RESEÑAS

José J. Maristany y Jorge L. Peralta (compiladores) (2017), Cuerpos minados. Masculinidades en Argentina, La Plata: EDULP. 310 páginas

 

José Maristany y Jorge Peralta abren el debate sobre una temática tan polémica como reciente en los estudios género: las masculinidades. En el prólogo señalan que los estudios de género se han considerado únicamente una perspectiva feminista o de estudios de la mujer y, en  consecuencia, la masculinidad no era interrogada sino que devenía natural, invisible, universal y, en algunos casos, considerada la encarnación del sistema patriarcal. Para comenzar a saldar la escasez de investigaciones sobre esta problemática en los estudios de género latinoamericanos, en general, y argentinos, en particular, el libro propone abordar este objeto de estudio. En cada capítulo "la masculinidad" se reconstruye sobre un tejido narrativo, en el que lo masculino irrumpe por fuera de las expectativas de género, dentro de ellas y entre sus puntos de fuga. En la oblicuidad de esos espacios se configuran cuerpos "abiertos", "fluidos", "múltiples" que devienen en "masculinidades". Desde el título del libro, Cuerpos minados, expresa  esa pluralidad, derivada  de las erosiones que produjeron los modelos contrahegemónicos y disidentes, como la masculinidad femenina/ lésbica o trans, es decir, cuerpos que rompen con los modelos tradicionales de lo masculino. El subtítulo, Masculinidades en Argentina, sitúa al lector frente a los avatares de un contexto geo-histórico que otorga diferentes sentidos al "ser varón". Este tipo de estudios recupera la perspectiva de género planteada por el feminismo y parte de la consideración de que son sujetos genéricos, esto es, que sus identidades, prácticas y relaciones como hombres son construcciones sociales y no hechos de la naturaleza, como los discursos dominantes han planteado por siglos.

La apertura del libro denominada: "Masculinidades: modelos para (des) armar", realizada por los compiladores, articula los diferentes apartados contextualizando de modo rico y claro el desarrollo de este campo de estudio. Este es el eslabón central que sostiene y hace dialogar el conjunto de los trabajos que integran los cinco apartados que estructuran el libro: Contextos, Activismos, Discursos, Imágenes e Imaginarios. En la introducción aparece "el malevo compadrito" como primer modelo de masculinidad para desmontar. Dicen los autores: "aludir al tango para introducir esta recopilación de artículos sobre masculinidades en Argentina responde no solo a que ese fenómeno cultural exhibe un modelo paradigmático de binarismo de género, en el que se puede aprender a ser 'varón', sino que ese mundo de guapos compadritos se instaló a pesar de su arraigo exclusivamente rioplatense, como rasgo identitario de la nacionalidad argentina en su conjunto" (10).

 En Contextos, Santiago Insausti y Pablo Ben, en "¿Éramos tan diferentes y nos parecemos tanto. Cambios en las masculinidades hétero y homosexuales durante las últimas cuatro décadas en Argentina", dan cuenta de los cambios en las masculinidades hétero y homosexuales a través de un derrotero histórico en el que se yuxtaponen 'las maricas', 'chongos' y 'gays'.

En Activismos, los dos artículos que lo integran muestran dos nuevas figuras en primera persona. Primero,  en "Masculinidades lésbicas, pedagogía de feminización y pánico sexual. Apuntes de una maestra prófuga" Valeria Flores revela desde sus vivencias la 'maestra chonga', una masculinidad por fuera del cuerpo de los varones: las masculinidades lésbicas. Luego, en "Colectivo de varones antipatriarcales. Una experiencia política-afectiva de las teorías feministas y los estudios de nuevas masculinidades", Federico Abib y Emanuel Demagistris, integrantes del colectivo de varones antipatriarcales de Rosario, hacen audibles a los "varones feministas", desde la voz de sus experiencias.   

El apartado "Discursos", conformado por cuatro artículos, expone a partir del análisis de obras literarias, figuras variadas como el 'niño queer' en "La Venganza del niño Marica. Cinefilia e inversión en La traición de Rita Hayworth" de Alberto Mira. También se analizan diversas masculinidades derivadas de la 'relación masculinidad y poder' en "Escribir después del hombre. Masculinidades desarmadas y derrota política en David Viñas", de Marcos Zangrandi. En "Despecho macho", José Amícola realiza dos lecturas. Primero, el lazo homosocial entre Borges y Bioy Casares, en particular, a partir del libro de memorias que publica Bioy, Borges. También analiza las torsiones genéricas en Ladrillero (2013) de Selva Almada a quien pone en la tradición de Manuel Puig en tanto que considera que El beso de la mujer araña (1976) y esta novela de Almada implicarían distintos caminos de denuncia de la homofobia. Por último,  José Antonio Ramos Arteaga indaga la presencia de  nuevas performances en "Rafael Spregelburd y la deconstrucción de las masculinidades" a partir del análisis de la obra Verbos irregulares.

 El apartado "Imágenes" comienza con "La singularidad de los rostros. Interrogaciones sobre masculinidad y Nación en un ensayo fotográfico de Juan Travnik" de Ariel Sánchez. En esta interesante investigación la figura del "varón héroe" es interpelada y deconstruida a partir de las fotografías de los rostros de los veteranos de la guerra de Malvinas. El segundo artículo, "La masculinidad en las puntas de sus manos. Eroticón y la configuración de los imaginarios sexuales en la década de los ochenta" de Fermín Acosta y Lucas Morgan Disalvo, expone un análisis de la revista popular de los años ochenta en la que emergen formas de afirmación de la masculinidad y, a la vez, impugnaciones. Los artículos restantes que componen este apartado tienen en común la misma fuente de análisis: la cinematografía. En "La masculinidad letrada en Un lugar en el mundo y Martín (Hache)", Carolina Rocha indaga en cómo las dos películas de Adolfo Aristarain ponen en cuestión "la imagen del padre" y "el Estado paternalista".  En "Paisajes de trabajo y fronteras de las masculinidades en La León" Lucas Martinelli analiza cómo   el deseo homoerótico es presentado en una zona que atraviesa los límites de la masculinidad. Por último, en "Masculinidad, violencia y homofobias en el cine gay argentino: el caso de Solo" Alfredo Martínez Expósito problematiza la interpretación de la homofobia en una ficción cinematográfica en el contexto de un país como el nuestro que se ubica en la vanguardia de la legislación igualitaria. "el debate sobre las nuevas homofobias es especialmente importante para comprender la persistencia de las masculinidades hegemónicas a nivel social, la relación entre masculinidad y violencia a nivel cultural, así como la influencia de las diferentes tradiciones nacionales en la conformación de nuevos modos de la masculinidad tanto homosexual como heterosexual, a nivel global" (273).

El último apartado, "Imaginarios", está compuesto por dos investigaciones. En la primera, "Masculinidades hegemónicas corporativas. Actualidad de la dominación social masculina", Irene Meler analiza una "masculinidad corporativa" desde las relaciones que establecen esos varones en sus matrimonios y familias dejando al descubierto la vigencia del orden patriarcal. En "Una masculinidad no automorfa", Norberto Gómez problematiza la figura  del  "transexual" en el contexto de una  masculinidad en devenir. Resulta sugerente el interrogante abierto que realiza el autor: "¿Habrá alguna opción de dejarse penetrar por las diferencias sin excluir los múltiples caminos que puedan abrirse y levantar la hipoteca de este "cisanálisis" que afecta la multiplicidad de masculinidades y tantas otras diversidades abyectas?" (309). Desde esta perspectiva "no automorfa", se sitúan todos los capítulos, contribuyendo a la amplitud de la mirada de lectores y lectoras.  

Leer Cuerpos Minados es hacer girar un calidoscopio en el que la masculinidad, a través de la sucesión de los capítulos, aparece en la dinámica de una multiplicidad de imágenes que, a su vez, se dinamiza al ritmo de diferentes discursos: la historiografía, el psicoanálisis, las representaciones literarias, audiovisuales y artísticas. Tanto José Maristany como Jorge Peralta son Doctores en Letras, sin embargo, la propuesta del libro se corre la frontera de las disciplinas para invitar a un diálogo enriquecedor entre la crítica literaria, la antropología, el psicoanálisis, los estudios cinematográficos, la pedagogía, el activismo, la historia y la sociología. Esta propuesta amplia que permite pensar las "masculinidades" desde diferente (y entre) disciplinas constituye, sin lugar a dudas, uno de los aportes más interesantes del libro. Por otro lado, un aspecto sugestivo  es que no se presenta como un tema acabado sino que abre la investigación y señala, incluso lo que habría que seguir indagando: los compiladores reconocen que el abordaje no es tan amplio e inclusivo como hubieran deseado porque la mayoría de los trabajos se ocupan de masculinidades asociadas a cuerpos de varones y sólo los trabajos de Valeria Flores y Norberto Gómez proponen otras corporalidades.

Sin lugar a dudas, Cuerpos minados. Masculinidades en Argentina es una propuesta que aborda una deuda pendiente en los estudios de género y, también, una problemática urgente en la agenda de los activismos, de la academia y de las enriquecedoras intersecciones.

 

Mariana de Dios Herrero

María Virginia González

IIEM/FCH

Universidad Nacional de La Pampa