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DOI: http://dx.doi.org/10.19137/praxiseducativa-2017-210203

ARTÍCULOS

 

Biografías escolares de docentes noveles del Profesorado de Inglés: la dimensión profesional y la práctica artesanal

School biographies of novice teachers in the English Teacher Training Program: professional dimension and the handcraft practice.

 

Silvia A. Branda * y Natalia Muñoz**

 

Resumen: El caudal de estudios que busca ahondar en los caminos de la docencia para desanudar sus laberintos es abarcativo y creciente. Desde hace más de un siglo hemos estado buscando el sentido del oficio de enseñar tratando de definir la profesión docente desde distintos abordajes. Por su parte, el sociólogo estadounidense Richard Sennett (2009) ha trazado una línea de indagación que busca entender la docencia como una labor artesanal. El autor explica que la artesanía es la habilidad de hacer las cosas bien y está activada por un impulso humano duradero y básico: el deseo de realizar adecuadamente una tarea. Ser un artesano implica, en un sentido más amplio, un continuo monitoreo de las propias prácticas al servicio del crecimiento y el desarrollo profesional. Convertirnos en artesanos de nuestra propia obra, comprometidos con lo que hacemos, nos acerca a aquellos con quienes trabajamos a la vez que “nos proyecta hacia la humanidad que contribuimos a eternizar, porque elegimos hacerlo” (Alliaud, 2017, p. 15). Buscamos aquí explorar la dimensión profesional de la biografía escolar de docentes noveles del Profesorado de Inglés de la Universidad Nacional de Mar del Plata y así a trazar un camino que nos permita visualizar las prácticas de los profesores universitarios en un marco particular, el de la artesanía.

Palabras clave: Docentes noveles; Biografía escolar; Artesanía.

Abstract: The flow of studies that aims at going deep into teaching practices to find the way through the maze is vast. For more than a century, we have been searching for the implications of teaching, trying to define the profession from different perspectives. American sociologist Richard Sennett (2009) has opened a line of investigation that seeks to understand teaching as handcraft labor. The author explains that artisanship is the ability to do things properly and that it exists because of a simple and lasting human desire: the wish of carrying out a task adequately. Being a craftsman implies, in a broad sense, a continuous monitoring of teaching practices for the sake of professional development. Turning into artisans of our own creation, committed to our job, brings us over with our coworkers. In the present work, we attempt to explore the professional dimension in the school biography of novice teachers from English Teaching Education at Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). We intend to lead a way that allows us to consider the teaching practices within a specific frame, the one of crafts.

Key words: Novice teachers; School biography; Crafts.

 

Desarrollo

... la enseñanza como acción cotidiana
convoca y nos convoca a un cambio
permanente, pequeño, quizás, pero que
nos aproxima a la grandeza de poder
educar, formar y transformar a otros.
Andrea Alliaud

En el marco del proyecto de investigación Estudiantes y docentes en contextos de formación. Análisis interpretativo de experiencias biográficas en el Profesorado de Inglés de la Universidad Nacional de Mar del Plata realizamos en diciembre del año 2016 entrevistas en profundidad a cuatro profesores noveles quienes contaban con un máximo de tres años de graduación. Consideramos que la docencia es una profesión indivisible del mundo afectivo y de la coyuntura macro-social. Es así que diseñamos el instrumento teniendo en cuenta cuatro dimensiones: la afectiva, la profesional, la institucional y la de los acontecimientos macro sociales. Nuestros entrevistados dejan salir a la luz sus biografías escolares y profesionales; se develan experiencias vitales, emociones, expectativas y huellas; logramos desnudar cada historia envuelta en capas. Cada capa revela una o más dimensiones, a la vez que, en ocasiones, se superponen.
Nos encontramos ante un primer análisis de la biografía escolar de los docentes noveles que participan en nuestra investigación. La información obtenida de cada uno de los participantes es muy vasta y rica en datos biográficos, por este motivo decidimos, en esta ocasión, abordar una sola dimensión, la profesional, que está muy conectada con la línea teórica que deseamos interpelar en esta oportunidad, la del docente como artesano. En un segundo análisis, y a partir de las entrevistas focales, ahondaremos en nuevas categorías que resulten de una indagación más profunda aún.
Nos movilizó sumergirnos en la biografía escolar de estos jóvenes docentes inspirados por los trabajos de distintos autores, entre ellos el Andrea Alliaud (2010), quien sostiene que el aprendizaje anterior a la etapa de preparación profesional, si bien carece de lenguaje técnico, transcurre durante muchos años y horas en los que se está en continuo contacto con la escuela y con los docentes. De esta manera, la vida escolar genera una importante fuente de experiencia personal. Para la autora, los rasgos más fuertes se adquieren en esta fase y se entraman luego con influencia de la formación profesional en el desarrollo docente. Agrega, además, que hay investigaciones que hicieron hincapié en el importante rol que tienen los primeros años escolares de quienes luego ejercen la profesión docente. Es así que gran parte de lo que los profesores saben acerca de sus roles, de la enseñanza y de cómo enseñar, proviene de su propia historia de vida y, sobre todo, de su trayectoria escolar. En este sentido, Jackson (2002) afirma que la experiencia vivida en la escuela como alumnos, da por resultado lo que denomina sentido escolar, una idea bastante clara de lo que implica la tarea docente en cuanto a conocimientos y aptitudes. Esa experiencia prolongada e ininterrumpida “es suficiente para formarse y sustentar creencias firmes y perdurables sobre los docentes y su trabajo.” (Jackson, 2002, p. 19)
Tal como plantea Gary Fenstermacher (1989), la enseñanza es una práctica que no puede reducirse a las habilidades técnicas de los profesores sino que hay que definirla desde las intenciones educativas y los propósitos morales que la comprenden. Por otro lado, Mónica Calvet y Liliana Pastor (2008) en el marco de su investigación1, agregan que ciertas prácticas docentes pueden cobrar nuevos sentidos cuando se las interpreta desde la biografía de los alumnos. En este escenario de las prácticas, lo moral, como categoría de análisis, adquiere un nuevo valor porque son las prácticas mismas que ilustran situaciones concretas de la vida en la escuela y se develan en la vida de quienes la transitaron. Sin embargo, las autoras no desean afirmar que las prácticas docentes deban interpretarse únicamente desde las huellas que plasman en los aprendizajes estudiantiles, pero sí pretenden resaltar que esta impronta abre un camino de reconstrucciones novedosas en relación con aquellas interpretaciones que emergen de datos in situ.
Es así que las historias vividas en la escuela constituyen, para quienes se dedican a enseñar, una fuente de experiencia que dejará trazos que se manifestarán en el desempeño profesional, sobre todo en los docentes noveles cuyos recuerdos aún viven frescos en sus memorias. Ante la incertidumbre y la ansiedad, estos jóvenes educadores toman sus experiencias previas como alumnos y configuran En tal sentido nos concentraremos en aquellas enseñanzas que dejan una fuerte impronta en quienes luego, consciente o inconscientemente, las toman al momento de realizar sus prácticas, recreándolas y aplicándolas en el aula y aún también fuera de ella.

Dimensión profesional y práctica artesanal

La enseñanza puede considerarse como una profesión cuyo centro de actuación está en las almas de los otros. Enseñar es un acto que deviene en producción y los que enseñan, en productores o transformadores de otros. Se trata de una trasformación de las personas en algo distinto a las que eran en su destino (Alliaud, 2017). Además, podemos caracterizar la enseñanza como una artesanía, entendida como lahabilidad de hacer algo bien (Sennett, 2009) por el solo hecho de querer hacerlo de ese modo.
“Hacer las cosas bien, poder hacerlas bien, recompensa y satisface. Poder enseñar, poder accionar y hacerlo bien constituye una de las mayores recompensas de aquellos que trabajamos, que obramos con otros y sobre otros” (Alliaud, 2017, p. 36). A diferencia de otras profesiones, las que operan directamente sobre las personas, requieren tanto de saberes y destrezas propias de la disciplina como de valores y principios que directamente afectan a los sujetos. Por otro lado, la enseñanza está anclada en un oficio, y en su interior habita la obra, agrega Alliaud. Es así que la enseñanza comprende la manera en que cada uno hace su trabajo como producto, es decir, es la obra de alguien –el docente– que logró que algo que era de determinada manera llegara a tomar un tinte distinto (Alliaud, 2017). Le atribuimos así un rol formador, transformador y emancipador. Es una obra maestra en estado puro. Philippe Meirieu (2006) alude a la naturaleza mágica del acto pedagógico, que se da cuando la enseñanza y el aprendizaje confluyen, aunque nunca estaremos seguros de si eso que se produjo o aconteció con un alumno es el efecto del accionar de un docente; podríamos tomar como indicadores de nuestra buena enseñanza, o de nuestra artesanía, ciertas conductas y actitudes de los alumnos, tales como el entusiasmo y la participación, producto de la motivación intrínseca y extrínseca en la que también interviene el docente.
Existen distintas líneas para abordar y analizar la dimensión profesional de los docentes noveles. La primera que sale a la luz y que emerge de nuestras entrevistas es la motivación, que atraviesa todo el relato de Lourdes, una de nuestras participantes. En este sentido, sostiene Sennett: “por alguna razón en especial la motivación importa más que el talento” (citado en Branda, 2016, p. 4). La primera docente que Lourdes recuerda íntegramente y aparece como figura desde sus inicios en la escuela primaria, es Laura, la maestra de tercer grado. Sin embargo, en este caso en particular, podemos establecer una relación con la motivación pero por oposición, es decir, por su ausencia:

“Lourdes.– [...] Siempre teníamos, tenía encuentros con mi mamá, en las que mi mamá le pedía que me dejara salir al recreo, y ella decía que no porque tenía miedo que yo me cayera o que me pasara algo, cosa que en realidad no pasaba. Y esos fueron los primeros recuerdos que pude recolectar al hacer la biografía. No cuestiones, por ahí, de las materias que me gustaban o no. Era una alumna promedio [...]. Así que mis recuerdos, los primeros son esos, son la maestra de tercer grado y después, bueno, el cambio, por suerte, en cuarto grado ya empezábamos a tener tres seños, eh, de las diferentes áreas, eh, pero ya, bueno, un poco más liberada de, de la presión que me ponía esta seño en tercero. Y tal fue así que, que me... que me modificó, digamos, que yo ante cualquier cosa le decía “me duele la cabeza”, como hacen los chicos.”

Lourdes trae al diálogo la imagen de Laura como docente. Sin embargo, no la recuerda por sus actividades innovadoras, por la enseñanza de temas que hayan captado su atención o por alguna cualidad positiva. Lourdes menciona a la Señorita Laura en su trayectoria escolar por coartar su libertad y derecho de salir a los recreos a jugar con sus compañeros. Este accionar por parte de la docente luego llevó a la desmotivación por parte de nuestra entrevistada a ir al colegio y, eventualmente, a permanecer en clases durante la jornada completa. Es esta falta de motivación lo que marcó a Lourdes como estudiante y como docente.
A partir de la impronta que la Señorita Laura ha dejado en la biografía de Lourdes podemos percibir dos posibles caminos alternativos: el primero, que Lourdes imite este comportamiento y limite la libertad y el accionar de sus estudiantes; el segundo, que actúe en contraposición, huyendo de la experiencia vivida, intentando evitar esta restricción de la libertad con sus alumnos, promoviendo la socialización dentro y fuera del aula. Pues bien, fue la segunda opción la que encontramos en el relato de la docente. Nuestra entrevistada busca huir del modelo de Laura que, por temores propios, afectaba la motivación de Lourdes para asistir a clases. Ello se puede evidenciar en diversos puntos de la entrevista, nos enfocaremos en algunos:

“Lourdes.– [...] Intento desestructurar un poco, porque […] me aburro yo, se aburren, ellos ya vienen aburridos (risas) desde su casa, entonces intento, si ellos dicen, no se “hoy podríamos” y si me da el marco para hacerlo, si ellos proponen algo, veo como lo puedo meter.”

Lourdes busca adaptar sus clases para mantener las individualidades y la armonía del grupo. A su vez, la flexibilización que supone darle lugar a las propuestas de sus estudiantes va de la mano de su intuición. El desarrollo de habilidades del pensamiento intuitivo, reflexivo y analítico es crucial en la educación del profesorado al igual que en la mayoría de los contextos de aprendizaje (Atkinson y Claxton, 2002). Al referirse al concepto “intuición”, los autores sostienen que se trata del pensamiento inarticulado basado en un sólido andamiaje de conocimientos y experiencias que se van adquiriendo mediante la práctica, es holístico y apunta a identificar problemas y resolverlos, es inconsciente y suele ir acompañado de una sensación de acierto.
Asimismo, podemos percibir a través del relato de Lourdes, que se asoma la docente como artista, como afirma Sarason:

la actuación requiere que el docente piense, sienta, intuya y se adapte en forma flexible a la individualidad de los alumnos y que lo haga a fin de generar comprensión y una sensación de crecimiento en su audiencia” (citado en Branda, 2011, p. 5).


“De eso se trata III”, técnica mixta. María José Pérez

Podemos interpretar la flexibilidad de Lourdes en la clase y su interés por mantener las individualidades, sobre todo con los grupos de adolescentes y adultos.

“Lourdes.– Entonces ahora lo que implementé es que ellos preparen, en algunos colegios donde puedo, media hora de la clase. Pasan una canción y hacen la actividad ellos.
–[...]
Lourdes.– Entonces, y a veces las actividades o las cosas que yo llevo no pasan, sin pena ni gloria, así que los pongo en ese lugar [el de proponer ellos mismos las actividades]. Y está bueno porque reflexionan sobre lo que es estar ahí, y que uno a veces no escucha, y que “ahora mis compañeros no me escuchan y a mí me pone nervioso, y que estoy gritando, y no sé qué hacer. Profe, no sé qué hacer.
–[…]
Lourdes.– ¡Claro, es difícil, eh! Es muy divertido. Y ellos toman un rol activo en la clase. […] Y elijen algo ellos que les gusta. Yo superviso la canción, la actividad, el video.”

Retornando a la figura del artesano, según Sennet, en la que “la motivación importa más que el talento” (citado en Branda, 2016, p. 4), observamos que, ante las dificultades que encuentra para satisfacer los gustos y los intereses de todos los estudiantes, Lourdes implementó una estrategia grupal de trabajo, centrada en los estudiantes. Ésta consiste en que, en pequeños grupos y durante media hora de la clase, los estudiantes diseñen y compartan una actividad en base a una canción propuesta por ellos mismos. Así eligen lo que se va a hacer en la clase y la docente le da un marco dentro del diseño curricular. Esta estrategia ha captado la motivación de los alumnos, que definen las clases como divertidas. Lourdes indicó que decidió utilizar esta dinámica al darse cuenta de que no era posible cumplir con todos los pedidos individuales de los alumnos y satisfacer todos sus gustos.
La búsqueda de su crecimiento como docente y el de sus estudiantes ha estado fundamentada en despertar la motivación colectiva. También cabe mencionar la predisposición de Lourdes a ser flexible y a promover las individualidades de sus estudiantes. En este sentido, los invita a ocupar un lugar activo, sobre el escenario, sin que ello implique soltarles la mano, sino que requiera sostener la mirada sobre lo que dicen o hacen. Esto no solo da cuenta de las ganas de que los estudiantes se mantengan motivados durante las clases sino también lo hace consonante con la búsqueda de compresión de los contenidos y del crecimiento tanto personal como grupal (Branda, 2011).
Aparecen nuevas trazas que evidencian la artesanía en la práctica docente de Lourdes. Según Sennett “volver una y otra vez a la acción permite la autocrítica” (citado en Branda, 2016, p. 3). En su biografía escolar, y casi como en algún episodio de Continuidad de los parques de Julio Cortázar, Lourdes evoca las ocasiones en que tuvo que reflexionar sobre su biografía escolar.

“Lourdes.– [...] yo me puse a reflexionar sobre estas cuestiones [buena enseñanza y docentes memorables] luego de tener que hacer un trabajo final para un seminario de la Maestría que estoy cursando en Práctica Docente, y me costaba bastante, eh... el hecho de encontrar quizás algunos, algunas cuestiones memorables que reflejaran mi práctica, o mi elección por la carrera. Pero reflexionando sobre esas cuestiones me di cuenta que no tengo muchos recuerdos de la escuela primaria, sí de algunas docentes, eh, de características por ahí maternales [hace referencia a la Señorita Laura de tercer grado, pero no como una docente memorable por su buena enseñanza, sino por su sobreprotección].
Lourdes.– Eh... (Silencio largo). Yo creo que en todas, en todas las materias [de la facultad] en las que estuve, en la mayoría, en realidad el 90%, todas marcaron, por supuesto, mi formación desde algún lado, desde lo que no quiero, o lo que quiero, eh, para, para mi práctica. Em... en el caso de las docentes... si, las docentes del primer año, eh... siempre las recuerdo con mucho cariño, y he trabajado con ellas, y más allá de, del nivel académico que tienen todos los profesores del profesorado en sí, de las docentes del primer año me han quedado ciertas estrategias a nivel afectivo, y de cómo relacionarse con los alumnos, eso sí.”

Lourdes entiende que ha aprendido tanto de aquellos docentes que se desarmaban de pasión por la enseñanza como de quienes no se caracterizaban por sus buenas prácticas. Es por esto, quizás, que al detenerse en su propia trayectoria, aunque corta aún, admite que le asusta pensar sobre la huella que ella deja en sus estudiantes

“SB.– ¿Cómo crees que influís en el futuro de tus alumnos?
Lourdes.– No sé. Me, es una... me da pánico pensarlo, a veces.
SB.– ¿Por qué?
Lourdes.– Porque veo cómo influyen los docentes en la vida de los alumnos, y no sé. No sé si estoy preparada para ser, para influir. (Risas). No sé, es raro, me cuesta ver cómo, como uno impacta, no sé. No sé.”

Su reflexión deriva de un intento consciente por evitar repetir aquellas prácticas que la han marcado negativamente en su biografía escolar. Sus intentos por innovar quedaron en evidencia en distintas instancias de la entrevista, incluyendo los fragmentos aquí ejemplificados:

“Lourdes.– [...] y lo que pasa es que para mí es todo depende porque experimento todo el tiempo, estoy aprendiendo también de mí, de ellos, de todo. Entonces, este año estoy haciendo cosas que el año pasado no hacía y viceversa y que no haré nunca más, y no sé.
SB.– Porque vas reflexionando.
Lourdes.– Claro, y voy cambiando. Este año con los videos estoy a full, el año que viene capaz que no hago un solo video en todo el año. No sé.”

La autocrítica junto con la reflexión permanente son componentes que ayudan a Lourdes a moldear su artesanía y a pulir su habilidad por hacer las cosas bien. Ella se ha mostrado como una docente inquieta quien recapacita a diario sobre su propia práctica y sus posibles consecuencias. El cambio al que alude ilustra una etapa en la que busca encontrarse a sí misma como docente. Esa búsqueda permanente requiere la autocrítica como condición sine qua non para poder llegar a la meta de todo artesano, que es el afán por realizar su tarea de forma satisfactoria.
Al consultarle sobre las recompensas que recibe de su tarea docente, Lourdes hace hincapié en el valor que le otorgan sus estudiantes cuando la recuerdan a ella, o a sus clases, en contextos no escolares:

“Lourdes.– Trato de, de en las clases, sobre todo con, depende de la edad, eh, generar espacios de reflexión sobre la realidad local, y, nada, yo participo de una agrupación que vamos a un barrio a dar una mano, en la periferia. El otro día le conté a los chicos, y después habían visto no sé qué en la radio, “me acordé de vos, y yo dije ‘la profe seguro está ahí’ y...”

El artesano, según Sennett, “no explica, muestra” (en Branda, 2016, p. 6). Nuestra entrevistada muestra aquello que pretende enseñar a sus estudiantes. Enseña no solo desde la palabra, sino también desde la acción. Ver cómo sus estudiantes actúan en consecuencia le brinda recompensas emocionales.
En nuestra indagación interpretativa, encontramos en la trayectoria docente de Lourdes instancias de práctica artesanal, en las que ella busca que el alumno experimente por sí mismo, sensibilizando la punta de los dedos, como plantea Sennett (2009).
La sensibilización a la que alude el sociólogo se evidencia en la tarea del docente-artesano. Lourdes, no solamente busca enseñar inglés, sino también se ocupa del compromiso y de los valores que entran en juego en la convivencia en sociedad. Nuestra entrevistada busca alternativas para mantener la motivación de sus estudiantes en su materia, mientras utiliza materiales y recursos de intereses variados. A su vez, plantea debates sobre lo coyuntural, en una muestra transversal por reconocer y dar espacio a voces que en otros contextos son mayormente despojadas de contenido. Hace también alusión y pone en práctica el compromiso para con el otro. Quizás sea atrevido, aunque pertinente, sumar al vasto trabajo de Sennett, que los profesionales-artesanos no deben realizar su tarea en soledad. Por el contrario, como requisito para perseguir el objetivo del artesano, la habilidad de hacer las cosas bien, y, en este caso en particular, el del docente artesano, debe inscribir a la artesanía en su contexto, considerando a quiénes afecta, cómo y qué rol cumple dentro de la comunidad en que se inserta.

Reflexiones finales

Al momento de iniciar la investigación que enmarca este trabajo, teníamos en nuestras manos el texto de Sennett, El Artesano (2009), que representó una gran fuente de inspiración para indagar y avanzar en diversas cuestiones que ya veníamos trabajando en el GIEEC (Grupo de Investigación en Educación y Estudios Culturales) de la Universidad Nacional de Mar del Plata, como por ejemplo: la buena enseñanza, los docentes memorables, la relación intelecto-afecto, la docencia como arte de la representación, entre otras. Si bien ya habíamos trabajado en la línea de Sennett en ocasiones anteriores, en esta oportunidad observamos que muchas de sus ideas nos cautivaron profundamente y alentaron nuestro espíritu de indagación para buscar el trabajo artesanal en las biografías escolares de nuestros entrevistados, entre ellas la referida a la artesanía en sí, entendida como la habilidad para hacer las cosas bien, por el simple hecho de hacerlas de esa manera; la producción artesanal como aquella en la que la mano y la cabeza no se separan, van unidas. Otra idea que nos impacta apunta a la superación de los procesos de mecanización técnica, rutinaria y monótona de cualquier trabajo al permitir ingresar la posibilidad de pensar y sentir, así como la de buscar mejorar en lo que se está haciendo. Entendemos la docencia como una profesión, una producción de autor con su marca y sello propios, como intervención, como transformación de algo, o de alguien quien, como consecuencia de nuestro accionar, tiene la posibilidad de formarse y transformarse. Esto nos coloca en un lugar en el que debemos tomar conciencia acerca de nuestra potencialidad de poder y saber hacerlo.
Nos gustaría cerrar esta reflexión con las palabras de Philipe Meirieu quien afirma: “Creo que ya ha llegado el momento de mirar de cerca la dimensión oculta de nuestra profesión, esta intencionalidad profesional primera que nos instituye como profesores. En el sentido propio del término: ella es la que nos mantiene en pie.” (Meirieu, 2006, p.19).

Notas

* Profesora e investigadora de la Facultad de Humanidades, Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). Doctorada en Humanidades y Artes con mención en Ciencias de la Educación (UNR). Magister en Docencia Universitaria, Especialista en Docencia Universitaria y Profesora de Inglés (UNMdP). Mar del Plata, Argentina. branda.silvia@gmail.com.

** Alumna avanzada del Profesorado de Inglés de la UNMdP. Miembro del grupo GIEEC. Mar del Plata, Argentina. munoznatalia92@gmail.com.

1. ¿Qué enseña la escuela media? Un estudio de sus huellas en la voz de sus egresados. Dirigido par la Mg. María del Carmen Palou de Maté. Asesora: Dra. Edith Litwin (2006-2009).

 

Bibliografía

1. Alliaud, A. (2010). “La biografía escolar en el desempeño profesional de docentes noveles. Proceso y resultados de un trabajo de investigación”. En Winerman, C. y M. Divirgilio. (Comps.), El quehacer de la investigación en educación. Buenos Aires: Manantial.

2. Alliaud, A. (2017). Los artesanos de la enseñanza. Acerca de la formación de maestros con oficio. Buenos Aires: Paidós.

3. Atkinson, T y Claxton, G. (2002). El profesor intuitivo. 1ra Ed. Barcelona: Octaedro.

4. Branda, S (2011). “Los docentes como artistas Escénicos”. En VI Jornadas Sobre la Formación del Profesorado. Currículum, Investigación y Prácticas en contexto. UNMdP, Mar del Plata, ISBN 978-987-544-387-7 (en CD-ROM).

5. Branda, S. (2016). “El arte de enseñar: la docencia como trabajo artesanal”. Artículo aceptado para su publicación en Revista Palabra de la Universidad Pontificia Bolilvariana.

6. Calvet, M. y Pastor, L. (2008). “Huellas de las prácticas docentes de la escuela media”. Revista Pilquen, Sección Psicopedagogía, 10(5).

7. Fenstermacher, G. D. (1989). “Tres aspectos de la filosofía de la investigación sobre la enseñanza”. En Wittrock, M. (Ed.). La investigación de la enseñanza, I. Enfoques, teorías y métodos. Barcelona: Paidós.

8. Jackson, P. (2002). Práctica de la enseñanza. Buenos Aires: Amorrortu.

9. Meirieu, P. (2006). Carta a un joven profesor. Por qué enseñar hoy. Barcelona: Graò.

10. Sarason, S. (2002). La enseñanza como arte de representación. Buenos Aires: Paidós.

11. Sennett, R (2009). El Artesano. Barcelona: Anagrama.

Fecha de Recepción: 2 de febrero de 2017
Primera Evaluación: 10 de marzo de 2017
Segunda Evaluación: 08 de marzo de 201
Fecha de Aceptación: 30 de marzo de 2017

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