Esteban Becedas, María. “Hacia una poética de la Alexisfera. Las ciencias naturales como recurso metafórico”. Anclajes, vol. XXX, n.° 3, septiembre-diciembre 2026, pp. 61-77.
https://doi.org/10.19137/anclajes-2026-3034

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional
DOSSIER
Hacia una poética colectiva de la Alexisfera. Las ciencias naturales como recurso metafórico[1]
María Esteban Becedas
Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
España
ORCID: 0000-0003-4325-9699
Fecha de recepción: 02/02/2026 | Fecha de aceptación: 26/03/2026
Resumen: La Alexisfera es la comunidad artística que en la última década se ha conformado en torno a la figura de Alexis Díaz-Pimienta, repentista, docente y escritor que ejerce una importante labor divulgativa del arte del repentismo, o improvisación poética en estrofas clásicas, en particular de la décima espinela. Grandes nombres de la poesía y la canción en convivencia con autores de menor proyección, pero extraordinario potencial, integran la Alexisfera a ambos lados del Atlántico. En ella se dan una serie de códigos compartidos, el primero de los cuales es el uso cotidiano de la décima: ya sea integrada en canciones y poemarios, o en forma de ejercicio lúdico y festivo, o como código de cortesía; asimismo, se aprecia la recurrencia de determinados temas de índole cientificista, afines a la lírica de Jorge Drexler y directamente relacionados con la formación primigenia de algunos de estos autores en biología, medicina o matemáticas. En este artículo se analizan casos concretos de poetas y cancionistas alexisféricos, como Javier Ruibal, Juan Luis Mora, Pedro Poitevin, Carlos Palacio “Pala”, José González o Bernard Engel, para trazar los primeros rasgos de una poética colectiva en construcción.
Palabras clave: Jorge Drexler; Alexisfera; Décima; Canciones; Poesía contemporánea.
Towards a shared poetics of the Alexisphere. Natural sciences as a metaphorical resource
Abstract: The Alexisphere is the artistic community that has formed over the past decade around Alexis Díaz-Pimienta, renowned repentist, researcher and writer, whose work in promoting the art of poetic improvisation in classical stanzas, particularly the décima espinela or ten-line stanza, is central. The Alexisphere brings together prominent poets and musicians alongside lesser-known authors of extraordinary potential on both sides of the Atlantic. The community shares a set of conventions, the first of which is the everyday use of the ten-line stanza, integrated into songs and poetry books, employed as a playful or convivial exercise, or used as a code of courtesy. Additionally, we can find certain recurring themes related to sciences, echoing Jorge Drexler’s lyrics and reflecting the background of some members of the Alexisphere in biology, medicine, or mathematics. This article examines specific cases of Alexispheric poets and musicians, including Javier Ruibal, Juan Luis Mora, Pedro Poitevin, Carlos Palacio “Pala”, José González and Bernard Engel, to trace the emerging contours of a shared poetics.
Keywords: Jorge Drexler; Alexisphere; Decima; Songs; Contemporary poetry.
Para uma poética coletiva da Alexisfera. As ciências naturais como recurso metafórico
Resumo: A Alexisfera é a comunidade artística que se formou na última década em torno de Alexis Díaz-Pimienta, renomado repentista, pesquisador e escritor, cujo trabalho na divulgação da arte da improvisação poética em estrofes clássicas, particularmente a décima espinela, é central. A Alexisfera reúne poetas e músicos de destaque juntamente com autores menos conhecidos, porém de extraordinário potencial, em ambos os lados do Atlântico. A comunidade compartilha um conjunto de convenções, sendo a primeira o uso cotidiano da décima: integrada em canções e coletâneas de poesia, empregada como exercício lúdico ou convivial, ou utilizada como código de cortesia. Além disso, observam-se certos temas recorrentes de natureza científica, que ecoam a lírica de Jorge Drexler e refletem a formação inicial de alguns membros em biologia, medicina ou matemática. Este artigo analisa casos específicos de poetas e músicos alexisféricos, como Javier Ruibal, Juan Luis Mora, Pedro Poitevin, Carlos Palacio “Pala”, José González e Bernard Engel, para traçar os contornos emergentes de uma poética coletiva.
Palavras-chave: Jorge Drexler; Alexisfera; Décima; Canções; Poesia contemporânea.
Introducción
En cualquier análisis relacionado con la Alexisfera, es imprescindible referirse primero a una estrofa en particular: la décima espinela. Como es sabido, el origen de la décima se remonta al Siglo de Oro español, y presenta una estructura simétrica: diez versos octosílabos con rima consonante y esquema abba ac cddc, es decir, dos redondillas unidas por un puente. Pese a su complejidad aparente y origen culto, el aprendizaje y producción de la décima resulta sumamente intuitivo, y así lo plantean numerosos estudios sobre su riqueza y versatilidad en diferentes géneros literarios, en especial aquellos que presentan un importante componente escénico, como es el caso del teatro y la canción (Trapero; Díaz-Pimienta Teoría de la improvisación de décimas). Y en décimas se desarrolla el arte del repentismo, denominación que recibe en Cuba la improvisación poética en estrofas clásicas, de la cual Alexis Díaz-Pimienta (La Habana, 1966) representa uno de sus mayores exponentes a nivel mundial[2]. En este artículo no nos detendremos en su faceta repentista, ni en la de autor de literatura escrita, prolífico en narrativa, poesía y ensayo, sino en la última cara del prisma que constituye la peculiar figura artística de Pimienta: la de docente e investigador, y principal divulgador del arte del repentismo y la décima por toda clase de circuitos, desde universidades y otras instituciones vinculadas a la academia, como el Colegio de España en París, hasta bares literarios y salas de conciertos. Afincado en España desde 1993, Pimienta ocupa un lugar capital en un proceso de descubrimiento del repentismo por parte del público general, y en particular de los aficionados a la canción de autor, pues su trayectoria se halla vinculada a una red de relaciones e intercambios artísticos que se viene consolidando a partir del año 2015 y envuelve una variopinta comunidad de cancionistas y poetas, con mayoría de los primeros. Dicha red se ha denominado Alexisfera, tomando el nombre de pila del repentista y el lexema “-sfera” (Esteban Becedas “Canciones con Pimienta” 13) para designar un sistema de actores en permanente diálogo, interacción y apertura, con Pimienta como eje vertebrador. En la Alexisfera conviven nombres de amplio reconocimiento a ambos lados del Atlántico, como Jorge Drexler, Javier Ruibal, Pala, Juanes, Zenet o El Kanka, con autores de menor proyección, pero extraordinario interés literario y filológico, como Fernando Lobo, Jonathan Pocoví o Luis María Pérez Martín. Cabe señalar que muchos autores de la Alexisfera no descubrieron la décima directamente a través de Pimienta, sino de alguno de sus discípulos más populares, como Jorge Drexler, y ello le concede una posición particular en el funcionamiento interno de la Alexisfera, como veremos más adelante.
De la expansión y cultivo de la Alexisfera, deriva una naturalización creciente de la presencia de la décima en la escena musical y poética en español y, con ello, una revitalización de esta estrofa a través de la canción de autor, o de la iniciativa lúdica de improvisar décimas en encuentros presenciales, redes sociales o servicios de mensajería instantánea, como WhatsApp. Así, este fenómeno de influencia transversal presenta, al menos, dos vertientes: por un lado, la décima comienza a deslizarse en discos y poemarios publicados a partir de 2018, tendencia que se intensificó en los años posteriores a la pandemia; por otro, su uso cotidiano se convierte en la principal marca de identidad de esta comunidad autoconsciente, llegando a tomar la forma de un código de cortesía en determinadas interacciones privadas o apariciones públicas (Esteban Becedas “Nuevos usos de la décima”). Pero entre los diferentes intercambios artísticos que se producen en el seno de la Alexisfera tiene lugar un fenómeno de transferencia que no atañe a la forma, sino al contenido: la inspiración de temas, el contagio de estéticas es resultado inevitable de la interacción de estos creadores prosumidores como parte de un sistema. Y siendo Jorge Drexler, como antes apuntábamos, una de las caras más visibles, y por ende el más efectivo vector transmisor, resulta lógico que sus temas y formas de expresión más característicos (como el empleo recurrente de un lenguaje cercano a la terminología especializada) se vean reflejados en la poética de autores afines, ya sea expresada en décimas u otras estrofas. Para este análisis, se tendrán en cuenta tanto los textos integrados en álbumes musicales y libros de poesía como en las redes sociales de los autores más representativos de dicha corriente cientificista dentro del marco definido de la Alexisfera: Javier Ruibal, Pala, Juan Luis Mora, Pedro Poitevin, José González, Bernard Engel y Alexis Díaz-Pimienta, cuyas poéticas coinciden en el recurso metafórico de las ciencias naturales, en especial la física, la medicina o las matemáticas, ya sea por su formación y estudios previos o por la influencia creativa de Drexler.
El magnetismo creativo de Jorge Drexler
El multipremiado cancionista Jorge Drexler (Montevideo, 1964) explica en numerosas entrevistas que su fascinación por la décima tiene su origen en una conversación con Joaquín Sabina, que derivó en la composición de la “Milonga del moro judío” (incluida en el álbum Eco 2004). Tras la “Milonga” llegarían “El triángulo de las bermudas” (Bailar en la cueva, 2014) y “Décima a la décima” (30 años, 2021), resultado esta última de un experimento llevado a cabo en 2012: el proyecto n, una aplicación para teléfonos inteligentes desarrollada por la compañía Samsung que permitía al usuario participar de manera activa y en tiempo real de la composición de tres canciones (Huergo). Considerando que Drexler cuenta, al cierre de estas líneas, con un total de quince álbumes publicados, de Vaivén (1996) a Taracá (2026), su corpus de canciones en décimas[3] es a todas luces reducido. No obstante, las redes sociales drexlerianas constituyen un amplio archivo de décimas y semiespinelas, forma estrófica de su invención que permite trasladar la estructura de la décima a las restricciones espaciales de Twitter, limitado a 140 caracteres hasta el año 2017 (Martínez Cantón 38), y en su pregón del Carnaval de Cádiz en 2013 (Lobo Carnaval pop 209-219) también hubo presencia de esta estrofa. Asimismo, Drexler participa de los códigos de la Alexisfera, como queda de manifiesto en la pareja de décimas drexlerianas que la biografía de Marwan incorpora a modo de epílogo (Alfaro 189), o en su práctica asidua de la improvisación poética. Pero, más allá de su uso particular de la décima, el prestigio internacional de Drexler favorece la exposición pública de Pimienta, a quien le une una estrecha amistad además de la relación profesor-alumno, lo que ha permitido el crecimiento exponencial de la Alexisfera: en la campaña “Diferentemente iguales” de la Secretaría General Iberoamericana (2018), Drexler y Pimienta convocaron a aficionados al verso de todo el mundo a escribir lo que para muchos fue su primera décima, con la premisa de emplear el octosílabo que daba nombre al proyecto, “Diferentemente iguales”, como verso final[4]; la TED Talk “Poesía, música e identidad” (2017), en la que Drexler explica la estructura de la décima y unos breves fundamentos históricos, supera los tres millones de visualizaciones entre la página web de TED[5] y su canal de YouTube; ese mismo año, Drexler había convocado a sus seguidores en redes sociales a escribir décimas dedicadas al Guernica de Picasso, para luego ponerles música e interpretarlas frente al cuadro, en un evento organizado por Radio 3 Extra[6] en conmemoración del octogésimo aniversario de la obra (Fornaro Bordolli; Chatelet y Troitiño); más recientemente, en enero de 2026, un vídeo reposteado por Drexler en Instagram que muestra una brillante improvisación de Pimienta en el Festival uruguayo de La Serena, se viralizó en pocas horas[7].
Así, Drexler desempeña en la Alexisfera una función vectorial en dos aspectos: por una parte, ha facilitado la difusión de la décima y las artes improvisadoras de Pimienta; por otra, representa el epítome de una corriente cientificista que se viene gestando en la poesía y las canciones producidas en el marco de la Alexisfera. Y es que un escuchante habitual de Drexler detectará que sus letras se ven atravesadas por su formación en medicina, por una curiosidad genuina por otras ramas científicas y, en el caso del álbum Tinta y tiempo (2022), por una visión del amor desde el prisma de la biología evolutiva. No sería desacertado afirmar que Drexler ejerce de divulgador científico a través de sus letras; de hecho, Paulo Victor Santos Souza et al. han elaborado una propuesta didáctica para la enseñanza interdisciplinar de Ciencias Naturales y Lengua Española en Secundaria a través de las letras de Drexler. Esta tendencia se vuelve particularmente evidente en temas como “Todo se transforma” (Eco 2004), basada en la primera ley de la termodinámica de Lavoisier; “Todo cae”, en el que emplea términos de física que ilustran el perpetuo movimiento de los cuerpos y, con ello, la tendencia natural hacia la decadencia; “Esfera”, que alude a la órbita de los electrones como metáfora amorosa (ambos en Bailar en la cueva 2014); el divertimento “Fractura de escafoides tarsiano derecho”, que reproduce íntegro un diagnóstico médico (Cara B 2008); o “Movimiento”, mínimo tratado de antropología cultural que abre el álbum Salvavidas de Hielo (2017). Por otro lado, es conocida su amistad con el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga, el televisivo matemático Eduardo Sáenz de Cabezón o el neurocientífico de la comunicación Mariano Sygman, y de sus conversaciones con la astrofísica Alejandra Melfo, prima materna de Drexler, tomó la idea que desarrolla en “Despedir a los glaciares” (Salvavidas de hielo 2017), como sucede con Arsuaga y “El plan maestro”, que abre el álbum Tinta y tiempo (2022) con el verso “Corría la era del Mesoproterozoico”. Asimismo, Drexler se adscribe a las convicciones de Héctor Urién, narrador escénico de la Alexisfera y biólogo de formación, sobre la teoría de los fractales aplicada a la narratología. Urién (La narración fractal 32) defiende en sus ensayos que todo relato es, por naturaleza, fractal, es decir, de profundidad infinita y autosemejante, y de las letras de Drexler se infiere un interés por el detalle, la conciencia de habitar una realidad infinitamente densa. En esta línea, el cancionista encuentra un paralelismo entre la forma de percibir el mundo de los científicos y de los artistas: “Cuando te sientas a hablar con ellos es como hablar con un poeta. Viven en éxtasis, contemplando la realidad” (Drexler en Oliva s/p.). Así, la poética drexleriana entiende la ciencia como una metáfora válida para cifrar y describir el mundo, que convive sin interferir con otras formas de entendimiento. En mi estudio sobre las simetrías presentes en Tinta y tiempo sintetizo así la poética de Drexler:
En torno a esta filosofía de base cientificista, atravesada por la teoría de lo fractal y por un instinto rítmico que se ramifica en la música, métrica y el baile, orbita una serie de temas recurrentes, aquí sintetizados: 1) la reflexión metapoética y el proceso creativo; 2) las leyes de la termodinámica y sus implicaciones terrenas; 3) la búsqueda de orden en el caos a través de la repetición de patrones, lo que también se relaciona con la teoría de los fractales y deja entrever lecturas de Antonio Escohotado; 4) la voluntad humana de trascendencia, a través de la escritura o el amor; 5) la omnipresencia del deseo y su tiranía. Y en todos subyace una constante reflexión sobre la identidad individual, entendida como plural y mutable, vinculada a la noción de movimiento. (Esteban Becedas “Simetrías”159-60)
En conjunto, las letras de Drexler presentan un fenotipo tan marcado que toda canción o poema con rasgos semejantes parece acusar influencia del uruguayo, en muchos casos reconocida por los propios autores. No obstante, y como es natural en una comunidad tan amplia, la Alexisfera engloba otros cancionistas o poetas con formación científica: en medicina, Javier Ruibal, Carlos Palacio “Pala” y José González, además del propio Drexler; en matemáticas, Pedro Poitevín; en informática, Juan Luis Mora; en biología, el citado Héctor Urién. También contamos con otros autores cuya formación es humanística de base, pero, como consecuencia de su pertenencia a la Alexisfera o del contacto directo con Drexler, han desarrollado un interés particular hacia estas cuestiones, o detectan su potencial creativo y han integrado este sistema referencial en su poética: es el caso del propio Pimienta, Stewart Mundini o Bernard Engel. Aclaremos que, dado que hablamos de una comunidad de amplitud inabarcable en un trabajo de estas características, en este artículo solo tomaremos en consideración los autores más cercanos a Pimienta: aquellos que pertenecen a Guasa decimal, grupo de WhatsApp creado por Fernando Lobo en 2015 con objeto de escribir décimas colaborativas[8], y uno externo al grupo, Engel, que destaca por ser público habitual en los espectáculos de Pimienta y haber incorporado a su obra poética numerosas alusiones a los autores alexisféricos, generando una suerte de literatura testimonial y autorreferencial del fenómeno que nos atañe.
Hacia una poética de la Alexisfera
Como apuntamos, resulta complejo trazar los rasgos de una poética colectiva en la red literaria y de sociabilidad que es la Alexisfera, pues representa un fenómeno muy reciente, que se extiende a ambos lados del Atlántico (de modo que las redes sociales ocupan un lugar fundamental), y se halla en constante crecimiento, de manera que integra una cantidad indeterminada de autores en activo cuyas poéticas individuales se desarrollan de manera paralela. Sí pueden detectarse tendencias comunes que además ejercen un mecanismo de cohesión: el primero de ellos es el uso cotidiano de la décima (como ejercicio creativo o como código de cortesía en público o en privado); el segundo, una clara voluntad autorreferencial. Es frecuente que los autores de la Alexisfera, y en particular los miembros de Guasa decimal, realicen colaboraciones en discos o firmen el prólogo del poemario de otro autor amigo. A modo de ejemplo, podemos citar el álbum Método y caos, de Fernando Lobo (2025), en el que participan con diferentes roles Nano Stern, Jonathan Pocoví, Duende Josele y Enfero Carulo; y los prólogos de Javier Ruibal para Luis María Pérez Martín y Amanda Sorokin; los de El Kanka para Tito Muñoz y Víctor Lemes; el de Luis María Pérez Martín para Jonathan Pocoví y viceversa; o los de Juan José Téllez para José González y Enfero Carulo[9].
Junto a lo que hemos denominado voluntad autorreferencial, se encuentra la reflexión sobre la forma que viene asociada a la naturalización de la décima y el ejercicio metaliterario constante que ello conlleva. En este apartado podríamos introducir la citada teoría de Urién sobre la narración fractal. Y abundan en la Alexisfera los casos de “metacanciones”, esto es, “en que se encuentre como rasgo principal un componente introspectivo” o “referencias directas al proceso de creación de la pieza estudiada o que contengan reflexiones explícitas del cantautor sobre su actividad” (Miguel 47; Moya 42) y de experimentación formal en poesía. Es el caso del poemario Dominó mariposa, de Juan Luis Mora (2020), que consta de dos secciones asimétricas que se retroalimentan: “Dominó”, en el que cada poema comienza con el último verso del poema anterior, del que también toma su título, y “Mariposa”, compuesto de textos mucho más breves, cada uno de los cuales se relaciona de diferentes maneras con la sección correspondiente del dominó. En esta línea, destacan también las décimas y sonetos palindrómicos (o reversibles) de Pedro Poitevín y el propio Mora, divulgados en redes sociales:
|
Fig. 1. 23 de octubre de 2020 (Facebook) |
Fig. 2. 7 de julio de 2024 (Instagram) |
Ambos autores aplican sus conocimientos de matemáticas para generar divertimentos poéticos de toda índole, y los resultados merecerían un análisis más amplio que no podremos explorar aquí. Pero, más allá de la experimentación formal, existe un cuarto rasgo palpable de la poética alexisférica: la recurrencia de determinados temas, y el caso más evidente, como señalábamos, presenta continuidad con el fenotipo de las letras drexlerianas. Veamos, pues, cómo las ciencias naturales se convierten en un pretexto metafórico para la lírica amorosa, partiendo del corpus de poemarios y discos producidos en la Alexisfera a partir de 2020, y rastreando en ellos alusiones explícitas a conceptos científicos en diferentes ramas: física, biología, medicina o matemáticas.
Es en el ámbito de la física en el que resulta más sencillo identificar las trazas de la influencia drexleriana. En 2020 se publicó primer poemario de Javier Ruibal, Coraza de barro, que contiene los poemas “Cosmos” (87) y “De la verdad” (117), colección de cinco décimas que cierra así: “Todo es física cuántica, / no hay mentira ni verdad” (décima 5, vv. 9-10). En el ámbito de la canción, ese mismo año aparecían “Física cuántica”, “Astronomía” y “Música en vena”, todas en Ruibal, el último de sus álbumes no conceptuales[10]. El propio Ruibal declara que Drexler es responsable de que, entre sus textos sobre el mar, el deseo y el mestizaje se deslicen estos temas; y llega a citarlo de manera explícita en dos letras del álbum: “Musa, solo pido media hora, / sal de la casa de Drexler, / da un respiro a su señora” (“Musa”) y “Si no sabe lo que tiene / Jorge Drexler le conviene” (“Música en vena”). Pero es en “Física cuántica” y “Astronomía” donde la metáfora científica alcanza su cénit al servicio de la lírica amorosa, con versos como:
Física cuántica
Se desintegra un neutrón
y se libera un neutrino,
se dispara un electrón
[…].
Si la entropía es desorden
dentro de un sistema aislado,
[…].
Vivía en un estado base
al mínimo de energía,
me volví a meter en fase
[…]
Si mi opérculo frontal
[…],
si se llegan a excitar
mis neuronas espejo.
(Ruibal Ruibal 2020)
Astronomía
Entre Venus y la punta de tu nariz
[…].
Que recorra un año luz medido en besos
[…]
hasta ver ese horizonte de sucesos.
Nos empujan fuerzas gravitacionales
que convergen de manera fabulosa
[…].
Caerán las leyes de la astronomía
si tu trayectoria cruza con la mía.
Bailaremos como dos cuerpos celestes
[…].
Somos hijos de la relatividad,
del principio universal de incertidumbre
[…].
(Ruibal Ruibal 2020)
Cabe señalar que ambas letras fueron corregidas por José Edelstein, catedrático de física de la Universidad de Santiago de Compostela, para evitar imprecisiones flagrantes. Edelstein protagonizó en 2024 un podcast con los citados Héctor Urién y Eduardo Sáenz de Cabezón, en la plataforma CaixaForum+, titulado Seis grados de conexión[11]. A su vez, y cerrando este circuito de trasvases científico-poéticos, Drexler pulió las “Décimas cuánticas” de Edelstein, canción de su proyecto musical divulgativo Universo Entre Canciones.
Ruibal aparte, los títulos de otros dos poemarios remiten a la física teórica: La constante, de José González (2022), y Los sistemas caóticos, de Bernard Engel (2023), e invitan a un análisis conjunto. El autor del primero explica en el epílogo que el título alude a la constante de Planck, “la energía elemental para generar una acción y provocar el cambio […]. La poesía como agente de cambio, la poesía como constante” (González 95). El libro contiene nueve décimas, cuatro sonetos y un palíndromo entre los cincuentaidós poemas totales. Entre los agradecimientos figura este: “A mis compañeras y compañeros de la Guasa decimal, de los que tanto aprendo” (98). Algunos poemas, como “Timidez botánica” (39) o “El ánodo de sacrificio” (68), contienen una breve explicación del concepto físico que los inspira. En “Sinfonía fractal (la constante II)” (41-42), el uso del adjetivo remite de manera inequívoca a Drexler y Urién. Este poema consta de cinco partes, numeradas en números romanos. La segunda y la cuarta son una cuarteta que se repite a modo de estribillo; el resto son, precisamente, décimas. Asimismo, la décima “Ley de distribución de energías” (87) suma al cientificismo del título resonancias ruibalíes: “Tú, un cuerpo contra el olvido” (v. 2) remite inmediatamente al verso “Tu boca contra el olvido”, de la canción “Para llevarte a vivir” (Lo que me dice tu boca 2005).
Por otro lado, el libro de Engel, que obtuvo el I Premio Nacional de Poesía Emergente, está dedicado a dos divulgadores científicos: José Luis Crespo y Javier Santaolalla, y “Para Stewart Mundini y Jorge Drexler, por ser puentes” (Engel 5). Cuenta con prólogo de Pala y un texto de Juan Luis Mora en la contracubierta. En el prólogo se mencionan algunos antecedentes de intersección entre poesía y física, y declara que este libro tiene “la ciencia como un disparador y no como un punto de llegada”. Pala explica de la mejor manera la pretensión de esta corriente poética cientificista:
Los poemas de Los sistemas caóticos consiguen lo que el biólogo británico Richard Dawkins en su libro Destejiendo el arcoíris (escrito para contradecir al poeta John Keats, quien afirmaba que Newton había destrozado la belleza del arcoíris al desentrañar su esencia con la manipulación de los prismas): deslumbrarnos con la belleza poética consustancial a la ciencia. (Pala en Engel 8)
En la nota preliminar, el autor explica su búsqueda mediante una metáfora musical: “Este libro surge de la necesidad de entender las dos partes de la pieza. La que surge de la composición, y esa otra que nace de un azar calculado ... En ese camino he sido llevado a intentar entender algunas leyes de la física que rigen la armonía de esa pieza” (Engel 11). Como sucedía en el poemario de González, encontramos recabadas en las notas finales las explicaciones de los conceptos científicos que dan título a los poemas. Contiene una sola décima, “De este lado” (17), pero numerosas dedicatorias y citas alexisféricas: “Dominó mariposa” (20) está dedicado a Juan Luis Mora por su poemario homónimo; “De la electricidad y el magnetismo”, a Pala (37); “Primera y segunda ley de la Termodinámica”, a Drexler (71-3): el primer verso dice “Nada se pierde, es cierto” y los dos últimos “y aunque nada se pierda / tampoco nada pueda transformarse”, en clara alusión al estribillo de “Todo se transforma” (Eco 2004). Entre las citas, figura una de Mundini a propósito del gato de Schrödinger (25), otra de Mora para introducir la tercera sección del libro (62) y de Pala en “El demonio de Laplace” (66).
En el ámbito de la biología, ya nos hemos referido al tratamiento del amor como estrategia evolutiva en el álbum Tinta y tiempo, de Drexler (2022), en el que no nos detendremos aquí por haber sido analizado detalladamente en mi artículo “Simetrías”. En medicina, además de la citada “Fractura” drexleriana y la “Música en vena” ruibalí, que enumera una serie de prescripciones musicales para diferentes males, destaca este soneto musicalizado de Pala, incluido en El origen de las especias, vol. 1 (2012):
Angina, dermatitis, condiloma,
mieloma, candidiasis, cefalea,
condromalacia, lupus, glaucoma,
laringotraqueitis, seborrea.
Alzheimer, vaginosis, carcinoma,
cistadenofibroma, erisipela,
Gangrena gaseosa, retinoma,
soplo en el corazón, dolor de muelas.
Feocromocitoma, esquizofrenia,
anemia, luxación del cristalino,
enfermedad de crohn, oligofrenia,
histoplasmosis, labio leporino,
isoinmunización, trombosis, tenia.
¡Estamos vivos! ¡Hay que beber vino!
(Pala El origen de las especias s/p)
En matemáticas, salta a la vista el título del poemario de Stewart Mundini La extraña matemática (2017), pero tras su lectura encontramos que no representa una continuación de la corriente cientificista. La clave sobre el título se encuentra en la contracubierta, donde el autor explica: “Alguien se detiene de pronto … y puede, sin dificultad, averiguar qué has soñado esta noche, qué piensas de la vida, y … cuenta tu historia… Es más o menos ahí donde reside la extraña matemática” (Mundini s/p.). Para terminar, reproducimos aquí las décimas que Pimienta publicó en sus redes con motivo del sesenta cumpleaños de Drexler, el 22 de septiembre de 2024[12]:
Décima 1
Si 20 años no son nada
(según decía Gardel)
en tu cara y en tu piel
queda la tesis probada.
Una nada triplicada
sigue siendo nada igual.
¿Es una cifra fractal?
¿Sabe alguien qué representa
tu llegada a los sesenta,
tu “nadería” vital?
Décima 2
Nada más nada más nada,
20 + 20 + 20.
Seis décadas solamente.
Seis décimas. Qué pasada.
Tanta cuenta me anonada.
Yo soy de letras, perdón.
Bébete un trago de ron
e improvisa, compañero,
que en el cumple venidero
yo te canto una canción.
Décima 3
Eres del 64.
Del 21 del 9.
Por eso a cumplir te atreves
60 en el 24.
(¡70 en el 34!)
¿21 + 9? 30.
Que es la mitad de 60.
¡Otra vez fractalidad!
Drexler compra más edad
y Jorge paga la cuenta.
Décima 4
¿Sabías que en matemáticas
es un “número abundante”?
Que es una cifra importante
sin proporciones erráticas.
No son cuentas problemáticas
pero tú sí ten en cuenta
lo que vale y representa.
Según muchos profesores,
si sumas tus divisores
la cifra pasa 60.
Décima 5
Incluso, por ti averiguo
que el sesenta (sin problema)
protagonizó el Sistema
Sexadecimal antiguo.
Nunca fue un número ambiguo.
Por eso (y no lo discuto)
quedan varios atributos:
La edad que cumples ahora.
Los minutos de una hora.
Los segundos de un minuto.
Décima 6
En la numerología,
el 60 se presenta
6 + 0. ¿Te das cuenta?
Comparte buena energía
con el 6. Doble armonía.
Vibración del 6. Tu edad.
Tu responsabilidad.
Tu familia y su cuidado.
El servidor y el soldado
El patriarca y su mitad.
Décima 7
Balance y amor (también).
En la numerología
el amor y la armonía
marcan todo carpe diem.
60 veces “voy bien”
60 “gracias” / “de- nada”.
Toda una vida gestada
entre el dar y el recibir,
y el buscar y el construir:
vibración equilibrada.
Décima 8
Hasta en la cábala hebrea
la letra Samej, juglar,
tiene forma circular,
y vale 60. Crea
o no, es muy buena idea
porque en momentos de apuros,
en los silencios oscuros
simboliza (aquí y ahora)
la energía protectora.
La fuerza en momentos duros.
Décima 9
En tus 60 años hay,
Jorge, aproximadamente,
y no lo sabe la gente
ni en Madrid ni en Uruguay
(y lo calculé, compay,
hice cálculos rotundos
porque en tu mundo hay mil mundos
y menos cuentas que cuentos):
Hay … ¡un millón ochocientos
noventa y tres mil segundos!
Décima 10
¡Casi dos millones, bro!
Has mareado al secundario.
Lo subiste al escenario
y él solito se bajó.
¡¡Eres más viejo que yo!!
Cronémico vodevil.
Ya sumas treinta y un mil
quinientos cincuenta y siete
minutos! ¡Vaya grumete
post-joven y pre-senil!
Décima 11
Son quinientos veinticinco
mil novecientos sesenta
horas... Qué larga tu cuenta.
¡Tu delinques? ¡Yo delinco!
En tu madurez me afinco
y plagio tu inteligencia.
Has cumplido con paciencia,
sin miedo y sin aspavientos
veintiunmil novecientos
quince días de existencia.
Décima 12
Veintiunmil novecientos
días y noches de ron,
mates, guitarras, canción,
amigos y experimentos.
Novecientos quince… y cientos
de noches hechas mañanas.
¿Cómo es que hay tan pocas canas
al llegar a los sesenta
si son tresmil ciento treinta
setenta y una semanas?
Décima 13
No aparentas todavía
haber vivido con creces
720 meses
de música y poesía.
Qué energía tu energía
de montevideanos gestos.
Llevas tantos Jorges puestos
en el Drexler que te han dado
que por contar he contado
hasta los años bisiestos.
Décima 14
Y eso que aquí no he mirado
los followers de Instagram
Ni ese fenómeno Fans
en Facebook tan indexado.
Ya sería demasiado.
Ni te sentaría bien.
¡60 elevado al cien!
Y yo diría, a destiempo,
¡Cómo gasta tinta y tiempo
el nuevo Matusalén!
Décima 15
Pero lo mejor que tienes
más que Grammys y otros premios,
más que cofrades y gremios
entre los que vas y vienes;
lo que te alumbra las sienes
y hace tus versos palpables;
los mayores responsables
del amor que te rodea
son tus Pablo, Luca, Leah
y Leonor inseparables.
Conclusiones
La Alexisfera constituye un interesante foco de interés filológico, por representar un punto de encuentro entre la música y la literatura, tanto escrita como oral improvisada, y un espacio de revitalización de las estrofas clásicas, en particular de la décima espinela. El papel que Jorge Drexler desempeña en la Alexisfera tiene dos vertientes muy marcadas: la de vector transmisor de las artes improvisadoras de Pimienta y del concepto de la décima, y la de inspirador de rasgos estéticos en autores afines. Los miembros más militantes de la comunidad están construyendo una suerte de poética colectiva sustentada en códigos compartidos, uno de los cuales es la poesía de corte cientificista, heredada de Drexler. A partir de esta pueden trazarse nuevos vínculos y redes internas en el seno de la Alexisfera: la poesía matemática de Mora y Poitevin; la física teórica de González y Engel; los divertimentos médicos de Ruibal y Pala; el homenaje fractal de Pimienta para Drexler. De esta manera, se viene instaurando en el ámbito de la canción de autor y la poesía contemporánea en español un catálogo de temas recurrentes que contribuye a la cohesión interna de la Alexisfera y se suma a sus otros rasgos fundamentales, como el uso cotidiano de la décima (ya sea a la manera de ejercicio creativo y lúdico o de código de cortesía), la voluntad autorreferencial y la permanente reflexión metaliteraria.
Referencias bibliográficas
Notas
[1] Este artículo se ha realizado al amparo de un contrato predoctoral FPI UNED – Banco Santander en vigor (1 febrero 2023 – 31 enero 2027) y constituye un resultado del Proyecto M+PoeMAS, “Mucho más que poemas. Poesía para más gente y poéticas de la canción”, proyecto de investigación con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (PID2024-158927NB-I00), coordinado en la UNED por Clara I. Martínez Cantón y Rocío Badía Fumaz, entre septiembre de 2025 y agosto de 2028.
[2] Sobre el viaje de la décima desde su origen aurisecular hasta convertirse, en América Latina, en una estrofa preminentemente popular, para luego regresar a España encarnada en la figura de Pimienta, pueden consultarse los estudios de Díaz-Pimienta (Teoría de la improvisación poética; La improvisación de décimas), Esteban Becedas (“Canciones con Pimienta”; “Nuevos usos de la décima”) y Martínez Cantón.
[3] Otra categoría posible es la de canciones con décimas, esto es, con presencia de la estrofa, sin estar la canción enteramente escrita en este molde estrófico. Es el caso de “El plan maestro”, primer tema del álbum Tinta y tiempo (2022), que contiene una décima escrita por la astrofísica Alejandra Melfo e interpretada por Rubén Blades.
[4] Ver: https://www.youtube.com/watch?v=mCqTYN9txWM [02/02/2026].
[5] Ver: https://www.youtube.com/watch?v=C2p42GASnUo [02/02/2026].
[6] Ver: https://www.rtve.es/play/audios/suena-guernica/suena-guernica-jorge-drexler/4055027/ [02/02/2026].
[7] Ver: https://www.instagram.com/reel/DTf8gPQDtxi/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA== [02/02/2026].
[8] Al cierre de estas líneas, son miembros de Guasa decimal un total de treintaiséis autores: Pere Andreo, Omar Camino, Alexis Díaz-Pimienta, José Manuel Díez “Duende Josele”, Jorge Drexler, Gonzalo Escarpa, Juan Gómez “El Kanka”, José González, Pedro Guerra, Víctor Lemes, Fernando Lobo, Marwan, Maui de Utrera, Juan Luis Mora, Stewart Mundini, Tito Muñoz, Carlos Palacio “Pala”, Luis María Pérez Martín, Martín Perilla, Jonathan Pocoví, Pedro Poitevin, Ana Prada, Raúl Rodríguez, Antonio Romera “Chipi”, María Rozalén, Javier Ruibal, Alicia Ruiz “Enfero Carulo”, Tobías Schleider, Ismael Serrano, Amanda Sorokin, Silvana Sosto, Nano Stern, Pía Tedesco, Juan José Téllez, Héctor Urién y Toni Zenet.
[9] Hablamos de los poemarios Entre perros y ángeles, de Pérez Martín (2022); El castaño de Gainsbourg, de Sorokin (2026); Retorno a Moulinsart, de Muñoz (2020); El corazón es un captcha, de Lemes (2022); Entre la gloria y el bochorno, de Pocoví (2024); Memorias del confinamiento, de Pérez Martín (2020); Orbe, de González (2019) y Leviatán fragmentado, de Carulo (2021).
[10] Tras este llegarían el dedicado a la correspondencia entre Rosalía de Castro y Federico García Lorca, De tu casa a la mía (2022), Saturno Cabaret (2023) y Cuento chino (2026).
[11] https://caixaforumplus.org/c/seis-grados-de-conexion [02/02/2026].
[12] Aunque el cumpleaños de Drexler es el 21 de septiembre, esta serie de décimas aparecieron al día siguiente en el perfil personal de Pimienta en Facebook:
https://www.facebook.com/alexis.d.pimienta/posts/pfbid09vZi7KJ4YxQci3xTTYPxhugBCbnepikoNJ28sct xKfdZNFEuyE69qHvoMxKemjPUl [10/06/2026].