op. cit., folio 24a-24b).

25 Los textos de Oribasio, Collectiones medicae 8.45 (siglo IV d.C.), y de Aecio de Amida, Éatricorum liber III, 117.11 (siglo V d.C.), ya contienen partes de la receta de Paulus.

26 La traducción y notas de esta receta fue realizada a partir del griego original por Paola Druille, quien basó su trabajo en la edición de Heiberg (1921-1924). Esta hierá también se encuentra atestiguada además en escritos de Paulus Aegineta recopilados por Keyser e Irby-Massie (2008).

27 El verbo ἀναλαμβάνω es usado en farmacopea para referir a la idea de “mezclar” componentes. Cfr. Aretaeus, De curatione acutorum morborum libri duo 1.1.25.5.

28 Su nombre científico es Convolvulus scammonia, de cuyas raíces se extrae la medicina purgativa llamada escamonia. Cfr. Hipócrates, De natura muliebri 32.63; De affectionibus interioribus 16.10; De mulierum affectibus IIII. 118.36; 119.20; Teofrasto, Historia de las Plantas 4.5.1.10; 9.1.3.12, 1.4.8, 9.1.4, 20.5.1; Dioscórides, De materia medica 4.170.1.

29 Cfr. Ibn Sina (1593:197) en la traducción de NASSAR.

30 qẓ’ Cucumis sativus L. (Cucurbitaceae).قثا 30 qẓ’ Cucumis sativus L. (Cucurbitaceae).

31 Cfr. Kahl (2009: 74).

32 Se trata de Ecballium elaterium (L.) A.Rich.

33 Este artículo, válido para la Hierá de Archigénes, puede ser ejemplificador para, al menos, 16 medicamentos compuestos estudiados de El Libro de las Medicinas. Si bien en este caso pudo compararse solamente la receta siríaca con la receta árabe de Ibn Sina y Sabur Ibn Sahl, y con la griega de Paulus, hay otras recetas que permitieron la comparación con las de más de un autor árabe, griego o del Cercano Oriente antiguo.

34 Cfr. Savage-Smith y Pormann (2007: 18-19).

 

Ediciones y traducciones

Fuentes siríaca y árabe

1. Alvarez Millaìn, C. (ed. y trad.) (1994). Abu Al-´Ala’ Al-I.Yad, Zuhr Ibn ´Abd Al-Malik. Kit.b Al- Mu.arrab.t (Libro de las Experiencias Médicas). Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas - Agencia Española de Cooperación Internacional.

2. Budge, E.A.W. (trad.) (1913). Syrian Anatomy, Pathology and Therapeutics: Syriac text: or “The Book of Medicines”: the Syriac text, edited from a rare manuscript, with an English translation, etc., vols. I y II. Londres: Oxford University Press.

3. Kahl, O. (trad.) (2007). The Dispensatory of Ibn at-Tilmid - Arabic Text, English Translation, Study and Glossaries. Leiden: Brill.

4. KAHL, O. (trad.) (2009). Sābūr ibn Sahl’s Dispensatory in the Recension of the‘Adudī Hospital. Leiden-Boston: Brill.

5. Nassar K.T. (trad.). Ibn Sina (1593), Kitab al Qanoun fi Al Toubb (The Book of the Canon of Medicine). The Medical Press, Roma. Publicado por la Biblioteca Médica Saab de la Universidad Americana de Beirut. Disponible en: [URL: http://ddc.aub.edu.lb/projects/saab/avicenna/contents-eng.html].

Fuente griega

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7. Heiberg, J.L. (ed.) (1921-1924). Corpus medicorum Graecorum. Epitomae medicae libri septem Paulus Aegineta, 2 vols. Leipzig: Teubner.

Bibliografía citada

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10. Brockelmann, C. (1928). Lexicon syriacum. Stanford: Halis Saxonum, Sumptibus M. Niemeyer.

11. Gignoux, P. (2011). Chrétiens En Terre D’iran V: Lexique des Termes de La Pharmacopée Syriaque. Paris: Studia Iranica, Cahier 47.

12. Keyser, P.T. e Irby-Massie, G. L. (2008). Encyclopedia of Ancient Natural Scientists: The Greek Tradition and its Many Heirs. London: Routledge.

13. Le Coz, R. (2004). Les Médecins Nestoriens au Moyen âge: les maîtres des Arabes (Comprendre le Moyen-Orient). Paris: Harmattan.

14. Le Coz, R. (2006). Les Chrétiens dans la Médecine Arabe, Collection “Peuples et cultures de l’Orient”. Paris: Harmattan.

15. Lindberg, D.C. (2002). Los inicios de la ciencia occidental: la tradición científica europea en el contexto filosófico, religioso e institucional: desde el 600 a.C. hasta 1450. Barcelona: Paidós.

16. Margoliouth, J.P. (comp.) (1927). Supplement to the Thesaurus Syriacus. Oxford: Clarendon Press.

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23. Tschanz, D. (2003). “A Short History of Islamic Pharmacy”. En Journal of International Society for the History of Islamic Medicine 1.3. Disponible en: [URL: https://www.ishim.net/newsletter.htm].

24. Ubierna, P. (2016). Las Humanidades. Notas para una historia institucional. Buenos Aires: UNIPE Editorial Universitaria.

Recibido: 11-04-2018
Evaluado: 12-05-2018
Aceptado: 18-05-2018